Fascismos

Javier Hernández Alpízar

Dicen que en Jalapa se va a formar un “frente contra el fascismo”. Ojalá que lean el artículo de Adolfo Gilly, “Reflexiones para una izquierda no subordinada”, donde muestra cómo la relación entre AMLO y los representantes de AMLO en la tierra reproduce un autoritarismo con rasgos totalitarios.
El articulista de La Jornada, una de las pocas voces que se ha atrevido a llamar a las cosas por su nombre, cosa que no hacen los intelectuales de AMLO criterio, señaló:
“Tal como se organizó la CND el 15 de septiembre, su dirección nominal fue plebiscitada a mano alzada en una asamblea multitudinaria. No hubo ninguna Convención con discusión política y delegados. La dirección real quedó concentrada en la persona y el mando de López Obrador. En ningún momento la CND ha llamado, convocado o propuesto impulsar cualquier forma de organización desde abajo, autónoma y no clientelar, para luchar por los objetivos ahora fijados.
“Quienes se hayan afiliado a la CND son declarados ‘representantes’ directos de López Obrador en su calidad de ‘Presidente Legítimo’ y son investidos como tales mediante una credencial personal firmada por el mismo López Obrador. Es decir, un ‘Presidente legítimo’ dará mandato con su firma a millones de sus representantes, que serán entonces sus mandatarios, en lugar de que millones de votantes designen como su mandatario a quien elijan como presidente. Esta inversión de papeles, más allá de lo que puedan haber creído o entendido quienes la establecieron, define una relación unipersonal totalitaria entre dirigente y masa. Vuelvo a remitirme aquí –aconseja Gilly a sus lectores– a Elías Canetti, en Masa y poder, o a los Cuadernos de la cárcel, de Antonio Gramsci.”
“La forma de conducción política personal (el ‘liderazgo’) de López Obrador no es heredera directa de Benito Juárez sino de Tomás Garrido Canabal, político tabasqueño de los años 30. El movimiento electoral de masas centralizado en su mando y en su persona corresponde a una tipología definida y a una situación de fragmentación y de equilibrio catastrófico como la estudiada por Antonio Gramsci en la Italia de los años 30.”
“La escenografía de la “toma de posesión” en el Zócalo el 20 de noviembre, con el Presidente en figura solitaria que protesta con el brazo extendido, el águila inmensa detrás y toda la demás parafernalia ceremonial, parecía extraída de una película de aquellos tiempos. Los símbolos no son neutros: tienen sentido y mensaje, aunque sus diseñadores no lo sepan.”
Es decir, se trata de una estructura protofascista, no alemana sino musoliniana, un huevito de uno de esos reptiles que luego, cuando salen del huevo, no se pueden volver ahí ni a ídem. Y uno de los motivos de algunos para no disentir es el miedo a ser “minoría”, a ser diferente: Cf. la novela de Alberto Moravia El conformista.
El problema mayor de México es político: La ausencia de libertad. En México los derechos humanos son un sueño de opio. Desde Tlatelolco hasta los asesinatos políticos de hoy, 2006, en Atenco y Oaxaca, y la represión policiaco militar en diversos lugares del país, son propios de una dictadura… o de una “democracia de baja intensidad”.
Pero la represión no es monopolio de una fracción o partido político. Los tres partidos en el poder, PAN, PRI y PRD reprimen, usan a la policía para disuadir manifestaciones políticas, piden la intervención de la PFP para reprimir a grupos sociales que protestan en sus territorios gobernados y espían a los movimientos sociales: Joel Ortega, seguridad pública en el DF, dice de los estudiantes de la UNAM: “tenemos sus nombres y fotos”.
NO HAY DIFERENCIA. Dejar de señalarlo sería una trampa. En el doble sentido de la palabra trampa: Sería mentir, engañar, ocultar cosas. Pero también es caer en el juego de, para decirlo en términos bíblicos: “huir de un león y refugiarse en la cueva de un oso”.
Una de las trampas que hacen los voceros de las así llamadas “resistencia civil”, “resistencia ciudadana”, la CND del Peje y, a veces, algunos movimientos y grupos simpatizantes de AMLO y / o del PRD es llamar al “diablo” por el nombre “PRIAN”, ocultando la complicidad del PRD en la violencia de estado.
Esto lo decimos de cara a ciertos, no todos, voceros de la APPO, por ejemplo, donde conviven, por ser un movimiento social amplio, gentes de todos los colores ideológicos y políticos, porque también acusan de la violencia terrorista de estado al PRIAN y callan las siglas PRD:
No podemos negar que la represión en estados gobernados por el PAN, como Jalisco (los detenidos y torturados en Guadalajara, por gente políticamente cercana a Fecal) y en Morelos, es sencillamente brutal. Y que la represión en estados gobernados por el PRI, como Querétaro, Tabasco, y como la guerra contra el pueblo en Oaxaca son pinochetismo a la mexicana.
Pero no olvidemos la complicidad del PRD en la represión salvaje en Atenco: Nazario Montiel, presidente municipal perredista de Texcoco, pidió la intervención de la PFP y la bancada perredista en la Legislatura la aprobó, con una inserción pagada en La Jornada el 4 de mayo. Esto le reprocharon algunos participantes al ala simpatizante del Peje- PRD en la asamblea constitutiva de la APPO. Pero olvidaron los votos de los gobernadores perredistas y los legisladores perredistas en la Conago y en la Legislatura de Oaxaca en apoyo a URO y pidiendo al gobierno federal que lo sostenga. De manera que los perredistas en el gobierno son cómplices de la represión en Oaxaca y en Atenco.
Alguna gente del pueblo, de base, que simpatiza con AMLO, marcha contra la PFP y URO y apoya al pueblo de Oaxaca, pero sus dirigentes perredistas se deslindan: Uriel lo dijo: la movilización en el sur no tiene nada que ver con el PRD. Llamó a los jarochos de esa zona “simpatizantes”, pero, en realidad, la movilización fue de la Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP), en la cual hay gente que quizá vote o simpatice con el color amarillo, pero no es una organización corporativa del PRD o de AMLO. Incluso han criticado algunas propuestas del Peje como el corredor transístmico, pues una de las razones de existir de la AMAP es su lucha contra esos megaproyectos, y contra el Plan Puebla Panamá, que despojan a los campesinos y pobladores del sureste mexicano.
La actitud de AMLO de “apoyar” a la APPO es un oportunista colgarse del prestigio que abajo tiene la rebelión oaxaqueña y tratar de engordar el caldo para la dizque oposición a que Fecal asuma el trono. Si van a “impedir” que Fecal se siente en el trono, ¿para qué sentaron al Peje en un trono de utilería? Saramago lo sabe, quieren competir en la elección siguiente, aceptan de hecho a Fecal. Pero eso lo hacen los líderes, la base sí se cree la lucha.
Estados gobernados por el PRD, o por expriistas que ganaron con las siglas del PRD: Chiapas, donde Salazar Mendiguchía ganó por una alianza PRD- PAN y partidos de chiquillaje, gobierno que ha reprimido igual que su aliado panista y su partido originario: el PRI. Luego, con apoyo de AMLO para pedir el voto, por las siglas del PRD y con apoyo de los ganaderos priistas que están detrás de los paramilitares, ganó el priista vuelto perredista Juan Sabines.
En Chiapas, tan la violencia de estado corre a cargo del PRD que militan en el sol azteca paramilitares en Zinacantán, activos en las redes de AMLO. Cada vez que esto es mencionado, se enfurruñan los simpatizantes de AMLO, pero ¿les enoja el hecho?, parece que más les enoja que se diga, que se denuncie.
La represión no es menor en otros estados gobernados por el PRD: El Distrito Federal, donde la policía gasea a manifestantes, policías de civil les dan golpizas y hay detenciones arbitrarias, por el delito de movilizarse en apoyo al pueblo de Atenco y/ o al pueblo de Oaxaca. En Michoacán, donde ocurrió la represión a balazos de una huelga de obreros de la siderúrgica Sicartsa, en Lázaro Cárdenas.
Represión en Guerrero, donde los militares hostigan al pueblo, y en el caso de los campesinos del municipio de Acapulco, sólo un botón de muestra, hay muertos y golpizas por oponerse a la construcción de la presa La Parota. Octavio Rodríguez Araujo diría que son represiones federales, pero una autoridad local que no hace diferencia, para qué sirve. Zacatecas, donde el gobierno de la perredista y foxista Amalia García impone el neoliberalismo a rajatabla. Lo mismo que en Oaxaca, donde en Juchitán gobierna la Cocei – PRD y le abre las puertas a Wal-Mart, McDonalds y Chedraui, pero no a la APPO.
Las contradicciones señaladas por Adolfo Gilly, en todo este teatrino: AMLO, CND, Frente Amplio Opositor, PRD, que luego se desdobla en nuevos membretes como asambleas permanentes o ahora frentes contra el fascismo, son apenas la punta de una madeja de estopa: Si jala uno, se halla maridajes políticos entre el PRIAN y el PRD que hacen de la guerra entre AMLO y Fecal una desnuda lucha por el trono y el dinero que representa, en México, el gran negocio de gobernar.
Las personas y colectivos de base que de buen corazón y en aras de “la unidad” se suman a esos membretes del PRD y AMLO para “oponerse” al fascismo: ¿le pedirán que desarticule a los paramilitares en Chiapas, donde el PRD gobierna y volverá a gobernar? ¿Le pedirán cuenta de la represión en estados gobernados por el PRD como Guerrero y Michoacán y en municipios gobernados por el partido amarillo como Texcoco?
Ya escucho la repuesta: No le hagamos el juego a la derecha, no dividamos, unidad…
Si de unidad hablan, ¿le levantarán la mano a Fecal cuando lo hagan los perredistas –y según sus geometrías, “izquierdistas”– Juan Sabines, Amalia García, Lázaro Cárdenas Batel y Zeferino Torreblanca?
¿A cuál “resistencia” le hacemos caso? ¿A la que se adjudica los detenidos en el sur de Veracruz, porque Eucario de los Santos fue presidente municipal perredista, o a la de Uriel Flores que se deslinda y se queja de la molestia de “pagar fianzas”?
A propósito del fascismo: La guerra sucia del gobierno contra el pueblo en Oaxaca está generando una división clasista y racista. La clase alta, criolla y / o mestiza contra la clase de abajo, indígena y mestiza. Los de arriba se denominan auténticos oaxaqueños y los de abajo serían, para ellos, algo así como extranjeros o mexicanos “no auténticos”. En Atenco, también se vivió el enorme vacío de una sociedad con ética que luche por los presos sin importar diferencias ideológicas, tal como en el caso de Chiapas, cuando hay complicidad del PRD en la represión, el tema se calla y /o se oculta a los perredistas cómplices.
Pero lo más grave es la pasividad de la mayoría, gente que simplemente ve la represión en Michoacán, Estado de México, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, como si fuera en un país lejano. Incluso si no es en su región: “Fue en Veracruz, pero en el sur”. Y la xenofobia: Acusar a alguien de extranjero es una manera de alejarlo de una humanidad reducida a lo nacional y lo provinciano. ¿Ser ciudadano nacionalizado es ser ciudadano de segunda? ¿En qué lugar de la Constitución dice que ser nacionalizado, o ser indígena, es no ser “auténtico” mexicano?

