Los atentados anarquistas

 Por Alberto Híjar

Primero fueron en 2009 una serie de explosiones en cajeros automáticos, una agencia de automóviles y unos autos estacionados donde fueron capturados tres jóvenes, dos menores de edad presuntamente miembros encapuchados del Ejército de Liberación Animal. Un mensaje confuso y sin sentido fue ostentado en el boletín policiaco luego de la acción defeña. En este enero de 2010 ha habido explosiones en el Estado de México, San Luis Potosí, Toluca, Tijuana y las reivindicadas por La Conspiración del Fuego en agencias automovilísticas de Tlalnepantla, Coacalco, una sucursal de Telmex en Ciudad Nezahualcóyotl, un rastro en Atizapan de Zaragoza y otras en Milpa Alta e Iztapalapa. En Internet hay mensajes con los comunicados y el desmentido de una pinta falsa sobre la extinta Europa comunista. Asombra la cobertura geográfica y sorprende la amplitud del mensaje anticapitalista, el desastre ambiental, la extinción de especies y la corrupción política. Pero es que así estamos instalados en las generalidades y en la contradicción sentimental de no tomarlos en serio pese al encarcelamiento de los menores capturados y el mayor, todos sometidos ahora a las infamias de los reclusorios [el año pasado].

La acción directa ha sido propia del anarquismo radical lo mismo propiciador de magnicidios o ejecuciones ejemplares que de actos de propaganda armada como los ahora reivindicados. “¿Para qué darle más vueltas al problema?”, no hay vuelta de hoja, hay que actuar. Esta posición ha chocado históricamente con la sensatez política. Por supuesto la de quienes hacen de la politiquería que no de la política, un modo de vivir en la abundancia económica y en la simulación de servicio público. También los anticapitalistas preocupados por construir la organización desde abajo y a la izquierda, como dicen los zapatistas, están contra la acción directa. No descartan disputarle al Estado la exclusividad de la violencia pero plantean el trabajo productivo, educativo y cultural del pueblo en lucha como sustento del uso de la violencia contra el Estado que ciertamente no llega nunca porque siempre es muy temprano y las condiciones no están maduras. Así vemos transcurrir los años y los días y nada pasa ante un Estado concretado en gobiernos cada vez peores de represivos y calamitosos.

La agonía del Estado-nación vuelto pura violencia estatal contra la rica nación compleja, conlleva al desastre de los partidos políticos y a la abstención electoral creciente como prueba del pesimismo ciudadano: da igual uno que otro. Quienes rondan los 18 años no ven para donde jalar. Abundan los NINI, ni trabajo ni estudio, porque no hay nada que amerite esfuerzo alguno. Un anarquismo calificado de Neanderthal por Alfredo Velarde caracterizado por su primitivismo, crece y se fortalece ante las evidencias diarias del desastre total. Si hay que integrarse a las marchas contestatarias, ha de ser para mentar madres y si hay ganas, para romper cristales de negocios cualesquiera porque todos son asquerosamente capitalistas. Crece la simpatía ante las vestidas y vestidos de negro desesperanza con sus cortes de pelo fuera de la aceptación burguesa y sus ostentosos tatuajes como parte de un uso del cuerpo como modo de ser en el mundo hostil. En todo esto hay un principio organizativo no explícito: ni dios ni amo ni partido ni marido.

Los anarquistas cultos estudian y encuentran en Kropotkin y Bakunin la perspectiva de la libre asociación comunitaria que bien pudiera construir federaciones libertarias. De aquí su interés por Los Caracoles zapatistas, por los indígenas andinos, los mapuches y los defensores de la Amazonia, pero también de quienes objetan las reuniones farsantes de los Estados capitalistas y los más o menos mixtos y de sus coordinadoras económico-políticas como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial de Comercio. Es memorable para quienes no condenamos irracionalmente los estallidos sociales, la perfecta coordinación que impidió la reunión de la OMC en Seattle con la más alta eficacia electrónica, la movilidad coordinada de parejas en motocicleta, el disciplinado accionar de las columnas. Siguió Cancún, Génova, Davós y de Copenhague no supimos más que la brutalidad militar y los encarcelamientos arbitrarios. Pero he ahí la acción directa que viviremos cuando en 2010 México sea sede militarizada de la conferencia climática en donde reaparecerán las legiones anarquistas que no habría que dejar solas.

Todo este anarquismo es serio por su radicalismo de repudio al desastre que va acercando la devastación planetaria, el acrecentamiento de la miseria, la sucesión de gobernantes y funcionarios inclementes en su defensa de los grandes consorcios, el desempleo, el hambre, la sed, la falta de vivienda digna, la educación y la cultura como adiestramientos para la esclavitud y el conformismo, la salud como lujo. Por tanto, los anarquistas forman parte del presente sin porvenir y en su afán aparentemente destructivo están planteando la urgencia del saber qué hacer.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 91 seguidores

%d personas les gusta esto: