La rispidez puede acabar cualquier proyecto, aun con acuerdo de fondo
Estoy contra el lenguaje violento, militar, no hago estrategias
Javier Hernández Alpízar, Xalapa, Ver.– Para mis socias de la vida, es el título del libro de Marcela Lagarde y de los Ríos, que presentó la autora, con las preguntas y comentarios de Dalia Pérez, diputada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Mayela García, del Centro de Investigaciones y Estudios entre Mujeres (CIDEM).
Especialista en “la condición de género y la construcción de la conciencia de las mujeres”, así la presentó Mayela García, ante un auditorio mayoritariamente femenino –mujeres de organizaciones civiles, académicas, funcionarias, comunicadoras, periodistas, estudiantes–, en la Galería de Arte Contemporáneo del Instituto Veracruzano de Cultura (IVEC), el 13 de octubre. Y le preguntó por el sentido del título.
La antropóloga y escritora explicó que “Escribir es un acto de gran soledad”. Dijo además que la soledad le encanta, pues sin ella no podría escribir, leer ni hacer muchas cosas. Cuando alguien compra, lee, fotocopia (aquí comentó que los libros no deberían fotocopiarse, “sobre todo los de las mujeres”) es algo que “se agradece”, dijo la autora del ya clásico “Los cautiverios de las mujeres, madresposas, monjas, putas, presas y locas”.
Para mí, argumentó, nada tiene sentido sino es la vida que vivimos, como mortales. “Yo no tengo creencias trascendentes”, señaló. Cuando las mujeres nos asociamos para sumar creatividad, esfuerzo, capacidades, “es impresionante lo que logramos”, prosiguió. Se trata de una sociedad entre mujeres modernas, no mediada por el parentesco o la amistad, sino solamente por objetivos comunes.
Así comentó que tiene diversos tipos de socias, para proyectos académicos, por ejemplo. Son sociedades que no tienen promesas de eternidad, ni de futuro, ni de amor, solo un objetivo. Aunque, con los años, muchas socias han terminado siendo sus amigas. “Podemos no ser socias para vivir, pero estamos ahí presentes en la vida”, dijo, explicando el lugar de las amigas. Otras son maestras de la vida, las de las diversas escuelas hasta el doctorado, enseñan a vivir: “de mis socias de la vida, hay también mis maestras de la vida”. Y nos han permitido enfrentar cosas duras, tener fuerza, por ello el título del volumen: “Para mis socias de la vida”.
Entre estas socias, están las editoras que le publicaron y distribuyen éste y otros dos libros. Tienen una librería en Madrid, especializada en libros feministas y por ahí pasan todas las feministas, pues hay libros de historia, literatura, arte, ética, desarrollo, democracia, lenguaje no sexista, cuantos infantiles. Así como muchos íconos, como mujeres zapatistas e imágenes de Frida Kahlo.
Con esas socias también ha podido “tallerear”, hacer talleres feministas para reflexionar, comprender, “allegarnos conocimientos de otras feministas”. Y disfrutar, porque “las feministas somos hedonistas, no solamente estamos ocupadas del oprobio”, sino del placer, la libertad y el goce. Leer el resto de esta entrada »



César Rojo

Javier Hernández Alpízar, Jalapa Ver.– Ahora sí, puedo testimoniar en primera persona y con muchos testigos del experimento que pude vivir todo un día sin tele, y no me morí de aburrimiento ni se acabó el mundo… Puedo contestar a la pregunta- reto: “¿Imaginas cómo puede ser un día sin tele?”, bajo la premisa de que “la imaginación es recuerdo”. Así que vayan algunos recuerdos de lo presenciado y vivido en el primer Un Día sin Tele celebrado en Jalapa, en el foro de la librería La Rueca de Gandhi, el sábado 5 de abril. Más de 12 horas de espectáculos escénicos, música y palabras libres.