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López Obrador y el PRD van a vender la movilización a la primera, si no es que ya

Por Zósimo Camacho y Nancy Flores / Contralínea
http://www.amauta.inf.br/index.php?option=com_content&task=view&id=3849&Itemid=31

28 de noviembre de 2006

En La Otra Campaña el apoyo a la APPO es incondicional, para la caída de Ulises Ruiz. En el caso del EZLN también. Y lo que podamos hacer para frenar la represión. Pero para nosotros y el EZLN no valen ni el presidente oficial ni el legítimo. Nosotros no pensamos que arriba se vayan a resolver las cosas. Y estamos dispuestos a derrocar al oficial y al legítimo
En entrevista con Contralínea en Torreón, Coah., el jefe guerrillero agrega que el presidente electo, resultado de “un fraude tan evidente”, llegará a la titularidad del Poder Ejecutivo con menos legitimidad que Carlos Salinas de Gortari y sólo tan espurio como Porfirio Díaz, quien intentó mantenerse en el poder mediante el fraude electoral que detonó la Revolución de 1910. Asegura que los únicos asideros en México de Calderón Hinojosa serán “los medios masivos de comunicación y las bayonetas”, pues “ni a su partido controla”.
– Dabas por hecho que el próximo presidente de la República sería López Obrador porque, decías, garantizaba la continuidad del capitalismo con una supuesta redistribución de la riqueza. Sin embargo, quien está a punto de asumir es Felipe Calderón. ¿Te equivocaste al señalar que ambas opciones representaban lo mismo?
– No son iguales. Era mejor para el capitalismo salvaje la opción de López Obrador, porque significaba mantener la política económica, lo que él llamaba “mantener las variables macroeconómicas”, con control social. Nos equivocamos en asegurar que el capital mexicano y el norteamericano eran más inteligentes de lo que son; que iban a entender lo que López Obrador les estuvo diciendo una y otra vez: que no iba a haber ningún daño para ellos; que se iban a respetar sus ganancias; simplemente se iba a redistribuir la riqueza que se estaba atorando en el sistema político. Él nunca ofreció reducir ni la tasa de ganancia ni las políticas de despojo que hay actualmente.
– ¿Por qué entonces finalmente los grandes empresarios y las instituciones del sistema político mexicano se decidieron por Felipe Calderón?
– Lo que ocurrió fue que tenían miedo de que López Obrador fuera a despertar algo que no pudiera controlar y que fuera rebasado. Cuando ellos hacían la semejanza entre López Obrador y Chávez no se estaban refiriendo a que hubiera alguien con las poses de Chávez sino a que se generara un movimiento y una confrontación social que no la iba a poder controlar López Obrador ni nadie. Y ellos optaron por la línea más rápida o expedita a la destrucción de las bases materiales de la nación. O sea: las grandes reformas que están pendientes, dicen ellos, y que son la de los energéticos, la fiscal y la de la tierra, que me refiero no sólo a la tierra sino al agua, aire y recursos naturales.
Eso es lo que se necesita para acabar de destruir al país y convertirlo en un páramo sin gente y sin ninguna capacidad productiva. Lo que ellos hicieron a la hora de elegir a Calderón es elegir la forma más rápida de llevar a este país a la destrucción, suponiendo que basta con la acción represiva para controlar las cosas. A grandes rasgos, el gran capital mexicano y norteamericano optó por la vía más rápida para una revuelta nacional.
– Pero qué intereses está representando Calderón. ¿Será un gobierno más represor del que sería uno encabezado por López Obrador?
– Calderón tiene una dificultad que López Obrador no hubiera tenido: la ilegitimidad. Desde la reelección de Porfirio Díaz en 1910 ningún otro presidente, ni siquiera Carlos Salinas de Gortari, había llegado tan ilegítimo, con un fraude tan evidente. Prácticamente lo único que le queda a Calderón para empezar apenas a gobernar es, por un lado, el pie de los medios masivos de comunicación y, por otro, el de las bayonetas. Pero los propietarios de los medios masivos de comunicación tienen un problema que no alcanzan a ver, que es el de la credibilidad.
A la hora de que los grandes medios como la televisión, la radio y las grandes empresas editoriales abrazan a la clase política, abrazan también su descrédito. El repudio cada vez más grande que hay para los trabajadores de las dos más grandes televisoras, lo hace cada vez más patente. Y el hecho de que tengan que recurrir en forma lastimera a programas que son cada vez más ridículos para llamar la atención, es otro síntoma. Los ratings de los noticiarios van para abajo. Y en la mayoría de la gente está el descrédito de que lo poco que se ve, no se cree. Y todo esto ha sido compartido por los grandes periódicos y también por las revistas.
– El pasado proceso electoral, que has calificado como fraudulento, ha generado un movimiento social de apoyo a López Obrador. Sus simpatizantes lo han nombrado presidente legítimo y él ha convocado a una Convención Nacional Democrática (CND). El 20 de noviembre iniciará su gobierno en resistencia. ¿Qué podemos esperar de este movimiento que ha tenido la capacidad de convocar a millones de personas?
– Que va a ser vendido. El problema del movimiento que respalda a López Obrador en contra del fraude electoral es la dirección. Y es un ejemplo de lo que López Obrador iba a ofrecer en caso de llegar a la presidencia. Esta mentira de una nueva forma de hacer política con los viejos políticos de siempre, los que estuvieron brincando de un lado para otro. El símbolo de ese supuesto cambio que ofrecía López Obrador es Muñoz Ledo, que ya no le falta ningún partido al cual brincar, tal vez el Panal con Elba Esther Gordillo.
Y la dirección y la elite política del PRD, los dirigentes y los que tienen cargos populares, lo van a vender a la primera, si no es que ya lo vendieron. Y buena parte de la movilización social que se despertó después del fraude del 2 de julio estuvo manejada por estas personas, dejando de lado que había gente honesta y creía en lo que creía y que estaba dispuesta a todo. Y esa presión social está siendo usada por esa dirección del PRD y esos viejos políticos para negociar con el gobierno.
Y ahora también está la cabeza de López Obrador sobre la mesa de negociación, así como todo el movimiento social que estaba respaldándolo. Conforme ha avanzado el tiempo ellos han visto con beneplácito el desgaste de la parte mediática de la figura de López Obrador. El hecho de que cada vez que se presenta haya menos gente y sea menos beligerante y combativa es para ellos una ventaja, porque López Obrador se estaba convirtiendo como en Cárdenas en su tiempo, en una sombra para sus intereses. El destino del movimiento opositor que encabeza López Obrador es la venta. Van a ser vendidos. El cálculo que hacen allá arriba los del PRD, los diputados y senadores, es que pase de moda. Le van a dar la salida que le dieron a Cárdenas en su tiempo, un instituto o algo o que se pasee por el país como presidente legítimo pero que no produzca ningún efecto.
– ¿Y la opción del gobierno en resistencia?
– El problema de un gobierno alternativo es que tiene que gobernar; si no, es una declaración. Y un gobierno que realmente gobierne tiene que dictar leyes y contar con la capacidad de hacerlas cumplir. Tiene que hacer un nuevo pacto social, una nueva forma de convivir. Y en el caso de López Obrador, hasta a hora, no existe eso, incluso ha dicho que no se trata de dejar de pagar impuestos o de establecer otra justicia. Ahorita el problema de la tierra es el artículo 27. Un gobierno que se plantee como opositor al gobierno de arriba tiene que definirse respecto al artículo 27, o sea tiene que darle marcha atrás [a la reforma salinista]. Si el gobierno de López Obrador planteara eso, su movimiento, que ahorita fundamentalmente es urbano y de clase media, se convertiría en un movimiento campesino; y, como ya hemos visto, el campesino ya no tiene más que irse al otro lado o luchar por la tierra. No hay una definición sobre ese punto.
En el caso de la pequeña y mediana industrias tanto agrícola como urbana, el Tratado de Libre Comercio la ha liquidado. Y no se plantea nada radical frente al TLC, que lo fundamental sería desconocerlo, que no valga unilateralmente. Eso significaría volver a proteger el mercado interno, que está completamente minado. Su única definición más o menos de izquierda era la del cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, que era algo que no le tocaba, que necesitaba enarbolar el partido, los diputados y senadores porque corresponde a ellos esa modificación constitucional. Y a nuestra manera de ver, tenía que ver nada más con que de los movimientos que hay en México el que tiene impacto mediático es el zapatista y era la forma de montarse en eso.
Un gobierno alternativo debía de tomar la tierra, repartirla, dictar leyes de comercio, como hacen las juntas de buen gobierno en Chiapas o como hacen los municipios autónomos indígenas en otras partes del país. Esos sí son gobiernos alternos. En algunas partes entra en tratos mutuos de gobierno a gobierno con los gobiernos estatales o municipales, pero en su estructura interna no se modifica.
El cambio fundamental que habría en estas declaraciones de López Obrador es que se planteara la tarea de gobernar en resistencia como lo hizo Juárez. Ahí sí. Porque usa mucho la imagen de Juárez, pero Juárez sí se enfrentó al imperio de Maximiliano – y de Carlota, porque sabemos que desde entonces está la moda ésta de las parejas presidenciales– ; gobernó, dictaba leyes, y sí era un gobierno itinerante que iba de un lado para otro pero estaba gobernando en resistencia y sin recursos, pero estaba dictando leyes, llamando a la gente que las hiciera cumplir, completamente en contraposición al otro.
El problema que vemos es que vaya a pasar lo mismo que pasó con la movilización postelectoral en el plantón de Reforma y el Zócalo, y es que no se genere organización, que es la diferencia con Oaxaca, que es un movimiento que sí está generando autoorganización en la gente. Y que dependa tanto del líder, de lo que él diga o deje de decir.
En el caso de nosotros como indígenas, los que asisten como representantes del movimiento indígena en la CND son los empleados de Fox. Es Marcos Matías, ahora diputado por el PRD, pero estuvo de empleado de Xóchitl Gálvez en el INI y luego desapareció y durante mucho tiempo estuvo como funcionario. Ése es el movimiento que simplemente les está dando una apariencia de imagen, de legitimidad; pero que no representan absolutamente nada. Y la parte fuerte del movimiento indígena en México ni siquiera es el EZLN. Es el Congreso Nacional Indígena. Y juegan con esto de las siglas y le ponen Convención Nacional Indígena y llama CNI, sin aclarar que es la Convención y no el Congreso para empezar a jalar esto.
El tabaco comienza a arder en la pipa y el humo constantemente envuelve la cabeza del guerrillero. Con excepción del pasamontañas, el resto de su uniforme tiene remedos sobre remedos. La gorra beige conserva, al frente, las tres estrellas que alguna vez fueron rojas; el paliacate no es más que jirones de tela anudada que casi se deshace al tacto, y las botas, cosidas hasta lo imposible, parecen agrietarse y abrirse más con cada movimiento del guerrillero.
– Hemos estado observando la lucha de la Asamblea de Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) en demanda de la salida del gobernador Ulises Ruiz. Y también hemos visto la respuesta de los gobiernos federal y estatal que tratan de mantener al mandatario a toda costa. ¿Qué lecciones puede obtener el EZLN y La Otra Campaña de estos hechos, tanto desde el punto de vista de la organización de la APPO como de la respuesta de los gobiernos?
– La primera gran lección: es un movimiento donde no hay un líder identificado, que sea salvable, porque hay unos que se identifican y dan pena ajena. El caso del movimiento de la APPO se trata de un movimiento donde sí manda la gente, por decirlo de alguna forma, y empieza a suplir con éxito las labores del gobierno. En el caso de la respuesta del gobierno federal, como siempre, es que calcula mal la respuesta de la gente.
Nos están platicando que cuando la [Policía] Federal Preventiva [PFP] tira gases, son de color amarillo. Es un químico que se supone se pega a la piel y te da pa’ bajo, o sea que te pone como si estuvieras tomando Diazepan. Y se supone que todos se deberían de ponerse tranquilos y dóciles. Por supuesto, no está funcionando. Los gringos ya lo habían probado en Irak y no funcionó. Y lo probaron en Afganistán y no funcionó. Nunca les ha funcionado. Se lo pasan a los del gobierno mexicano, que compran cualquier pendejada. Y calculan que una acción represiva va a provocar inhibición del movimiento y va implicar retroceso. Y lo que ha demostrado el movimiento de la APPO es que ocurre lo contrario.
El movimiento se empieza a desgastar y se empieza a reducir y viene un hecho represivo y la gente los apoya. Oaxaca es un punto tan sensible casi como Chiapas. Y la lección que está dando el gobierno es que en lugar de optar por el diálogo está optando por la represión. Qué mensaje le estás dando a la gente en un lugar en donde hay movimientos armados. Así los movimientos armados no necesitan reclutar a nadie. El gobierno les está haciendo el trabajo de reclutamiento: a toda esa gente golpeada y gaseada le está diciendo: ‘no te queda otra opción más que alzarte’.
Nos parece absurdo, pero todo el sexenio de Fox ha sido absurdo, que el Estado mexicano apueste tanto por un criminal, que no lo quiere nadie, que es Ulises Ruiz. Ya hasta el sector empresarial dijo que se vaya; el Senado dijo que se vaya; los diputados… Entonces nada más está sostenido por la Policía Federal Preventiva y, según nos dicen, está entrando la Policía Militar y la Armada de México. Y no tiene ningún sentido a no ser que empiece a cundir el ejemplo de la APPO en el resto de los estados. Y sí. Porque ese problema se pudo haber resuelto desde meses antes con la salida de Ulises Ruiz y un gobierno de mediación. Y ahora Fox va a terminar su sexenio con ese problema y Calderón va a comenzar el suyo con ese problema, además de la falta de legitimidad, además de La Otra Campaña.
La gran lección de la APPO y del pueblo de Oaxaca es que es posible hacer esto y que es necesario que La Otra Campaña acabe ya de tejer la red porque estamos reaccionando a lo de Oaxaca, ahora sí que sobre las rodillas, ya cuando nos están golpeando. Debíamos ya de tener la capacidad en todo el país para acompañar todas sus demandas. Lo que sigue es que caiga Ulises Ruiz y que la APPO y el pueblo de Oaxaca empiecen a plantear otras cosas. Pueden reprimir, pero la organización ahí va a quedar. Aun así, aunque salga en la televisión que los están golpeando y que tomen muchos presos, el proceso de autoorganización que generó en grupos y colectivos es invaluable, y eso no va a tener vuelta de hoja.
– Flavio Sosa, uno de los líderes de la APPO, ha comentado que están en contacto con Andrés Manuel López Obrador y contigo. Que hay negociaciones para que La Otra Campaña y el movimiento de López Obrador se unieran con la APPO para derrocar al gobierno de Felipe Calderón. Cuál es tu opinión al respecto.
– No, no hay nada de eso. Lo único que sabemos que hay en La Otra Campaña es el apoyo a la APPO, incondicional, para la caída de Ulises Ruiz. Hasta ahí. En el caso del EZLN, también. Y lo que podamos hacer para frenar la represión. Pero para nosotros y el EZLN no valen ni el presidente oficial ni el legítimo. Nosotros no pensamos que arriba se vayan a resolver las cosas. Y estamos dispuestos a derrocar al oficial y al legítimo.
– Está el asunto de la APPO, de La Otra Campaña, la gente está descontenta, el narcotráfico ha sobrepasado la capacidad de las autoridades. ¿Consideras que hay gobernabilidad en México?
– No hay. Pero lo del narcotráfico es en realidad una escenografía. Es para vender que el principal problema de México es el de la seguridad. Entonces se hace mucho hincapié en el narcotráfico, los índices de criminalidad, los asaltos y la inseguridad; cuando, como hemos visto, los principales problemas son el despojo, la precariedad en el trabajo, los bajos salarios, la privatización de la educación, la destrucción del sistema de seguridad social, incluyendo todo el sistema de salud, y que se mantengan políticas de desprecio respecto a los pueblos indios.
Entonces lo que se hace es magnificar un problema que sí existe, pero no es tan grande como se está presentando si se compara con los otros, de tal forma que la opción sea para resolver el problema del país, es un aparato represivo más ostentoso, o más modernizado, dicen ellos. Quieren justificar que se arme mejor a la policía, al Ejército Federal Mexicano y que empiece a asumir labores de policía interna. Entonces mientras se planteen en ese terreno las cuestiones, la oferta que gana es la que ofrezca más mano dura. En ese sentido, Calderón es lo que está ofreciendo.
Dicen: si se desestabiliza el país, que haya mucha inseguridad, le cargamos la mano por el lado del narcotráfico y los criminales, y en esa criminalización de la sociedad metemos al movimiento social. Y entonces así ofreciendo mano dura voy a tener el respaldo de la gente. En donde se está equivocando Calderón es: primero, que no entra con el respaldo que entró Fox y ni quiera con el que tuvo Zedillo o Salinas de Gortari. Ni siquiera tiene el control del Partido Acción Nacional, porque hay ahí una fricción muy dura respecto a la cuota de poder que le reclama el yunque y la que le reclama el panismo tradicional, que es la que está representada por Calderón.
El yunque está representado por Espino. En esa disputa ni siquiera puede controlar a su partido. Es de esperar que ni siquiera pueda controlar a Congreso; ya no se diga a resto de los gobernadores y todo eso. Hay un clima de desestabilidad y desgobernabilidad – no sólo ingobernabilidad, pues ya no sólo es la incapacidad para gobernar sino la capacidad para provocar crisis de gobierno, que ése es el ejemplo de Oaxaca– . Y muchos piensan que la gente de abajo no se da cuenta. No. Lo que la gente de abajo piensa es que está sola. O que eso que le está pasando sólo le está pasando a ella. Lo que está haciendo La Otra Campaña es demostrando que está pasando en todo el país. En esta segunda parte, que estamos recorriendo, en el norte, La Otra Campaña acabó con el mito entre el norte y sur de México.
Se derrumbó completamente. Si agarras un campesino de norte, de Sonora, de Baja California, de Chihuahua o de la región lagunera, lo puedes ubicar en cualquier parte del centro o del sur de México y son los mismos problemas, la misma rabia y la misma indignación. Ese mito creado por los medios de comunicación que están clavados en la cuestión electoral y sólo ven arriba y al ver los índices de votación dicen que el norte es azul y el sur es amarillo, se derrumbó ahorita. Las bases fundamentales están tan destruidas que se necesita hacer una cosa más radical, que es la que estamos proponiendo en La Otra Campaña.
Acostumbrado a expresar alegría o enojo sólo con la mirada, deja de lado el talante jocoso y habla más pausadamente para referirse a los objetivos de La Otra Campaña.
– Has mencionado que el objetivo de La Otra Campaña es derrocar al gobierno. Constantemente has dicho que sólo traes una única promesa y es para los de arriba: que los van a tirar. Pero también has dicho que se trata de un movimiento pacífico. Cómo se logrará esto. ¿Acaso los de arriba se van a quedar con los brazos cruzados y no van a defender sus latifundios, sus fábricas?
– Lo que hemos visto en nuestra experiencia en América Latina y aquí, con la excepción de Cuba, es que los movimientos armados que llegan al poder y que desde arriba empiezan a tratar de solucionara la cosas fracasan. Dejan muchos pendientes y se crea como una elite, nada más que con bandera de izquierda, que empieza a decidir y a suplantar decisiones. En lugar de la masa, el partido; en lugar del partido, el Comité Central; en lugar del Comité Central, el secretario general y así, para usar una figura de izquierda.
Nosotros decimos que si se construye desde abajo, no importa qué pase arriba [la dirección] queda sujetada, controlada. Y las lecciones de los movimientos indígenas en Ecuador, en Bolivia y en otras partes y no sólo de indígenas es que sí es posible poner en crisis con una movilización pacífica, civil, masiva y que da buenos resultados porque genera organización abajo y el gobierno entra en otro tipo de relación con la gente que se insubordinó o que se hizo insumisa o que se rebeló. Lo que pasa es que lo que todavía está pendiente en La Otra Campaña es qué sigue. Eso que sigue debe ser el producto de una discusión muy amplia en donde estamos incorporados nosotros.
Hay una consigna que se repite mucho: “por un gobierno obrero, campesino y popular”; pero no dicen indígena. Incluso en esa propuesta de la izquierda ortodoxa, que nosotros respetamos porque tiene tiempo que está ahí y no se ha rendido, a pesar de que ha pasado lo que ha pasado sigue sin ver a los pueblos indios como pueblos indios: o somos campesinos o somos obreros, pero no somos indígenas.
– En la UNAM dijiste que ya no iba a haber sistema político mexicano para 2012. Qué es lo que va a haber entonces.
– Mira, Calderón no termina. Eso sí. No termina por los de abajo, por el descontento social que se provoque y que esté organizado. O no termina por los de arriba, porque el afán de conquista que tienen las grandes trasnacionales no se va detener ni siquiera con esta especie de cortina muy tenue que son aún las leyes mexicanas de protección. O sea, van por todo. Y lo que eso va a provocar son rebeliones espontáneas, aisladas, que van a terminar en derrotas si no nos organizamos.
Pero la derrota no es sólo que el movimiento fracase. La derrota es que esto se convierta en una guerra civil, de sálvese quien pueda. Cerrada la frontera como la están cerrando, a dónde van a ir los campesinos despojados, los estudiantes egresados de las universidades sin trabajo, la gente que se desplazada de las fábricas, todos los cinturones de miseria, que ya están tratando de disputarles a las urbes el espacio urbano, el que esté creciendo cada vez más el ambulantaje y por otro lado esté creciendo al represión para darles más espacio a los centros comerciales. Calderón no termina.
Lo que falta por definir es si a la caída de Calderón sigue otro país o sigue otro remedo de tránsito. Nosotros decimos: las crisis fundamentales no se resuelven necesariamente con un cambio, porque el de arriba tiene la capacidad de regeneración. Entonces si no hay una alternativa sí es posible que en lugar de Calderón entre otro y que haga lo mismo y trate de administrar a mediano plazo lo que es inevitable, que es la destrucción de las bases fundamentales de la nación. Lo que nosotros decimos es que cuando ese momento llegue tiene que haber una alternativa de izquierda que ponga el dedo en el punto central: lo que está aquí mal es el sistema económico y sobre él el sistema político, jurídico, ideológico, cultural que se mantiene con base en eso.
Nosotros decimos, destruyendo uno, para qué nos vamos a detener: destruyamos todo. Nosotros empezamos a plantear esto cuando se gesta la Sexta Declaración como un mecanismo de resistencia, que es nuestra especialidad. Nosotros decimos: lo que necesitamos es organizarnos para resistir el embate neoliberal. Pero para resistir el embate neoliberal necesitamos una fuerza muy grande. Si la organizamos, por qué detenernos en la resistencia. En lugar de hacer una cerca para que el lobo no robe muchas ovejas, mejor vamos por él y liquidémoslo.

Reflexiones para una izquierda no subordinada

Adolfo Gilly*

1. Desde el fraude electoral de 1988, pasando por el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994, hasta la manipulación de todo el proceso electoral de 2006, el neoliberalismo como orden económico-social no logra encontrar en México sus formas de legitimación política. Estamos hoy ante una ruptura de las reglas de reproducción del poder y, por lo tanto, ante una crisis de la relación de mando/obediencia consustancial al equilibrio de cualquier régimen político.
En otras palabras, estamos ante una situación de carencia de legitimidad y de fragmentación del poder político mexicano, que no hace a sus formas y ceremonias sino a su esencia como relación entre gobernantes y gobernados reconocida por todos. La tentación de resolver esta crisis mediante la violencia estatal es grande. Cada vez que en el pasado se cedió a ella los resultados fueron catastróficos.
2. La prueba indicial más cierta de la manipulación de los resultados electorales es, hasta el momento, el irremediable sinsentido jurídico del fallo dictado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre las elecciones del 2 de julio. Este fallo ha sido desmontado, pieza por pieza, en un impecable escrito del ex consejero Jaime Cárdenas, “Once absurdos jurídicos sobre el Tribunal Electoral”. Los argumentos del Tribunal debían conducir a un nuevo conteo de los votos o a la anulación de la elección. Llevaron en cambio a declarar presidente electo a Felipe Calderón. Un proceso así manipulado no puede dar origen a un mandato legítimo.
Ahora bien, esta ilegitimidad alcanza a los dos poderes surgidos de esas elecciones, el Ejecutivo y el Legislativo, ya que la manipulación afectó a todo el proceso electoral. En tal caso tanto el Presidente como la composición actual del Congreso de la Unión son ilegítimos. No es admisible que diputados y senadores del FAP digan que la silla presidencial es “espuria” y sus curules no. Este dato de la realidad, aunque nadie lo aduzca, configura una crisis de reproducción de todos los poderes de la Federación.
3. La fragmentación del poder hace que éste tienda a regresar a sus componentes originarios: los poderes locales de los gobernadores y los caciques. De ahí la impotencia de los llamados “Poderes de la Unión” frente a los despotismos de los gobernadores Ulises Ruiz, Mario Marín, Enrique Peña Nieto y otros, y la importancia adquirida por la Conago y sus solidaridades internas: el poder de cada gobernador, del partido que sea, no se toca. El llamado poder del narco prolifera en los intersticios de esta fragmentación, y si bien sus efectos son deletéreos, no es lícito exagerar su autonomía.
4. La fragmentación hace también que los otros centros de poder real sean empujados a representarse en primera persona, en lugar de recurrir a la tradicional mediación de los políticos. Cuatro pilares del poder real están hablando cada uno con su propia voz y sin mediaciones: el Consejo Coordinador Empresarial (y cada uno de los grandes empresarios y financistas); la Iglesia católica y sus jerarquías; el conglomerado PRI-PAN, nunca desmentido en casos graves desde 1939 en adelante; y Estados Unidos y su complejo militar-financiero en tanto potencia actuante en territorio mexicano. En medio de la crisis esos poderes deliberan en público, mientras relegan al personal político a un plano subordinado.
5. Por otro lado, la fragmentación ha desgarrado las redes imaginarias del poder político y desvalorizado sus símbolos y sus rituales. Esta fractura acrecienta la presencia y la importancia de una serie de movimientos. Podemos ubicar a los tres más notorios:
a) el obradorismo, que duplica por su cuenta los símbolos del poder, presiona desde las plazas para negociar dentro de las instituciones (incluido entre éstas el PRD) y reúne en el Zócalo de la capital a una enorme multitud de agraviados, empobrecidos, exasperados mexicanos y mexicanas despojados hasta de su voto;
b) la APPO, organizada como una red de organismos populares autónomos, y que desde esa posición de fuerza busca imponer a los poderes instituidos una negociación en condiciones favorables, sin declinar su propia autonomía;
c) el EZLN, con su Otra Campaña y el movimiento indígena, que desconoce en todo a esas instituciones (incluidos sus partidos) y no busca negociar ni tratar con ellas sino conectarse con los grupos subalternos organizados de múltiples maneras y hoy dispersos por todo el territorio nacional, para organizar a escala nacional una formación ajena a la institucionalidad y a cualquiera de sus fragmentos.
6. Las miradas de políticos, analistas y comentaristas se centran hoy sobre las peripecias de la política institucional, sus partidos, sus políticos de todos los colores, sus instituciones, sus querellas grandes y pequeñas. Es obsesiva la discusión sobre lo que ocurrirá o dejará de ocurrir en el Gran Escenario del Congreso de la Unión y alrededores.
Por el contrario, para una izquierda que no se subordine al universo institucional es esencial mirar y considerar lo que sucede en esas multitudes agraviadas e irritadas al extremo: quienes esperan de López Obrador; quienes se organizan por su cuenta en la APPO, en Oaxaca, en el Congreso Nacional Indígena; quienes van a decir su palabra en la Otra Campaña. Para entender y prever es preciso mirar allí y mirar desde allí. Lo demás es marea de espuma envenenada.
7. Oaxaca y la APPO no son un caso aislado. Son como la válvula por la cual escapa a toda fuerza el vapor contenido en una olla a presión. Como siempre, autoridades, fuerzas represivas y políticos quieren acabar con la válvula e ignorar la olla. En Oaxaca están aflorando la experiencia de organización, la violencia, la flexibilidad y la capacidad de negociación que es patrimonio de los explotados, ofendidos y despojados de México. No pelean el poder, sino una diversa relación no subordinada con el poder, y la consolidación de las relaciones autónomas internas al pueblo y a su movimiento. Piden lo que todo el país exige: respeto y justicia. Hoy la medida de la situación de la nación mexicana está en Oaxaca, no en el Congreso de la Unión y sus batallas en el desierto.
8. En la política y los análisis de superficie, parece haberse puesto de moda ningunear o restar toda significación al periplo del Subcomandante Marcos y de la Otra Campaña; a las comunidades indígenas organizadas de Chiapas; a la tenaz resistencia de Atenco, sus presos y sus perseguidos; a las asambleas indígenas y populares que se van reuniendo y diciendo sus agravios, exilios, despojos, resistencias; al Congreso Nacional Indígena y a sus voceros y representantes. Las sorpresas pueden venir después para quienes dan por desvanecidos o secundarios a estos movimientos.
No tiene sentido proponer a esas fuerzas que se incluyan en la Convención Nacional Democrática, es decir, que se sumen a un movimiento en el cual no creen y se subordinen a su conducción y sus perspectivas, renunciando así a la razón de ser que han proclamado desde sus orígenes. Sería, sin más ni más, un suicidio ético, político y organizativo. Otra cosa es pedirles no ignorar, desde su propia autonomía, la magnitud y las razones de la movilización popular que apoya a López Obrador.
9. El movimiento electoral de masas que dio quince millones de votos a la coalición Por el Bien de Todos ha sido ahora reagrupado en la Convención Nacional Democrática, bajo la conducción de Andrés Manuel López Obrador. Por sus objetivos y sus estructuras, no es un movimiento social: darle tal nombre sería confundir las cosas.
Tal como se organizó la CND el 15 de septiembre, su dirección nominal fue plebiscitada a mano alzada en una asamblea multitudinaria. No hubo ninguna Convención con discusión política y delegados. La dirección real quedó concentrada en la persona y el mando de López Obrador. En ningún momento la CND ha llamado, convocado o propuesto impulsar cualquier forma de organización desde abajo, autónoma y no clientelar, para luchar por los objetivos ahora fijados.
Quienes se hayan afiliado a la CND son declarados “representantes” directos de López Obrador en su calidad de “Presidente Legítimo” y son investidos como tales mediante una credencial personal firmada por el mismo López Obrador. Es decir, un “Presidente legítimo” dará mandato con su firma a millones de sus representantes, que serán entonces sus mandatarios, en lugar de que millones de votantes designen como su mandatario a quien elijan como presidente. Esta inversión de papeles, más allá de lo que puedan haber creído o entendido quienes la establecieron, define una relación unipersonal totalitaria entre dirigente y masa. Vuelvo a remitirme aquí a Elías Canetti, en Masa y poder, o a los Cuadernos de la cárcel, de Antonio Gramsci.
La forma de conducción política personal (el “liderazgo”) de López Obrador no es heredera directa de Benito Juárez sino de Tomás Garrido Canabal, político tabasqueño de los años 30. El movimiento electoral de masas centralizado en su mando y en su persona corresponde a una tipología definida y a una situación de fragmentación y de equilibrio catastrófico como la estudiada por Antonio Gramsci en la Italia de los años 30.
La escenografía de la “toma de posesión” en el Zócalo el 20 de noviembre, con el Presidente en figura solitaria que protesta con el brazo extendido, el águila inmensa detrás y toda la demás parafernalia ceremonial, parecía extraída de una película de aquellos tiempos. Los símbolos no son neutros: tienen sentido y mensaje, aunque sus diseñadores no lo sepan.
Grandes masas agraviadas y exasperadas pueden moverse tras tales direcciones y buscar por esa vía sentidas demandas que los desprestigiados politicastros dejan de lado. Es preciso tomarlas en serio y prestar atención a sus motivos y sus modos. Pero lo asombroso, y hasta desconcertante, es que tantos intelectuales y figuras políticas de la antigua izquierda se alineen deslumbrados y acríticos tras esa conducción.
10. La CND, el FAP y el PRD están en una situación intrínsecamente contradictoria. Por un lado dicen colocarse fuera de las instituciones existentes y en torno al “gobierno legítimo” de López Obrador. Por el otro, forman parte del Congreso de la Unión cuyos textos legales deberán pasar por la sanción del Poder Ejecutivo, es decir, de Felipe Calderón. Por más que se diga, esta es una disputa dentro de las instituciones existentes, que busca modificar la relación de fuerzas internas mediante la presión externa de las plazas movilizadas. Es decir, que esta presión y sus formas organizativas ­la CND, en este caso­ quedan subordinadas a la lógica de las instituciones declaradas “espurias”. Para esta contradicción no hay escapatoria a la vista.
11. Quiero anotar aquí, a modo de conclusión, algunas premisas para la organización de una izquierda no subordinada a las vicisitudes de la presente implosión en cámara lenta de las instituciones y sus legitimidades:
a) Mirar desde el lugar y las demandas de los oprimidos, explotados y subalternos.
b) Pintar una nítida raya con la ideología de la izquierda institucional: donde ella dice “desigualdad”, hay que escribir “explotación”; donde ella dice “pobreza”, hay que escribir “despojo” y “racismo”; donde ella dice “política exterior”, hay que escribir “alianza y unidad con América Latina” y “organización con los migrantes y los trabajadores en Estados Unidos”.
c) Comprender los motivos y las experiencias por los cuales esas multitudes apoyan y siguen a López Obrador; y explicarlo sin subordinarse, sin crear ilusiones, sin confrontarse.
d) Conectar con ideas, acciones y razones lo que ya por todo el territorio en el pueblo está organizado o en vías de organizarse.
Mucho más de lo que suele pensarse, hay ya tantos y tantas que en sus hechos y en sus vidas, cada quien a su modo, están haciendo eso mismo. Estos son los otros fragmentos, aquellos que están buscando cómo unirse.

Oaxaca: el fin de la tolerancia

Luis Hernández Navarro

Oaxaca en 2006 como Sonora en 1902. A comienzos del siglo XX el gobierno de Porfirio Díaz enfrentó la enésima rebelión de los yaquis deportando a los indios prisioneros a Yucatán, Jalisco, Tlaxcala y Veracruz. A comienzos del siglo XXI, la administración de Vicente Fox responde a la sublevación oaxaqueña enviando a los 141 detenidos insumisos al penal de San José del Rincón en Nayarit.
Vicente Fox termina su sexenio con las manos llenas de sangre. “Se acabó la tolerancia” en Oaxaca, dice el general Ardelio Vargas, jefe del Estado Mayor de la Policía Federal Preventiva (PFP), uno de los héroes, junto con el almirante Wilfrido Robledo, de la represión de Atenco. Sus perros están en la calle. Lanzan lacrimógenos, golpean con lujo de violencia, detienen sin órdenes de aprehensión, invaden viviendas sin autorización, destrozan propiedades, ocupan hospitales y clínicas, impiden el libre tránsito de las personas, ofenden sexualmente a las mujeres.
En las calles los jóvenes son detenidos indiscriminadamente por el mero delito de ser jóvenes. Los presos son maltratados, torturados y confinados con reos comunes. No se permite que sus defensores jurídicos y familiares los visiten. Y, como en el porfiriato, son deportados.
Pero los abusos contra la población civil de la PFP no se limitan a los que sus integrantes cometen directamente. Ellos actúan como resguardo de los sicarios al servicio de Ulises Ruiz. Estos pistoleros y policías vestidos de civil recorren la ciudad de Oaxaca en vehículos desde los que disparan y secuestran integrantes de la APPO. Son los convoyes de la muerte. La mayoría de los 20 homicidios perpetrados contra activistas han sido responsabilidad suya.
¿Por qué esta represión contra el movimiento popular de Oaxaca? ¿Por qué ahora? ¿Qué sucedió que agotó la “tolerancia” de las autoridades federales? Básicamente por una razón: a menos de una semana de tomar posesión como jefe del Ejecutivo, en medio de una gran crisis de legitimidad, Felipe Calderón exigió a Vicente Fox que, en vista de que no le había solucionado el conflicto, lo dejara en condiciones de debilidad tales que le garantizara una futura negociación en condiciones favorables. Con presos y perseguidos, supone, el arreglo con los insumisos será más fácil y barato. Reclamó y obtuvo que sea la administración saliente y no la entrante la que pague el precio y el descrédito de la represión. En suma: que le limpiara el camino. De paso, consiguió con una acción de distracción, desalentar la presencia masiva de un contingente oaxaqueño en las jornadas del próximo primero de diciembre para evitar su toma de posesión.
La presencia masiva de la PFP en Oaxaca desde el pasado 29 de octubre no impidió que las protestas contra Ulises Ruiz se mantuvieran vivas en la entidad. No desarticuló la organización popular ni frenó la revuelta. Al contrario, la APPO realizó exitosamente su congreso y reafirmó su unidad interna.
Sin embargo, a pesar de enfrentamientos como el del 2 de noviembre, el conflicto se encontraba relativamente contenido. No se había restablecido la ingobernabilidad ni la normalidad en la vida cotidiana en la entidad, pero existían puentes de comunicación informales entre el gobierno federal y la dirección de la APPO. Era, pues, un conflicto relativamente administrado. Ese estatus resultaba, sin embargo, inconveniente para el gobierno entrante y decidió romperlo.
¿Realizó el movimiento popular alguna acción que rompiera este equilibrio? No, definitivamente no. La manifestación del pasado sábado fue absolutamente pacífica. Fue, evidentemente, una demostración de fuerza, pero se trató de una acción no violenta. La decisión de atacar provino, como se ha documentado ampliamente, de la PFP. Fueron elementos de esta corporación los que lanzaron canicas con resorteras a los manifestantes y luego lacrimógenos y proyectiles. Fueron ellos quienes comenzaron la agresión.
¿Perdieron los mandos de la PFP el control sobre su tropa? Muy probablemente así sucedió en un comienzo. Pero, más adelante, la orden fue atacar. Y lo hicieron con saña y con rencor. Fueron a machacar a los manifestantes, a cobrarse una venganza. La represión fue salvaje: tres muertos, más de 100 heridos, 221 detenidos.
Y con ellos, protegidos por ellos, actuaron los sicarios y los policías vestidos de civil al servicio de Ulises Ruiz. Dispararon y secuestraron a ciudadanos indefensos. Agredieron a quienes en la estación de autobuses ADO esperaban su transporte. Se dedicaron a lo que han hecho durante los últimos meses: sembrar terror.
Simultáneamente, Radio Ciudadana, conocida popularmente como “Radio Patito”, la estación pirata de los seguidores del gobierno estatal llamó a prender fuego a la casa de algunos destacados dirigentes del movimiento popular. No era broma. El domingo 26 de noviembre las oficinas de Flavio Sosa, uno de los más conocidos voceros de la APPO, fueron incendiadas. Por supuesto, ni la PFP ni la policía estatal lo evitaron.
“Esto se está normalizando”, dijo Ulises Ruiz en una más de sus involuntarias bromas. “No habrá perdón”, advirtió. Como candidato a gobernador del estado, Ulises se presentó como un “hombre de unidad”. Hoy sabemos que en aquel entonces le faltaron tres letras: Ruiz es el político de la “impunidad”.
La violenta represión en Oaxaca es el broche de oro con el que Vicente Fox cierra su sexenio, pero es, también, la tarjeta de presentación de Felipe Calderón. Sin reconocerlo, han decretado en los hechos un Estado de sitio. Las garantías individuales han desaparecido en la entidad.
Sin embargo, la medida no va a solucionar nada. Quienes la ejecutan olvidan dos pequeños detalles. Primero, la enorme capacidad de resistencia del pueblo oaxaqueño. Segundo, que lo que realmente han hecho al reprimir así es esparcir el rencor, la indignación y deseo de venganza ciudadanos a muchos más puntos de la geografía nacional. La tolerancia, entiéndase bien, se agotó también del otro lado.

La contaminación en Veracruz, un foro

Los desastres de Pemex
Contaminantes orgánicos persistentes
Sopa tóxica respirada en un día normal en Mina
Impactos en los seres vivos de la contaminación por la vinaza
Greenpeace, CAATA, APETAC y la RIAAVER
Javier Hernández Alpízar.– Con la participación de los grupos ambientalistas Greenpeace, el Centro de Análisis y Acción en Tóxicos y sus Alternativas (CAATA), la Asociación de Productores Ecologistas Tatexco AC (APETAC) y la Red de Información y Acción Ambiental de Veracruz (RIAAVER), hoy viernes 24, a las 19 horas, tendrán lugar las conferencias públicas, prácticamente un pequeño foro, con el tema “La contaminación en Veracruz”, en Diego Leño 8, sede del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales.
Los temas que tratarán son cuatro: A cargo de Greenpeace, “México, tierra sin ley de responsabilidad ambiental: Los desastres de Pemex”. El Centro de Análisis y Acción en Tóxicos y sus Alternativas (CAATA) compartirá el “Informe sobre contaminantes orgánicos persistentes generados por el complejo petroquímico Pajaritos”. El grupo de Ixhuatlán del Sureste APETAC expondrá el “Monitoreo ambiental de las emisiones de Pemex” y también de “Las fábricas de alcohol y su impacto en los espacios de vida”.
Entre los temas que tratarán está el informe de “la primera prueba para contaminación tóxica en México, la cual mostró químicos peligrosos cada vez que inhalan los vecinos de Pemex”, publicado originalmente en inglés por http://www.bucketbrigade.net y luego dado a conocer en estas páginas, así como en la publicación El jarocho verde.
En ese artículo sobre monitoreo ambiental se dio a conocer que “la brigada Bucket hizo pruebas que muestran 23 químicos tóxicos en el aire, y tres en niveles elevados que violan los estándares de los Estados Unidos, durante un ‘buen día’ en Minatitlán, México”.
Es la primera ocasión, señalaron en abril de 2006, que en México se realizan “pruebas independientes por un grupo ambientalista que monitorea a Pemex, APETAC y del grupo internacional Global Community Monitor (Monitor de la Comunidad Global), quienes han aportado evidencias reales de una exposición seria a tóxicos en las operaciones petroquímicas.”
Así lo explicó la New Bucket Brigade: “Un total de 23 productos químicos fueron detectados en muestras de aire. Lo cual confirma que los residentes expuestos a las emanaciones de las refinerías de Pemex están respirando una sopa tóxica de químicos pesados en cada inspiración.”
“México –denunciaron– normalmente no tiene un programa integral para monitorear, controlar y reforzar la protección de la salud de los efectos de químicos tóxicos hallados por la muestra que tomó APETAC.”
“Desafortunadamente, México pertenece a la creciente lista de países con el aire envenenado a causa de obsoletas y pobres operaciones de petroquímica contaminantes”, afirmó Denny Larson, de Global Community Monitor, una organización internacional que capacita a vecinos de zonas industriales para tomar muestras de aire.
“La buena noticia –señalaron– es que las comunidades de Veracruz afectadas han sido equipadas con un detector de mentiras para lograr la evidencia que force a la industria y al gobierno a limpiar”.
También en relación con la contaminación del agua, un texto de las comunidades afectadas por la contaminación por vinaza, en la zona de Córdoba, ha denunciado lo siguiente: “La alcoholera Zapopan SA de CV está contaminando el río Atoyac, cuyas aguas nos sirven para consumo doméstico, para el riego de los cultivos y la cría de animales. La empresa está sacando 70 pipas diarias y regando la vinaza en los campos, como fertilizante, pero la vinaza no es fertilizante, las cantidades son muy grandes y la lluvia las arrastra a los ríos La contaminación está afectándonos a los campesinos y comunidades de los municipios de Atoyac, Yanga, Cuitláhuac, Carrillo Puerto y Cotaxtla.”
“La vinaza es el residuo de la producción de alcohol de caña, y la que Alcoholera Zapopan ha vertido en los canales y ríos ha llegado desde Potrero Nuevo hasta Medellín y Boca del Río, Veracruz. Las aguas que contaminó la alcoholera se pintaron de rojo oscuro, se pusieron apestosas, se llenaron de gusanos y luego de zancudos.
“El agua de los ríos se volvió inútil para bañarnos y lavar ropa, obligándonos a buscar agua en manantiales que para algunas comunidades quedan retirados. A quienes se bañaron con esa agua en la piel les salieron ronchas, granos, les dio mucha comezón y a algunos se les cayeron uñas de los pies. Donde no hay agua potable, las madres han tenido que bañar a sus bebés con agua de garrafón, un lujo para quienes no tenemos dinero.”
“Los peces flotaron muertos, se acabaron las mojarras, truchas, juiles, huevinas, langostinos, camarones, y el agua se llenó de sanguijuelas. Las aguas contaminadas mataron las mojarras que criamos en estanques. Malparieron sus crías las perras, cerdas, borregas y vacas. También hubo muertes de toches. La vinaza dañó y mató gallinas, patos, guajolotes, vacas, cerdos, burros y perjudicó los cultivos de frijol, tomate, chile, maíz, ajonjolí e incluso el limón.”
“A nuestras protestas y la toma de la Alcoholera Zapopan el gobierno nos respondió con la represión. Entre 400 y 500 granaderos nos desalojaron a golpes. Con toletes y escudos llegaron golpeando a nuestra gente, aventando a los niños, destruyendo los parabrisas de las camionetas y tirando las ollas del café. Nos robaron y dañaron pertenencias.”
“La alcoholera está contaminando por ahorrarse dinero, no quiere gastar en una planta tratadora que procese el agua y la deje libre de vinaza antes de regarla.
“El gobierno del estado dio su palabra de que ni una gota de vinaza iría al agua, primero en voz del secretario Reynaldo Escobar, y el 18 de septiembre, en Xalapa, en voz del gobernador Herrera Beltrán. La promesa no se ha cumplido. Las autoridades han defendido a la Alcoholera contra la voluntad de miles de veracruzanos.”
“En Chocamán hay una alcoholera más pequeña, y algunos niños ahí tienen leucemia, pues la contaminación se respira. ¿Qué esperamos, a que nuestros niños padezcan lo mismo?”
“El gobierno está perjudicando muchísimos más empleos de los pocos que crea, con la Alcoholera Zapopan produce 80 empleos, pero afecta a miles de empleos en los cultivos de limón, y daña a unas 150 comunidades.”
“Otras fuentes de contaminación, como el relleno sanitario que intentaron poner hace unos años en Arroyo Hondo, los basureros de la región, los desechos de los ingenios, la antena de teléfonos que los vecinos de Cerro Alto no quieren, la marmolera que está afectando en Arroyo Hondo y tapa las fuentes de agua, el parque industrial que están instalando en Amatlán, las granjas industriales de cerdos y pollos que contaminan desde la producción de alimentos hasta la gran cantidad de desechos, estas empresas amenazan nuestro medio ambiente y nuestra salud.”
Temas así de urgentes, graves, sobre la defensa del aire, el agua, el medio ambiente y la salud de los veracruzanos, hoy a las 19 horas, en Diego Leño 8, en el pequeño foro: La contaminación en Veracruz.

POR LA LIBERTAD DE PRENSA… LIBERTAD A FREDY MUÑOZ ALTAMIRANDA

El 19 de noviembre de 2006, en horas de la noche, fue detenido por agentes del Departamento Administrativo de Seguridad – DAS -. el periodista FREDY MUÑOZ ALTAMIRANDA, corresponsal en Colombia del Canal TELESUR, cuando regresaba al país después de participar en un taller de narrativa audivisual, organizado por TELESUR, que se adelantaba en el hermano país de Venezuela. FREDY fue detenido por orden de la Fiscalía 5 de Barranquilla, bajo el cargo de rebelión.

FREDDY MUÑOZ lleva 12 años de ejercicio periodístico. Ejerció como redactor del diario El Universal, de Cartagena, y El Periódico y reportero del noticiero de televisión 6:25, ambos de esa misma ciudad. Ha realizado diversos documentales para la serie Trópicos, para TeleCaribe y produjo para la programadora Audiovisuales, de Señal Colombia, la serie “Leyendas”.

En su trayectoria se ha destacado por su independencia y como él mismo lo dice, en un comunicado público que ha hecho llegar desde su sitio de detención “por promulgar la verdad en nuestros sufridos países latinoamericanos donde ésta es el sol que desvela y disminuye a los señores de las sombras”.

Es de destacar la labor que desempeña el canal TELESUR en la voz del periodista FREDY MUÑOZ, de difusión de la dinámica social y las luchas por la reivindicación de los derechos sociales y políticos en el país. En toda América Latina TELESUR se viene consolidando como una propuesta alternativa de comunicación que se opone a la hegemonía de los medios masivos que protegen los intereses de los poderosos grupos económicos y que a la luz de la denominada lucha antiterrorista, legitiman la persecución a los movimientos sociales.

La detención del periodista es clara muestra de la restricción que en Colombia tiene la libertad de prensa, y evidencia una vez más la persecución a la que son sometidas las voces críticas al actual gobierno con su política de seguridad democrática.

Por estas razones solicitamos a las autoridades competentes:

1. Se respete la vida e integridad física y sicológica del periodista;

2. Se respete el debido proceso y el derecho a la defensa; y en este sentido, se traslade el expediente a la ciudad de Bogotá.

3. Se respete el libre ejercicio de la libertad de expresión.

A continuación transcribimos el comunicado público emitido por FREDY MUÑOZ desde su sitio de reclusión, el día de hoy.

Apreciados colegas y amigos del mundo:

Una vez más el periodismo libre y crítico es agredido por quienes insisten en utilizar la coacción, el amedrantamiento, la mentira y la fuerza para doblegarlo. El día 19 de noviembre cuando regresaba a Colombia, luego de participar en un taller de narrativa audiovisual organizado por Telesur por Michael Cowgan periodista norteamericano de la BBC y Torry Zumbado camarógrafo independiente de la guerra en Irak, fui detenido en las oficinas de inmigración de Colombia acusado de rebelión y terrorismo.

Esta es una acusación que como yo, han vivido centenares de periodistas en el mundo, luego de que el unilateralismo estadounidense decidiera acusar de terroristas a quienes con juicio y argumentos se les oponen, y bendecir a quienes bajan la cabeza, omiten sus crímenes y le siguen.

Colegas y amigos, desde este encierro físico envió mi mensaje de agradecimiento a todos ustedes, por seguir jugándose la vida y la libertad en este oficio necesario, y en todos los otros que desempeñan con lucha ardorosa.

Que ironía que mientras los agentes judiciales me fichaban por cargos muy lejanos a la realidad de mis doce años de ejercicio periodístico, la televisión colombiana transmitía un homenaje al sacrificado Jaime Garzón, periodista cuyo trabajo despertó la ira y la intolerancia de un pdoer maligno y terco, equistado en la institucionalidad de nuestra patria.

Y es que un buen periodista no sabe decir o promulgar sino la evrdad y en nuestros sufridos países latinoamericanos la verdad es el sol que desvela y disminuye a los señores de las sombras.

Colegas y amigos, grqacias otra vez por aumentar mi voz con las suyas. Por isnsistir aunque estos montajes pasen tan frecuentemente y a pesar de eso la fuerza no decaiga.
Gracias por enseñarme a no desfallecer, porque hacer periodismo es hacer público lo que no se quiere que se sepa, todo lo demás es propaganada (Tayllerand)

Con un fuerte abrazo,

Freddy Muñoz Altamiranda
Corresponsal de Telesur en Colombia
Noviembre 20 de 2006.

Favor reproducir este comunicado y dirigir sus pronunciamientos a las autoridades competentes.

Muere periodista Jesús Blancornelas, quien escribió contra narcos

Agencia EFE

El periodista mexicano Jesús Blancornelas, una de las plumas más valientes sobre el narcotráfico en México, falleció hoy en un hospital de Tijuana, informaron fuentes del semanario ‘Zeta’.

Blancornelas, que falleció por una larga enfermedad, estuvo amenazado de muerte por narcotraficantes desde el 27 de noviembre de 1997, cuando fue víctima de un atentado organizado por narcotraficantes en el que murió su guardaespaldas, Luis Valero.

El fallecido, ex director de ‘Zeta’, fue atendido en el hospital Del Prado por una ‘dolencia crónica que le afectó en los últimos meses’, confirmó en un comunicado la publicación que él mismo fundó y que dirigió hasta inicios de este año.

Según el comunicado, el periodista fue hospitalizado el pasado día 19, en el mismo centro médico donde fue atendido tras el atentado que sufrió.


Jesús Blancornelas nació en 1936 en San Luís Potosí, al norte de México, pero se estableció en Baja California (al noroeste) desde su juventud.

Durante su carrera recibió numerosos reconocimientos tanto en México como en el extranjero, así como el Premio Nacional de Periodismo, que le fue otorgado por su valentía y su trayectoria periodística.

El comunicador, que se distinguió por sus combativas crónicas e investigaciones periodísticas sobre el narcotráfico, todavía pensaba entrevistarse, según sus propias palabras, con Enedina Arellano Félix, a la que el periodista suponía nueva ‘líder’ del cártel, para preguntarle por qué trataban de matarlo sus hermanos.

En septiembre de 2002 Blancornelas declaró a Efe ‘a mí no me van a matar los narcotraficantes, yo voy a morir cuando quiera’, y lo ha hecho cuatro días antes del noveno aniversario del atentado que sufrió.

Profundo conocedor del cártel de Tijuana y de las relaciones entre los cárteles mexicanos, Blancornelas nunca dejó de escribir solo o con otros periodistas sobre el tráfico de drogas en México.

Entre sus libros destacan ‘El cártel’ (2002), ‘Horas extra’ (2003) y ‘En estado de alerta’ (2005), todos ellos de la editorial Plaza & Janés, del grupo Random House-Mondadori.

Fundador del prestigioso semanario ‘Zeta’ en 1980, en los últimos años tuvo que suspender algunas presentaciones de sus libros para evitar correr riesgos y se vio obligado, por la misma razón, a conceder ruedas de prensa por videoconferencias.

En febrero de este año nombró como directores de su semanario a los periodistas César René Blanco Villalón (su hijo) y Adela Navarro.


Dios nos libre de los hechos aislados

Javier Hernández Alpízar

Sí, ya sabemos lector, que no hay que ser catastrofistas, que no hay que ser alarmistas, que se trata de “hechos aislados”.
Lo malo de estos hechos aislados es que son tantos que están dejando más aislados a los “hechos no aislados”, es decir: si por suerte usted vive en un ambiente de relativa paz, entonces vive usted en una isla, en una burbuja, y en honor a la verdad, es muy probable que usted simplemente esté aislado, y desinformado…
Vive usted en un país en donde asesinan impunemente a indígenas, a mujeres, activistas sociales, a defensores de los derechos humanos, incluso los representantes del otrora “cuarto poder”.
Este sexenio, el gobierno “del cambio” dejó una estela de impunidad para los autores materiales e intelectuales de las muertes de muchos mexicanos, cuyas memorias incluso son mancilladas: Nos intentaron hacer creer que Digna Ochoa se suicidó, que se suicidó Pável González, que el feminicidio de Griselda Tirado Evangelio fue “crimen pasional”, incluso que al periodista Brad Will lo mataron quienes menos se beneficiaban de su muerte y más de su vida y de su labor periodística de denuncia.
Matan y luego mienten.
El país es un rosario de cicatrices: Pasta de Conchos, Coahuila; Sicartsa, en Lázaro Cárdenas Michoacán; Texcoco y Atenco, Estado de México; Oaxaca y Viejo Velasco en los Montes Azules, Ocosingo, Chiapas. Pero también, la estela de feminicidios, de Ciudad Juárez a Oaxaca y Chiapas, pasando por muchos, demasiados, estados de la república.
Y entre los muertos, por esa epidemia de hechos aislados que cada vez aislan más a los hechos de paz, están los asesinatos de periodistas.
Nosotros especialmente reivindicamos a Brad Will, de Indymedia Nueva York, por ser un periodista, documentalista, de un medio libre, pero además de él, a quien mataron los pistoleros de Ulises Ruiz Ortiz, éste ha sido un sexenio sangriento para la prensa.
Hace una semana, Pablo Cabañas Días publicó en un artículo en Forum un recuento de hechos ominosos: “En México, a los conflictos en torno a la libertad de expresión se suman los de los asesinatos de periodistas entre los que destacan los casos de Francisco Arratia Saldierna, en Matamoros, Tamaulipas, el 31 de agosto de 2004; Francisco Javier Ortiz Franco, del semanario Zeta, el 22 de junio de 2004 en Tijuana, Baja California; los más recientes de Raúl Gibb Guerrero, del diario La Opinión, el 8 de abril de 2005 en el estado de Veracruz; el de Dolores Guadalupe García Escamilla, el 5 de abril de 2005, en Nuevo Laredo, Tamaulipas; y la desaparición del periodista de El Imparcial, de Hermosillo, Sonora, Alfredo Jiménez Mota a quien la SIP entregó el Premio a la Libertad de Prensa el pasado 2 de octubre a sus  familiares. El destino de Jiménez Mota se desconoce desde principios de abril de 2005, (desapareció, lo desaparecieron) después de publicar una serie de artículos con el título Mafia en Sonora sobre el narcotráfico.”
Joel Sánchez Rodríguez publicó en su columna “Para la hora del café” otros datos de periodistas asesinados: “El fin de semana anterior, viernes 10 de noviembre, apareció sin vida en el municipio de Zihuatanejo, Guerrero, el cuerpo del periodista Misaél Tamayo Hernández, asesinado en el interior de un cuarto de hotel, donde se le localizó desnudo, atado con las manos a la nuca, con visibles huellas de haber sido torturado y finalmente muerto por asfixia.
“Se desempeñaba como director del periódico “El Despertar de la Costa”, caracterizado por ser uno de los rotativos más combativos de aquella entidad, donde se sabe que el comunicador había recibido amenazas de muerte desde hace algunos meses a la fecha.
“Antes de que se cumpliera una semana de la muerte de Tamayo, otro periodista José Manuel Nava, exdirector del diario Excélsior, también fue localizado muerto este jueves 16, víctima de por lo menos 30 puñaladas que le costaron la vida en el interior de su domicilio en la Ciudad de México.
“Pero el homicidio de José Manuel Nava no es un asunto ordinario, hace apenas unos días había presentado su libro “El Asalto Final”, en el que narra la complicidad del gobierno de Vicente Fox en la destrucción de Excelsior, para lo cual acusó que se valía de un acoso permanente a través de la Secretaría de Hacienda, el Instituto Mexicano del Seguro Social, Infonavit y la actuación absurda del interventor que a veces no autorizaba ni siquiera el pago de papel y tinta, fundamentales para el rotativo.
“Igual denunció al “enemigo íntimo” de Excelsior y la conspiración desde el poder para consumar el aniquilamiento de la cooperativa y entregarla a los capitalistas, pero el también ex-corresponsal en Washington fue asesinado, en un acto cobarde para acallar su voz. Por lo que ocurre, la libertad de expresión es una pendiente más de las que deja el gobierno que se va.
“De acuerdo a la organización defensora de la libertad de expresión Reporteros Sin Fronteras, hasta el 25 de octubre en México se contabilizaban 5 reporteros asesinados en lo que iba del 2006 y a ello hay que sumarle la desaparición de dos comunicadores más.
“Uno de ellos es Guevara Guevara Domínguez de 54 años, editor de la versión digital del semanario Siglo 21, quien desapareció el 8 de octubre, justo tres meses después de que el 8 de julio se vio por última vez con vida al reportero Rafael Ortiz Martínez del diario Zócalo, lo que refleja una situación trágica e inaceptable para el periodismo mexicano, que cada año ve incrementar el número de elementos de prensa muertos, sin que las autoridades hagan algo por detener esta situación.
“El 27 de enero fue asesinado el locutor José Valdés Macías en Sabinas, Coahuila; El 9 de marzo Jaime Arturo Olvera Bravo de La Voz de Michoacán; Un día después el 10 de marzo murió Ramiro Téllez Contreras de EXA 95.7; Rosendo Pardo Osuna de La Voz del Sureste en Chiapas el 29 de marzo; Enrique Perea Quintanilla de la publicación Dos Caras de Chihuahua el 9 de agosto y Robert Bradley Will de Indymedia el 27 de octubre, seguidos por Misael Tamayo y José Manuel Nava, lo que suma ocho periodistas privados de la vida en lo que va de este año.
Pero cualquier recuento queda desactualizado apenas publicado. Mientras todavía los reporteros no terminan de enviar sus listas actualizadas, los pésames, los documentos firmados pidiendo que “Ni uno más”… ayer la nota principal de Política dice que remataron a Roberto Marcos. Con 12 balazos, acribillaron al reportero de Alarma y Testimonio, en la carretera de Boca del Río a Antón Lizardo.
Ya ni siquiera se trata de llevar una cuanta exacta de esta otra guerra de no muy baja intensidad contra quienes podrían, tal vez, informar de la guerra que desde el poder, los diferentes poderes, se hace contra los de abajo, porque cualquiera puede ser víctima en cualquier momento de otro hecho aislado…
Triste labor la del coleccionista de hechos “aislados”, mientras lleva la cuenta todavía tiene la certeza de que, puesto que suma, es quien sobrevive. Cada reportero puede irse preguntando, con Silvio Rodríguez… “¿cómo sabrá la cerveza que el sepulturero se beberá…?”

La defensa de la madre tierra

Carlos González García* (recibido de prensa indígena)

Ojarasca, suplemento mensual de La Jornada, 13 de noviembre.- Las  tareas anticapitalistas del movimiento indígena. Atravesando los ciclos  largos de la historia humana, las comunidades campesinas y los pueblos  indígenas de todo el mundo han logrado sobrevivir hasta el día de hoy.  En el corazón de esa permanencia, siempre expresada en múltiples y  tenaces resistencias, se encuentra la relación que los pueblos  indígenas han establecido con la naturaleza, a la que llaman con toda  razón “la madre tierra”, “nuestra madre tierra”.

Dicha relación, que se muestra en todos los pueblos originarios  habitantes de la región mesoamericana, pone por delante el carácter  sagrado de la madre tierra y el uso armónico y respetuoso de los  elementos que la integran. En contraste, las culturas occidentales, que  de continuo cosifican la naturaleza, a la cual tratan de “dominar”,  “diseccionar”, “explotar” y “reducir”, han establecido una relación  meramente instrumental y de poder sobre esa tierra.

El capitalismo, en su irracional y desenfrenada destrucción de la  naturaleza y las sociedades, representa la cúspide del proceso antes  señalado.

Desde 1492, fecha correspondiente a la primera expansión capitalista a  escala planetaria (lo que hoy llamamos globalización), los pueblos  indígenas americanos han vivido una permanente guerra de conquista,  organizada desde las grandes metrópolis, que ha tenido y sigue teniendo  como fin el control político, cuando no el exterminio, de las  poblaciones indias, su explotación intensiva y, sobre todo, el despojo  de sus territorios.

De hecho la primera fase expansiva de acumulación capitalista, la que  Marx llamó “acumulación originaria”, tuvo uno de sus capítulos  estelares en la destrucción, robo y saqueo de los territorios y  culturas indígenas de América y el mundo entero.

Frente a la guerra de conquista externa, misma que después de las  revoluciones americanas de independencia y la constitución de las  primeras repúblicas liberales se convirtió en guerra de conquista  interna desplegada por las oligarquías criollas o mestizas de las  nuevas naciones, nuestros pueblos han ofrecido una terca resistencia  que sorprendentemente hoy mantiene con vida a muchos de ellos.

La resistencia de nuestros pueblos y su pervivencia tienen una base  fuerte en su relación con la madre tierra, misma que brinda el espacio  natural donde se despliegan las culturas indígenas y la “comunidad”  como forma de organización esencial para los pueblos mesoamericanos y  como un cruce de relaciones entre las personas y la tierra.

En alguna ocasión nos comentaba don Pedro de Haro, maraka’ame y  protector del pueblo wixárika, que mientras la tierra no se rompa, ésta  se encargará de cuidar y proteger al indígena, quien tampoco podrá  romperse, tal como ha ocurrido en los últimos 500 años. Sin embargo hoy  la tierra se está quebrando. Está siendo rota por el capitalismo en  esta nueva fase expansiva que llaman globalización neoliberal.
 
De hecho, lo que hoy viven las comunidades campesinas y la humanidad  entera es una más cruda y permanente fase de acumulación “originaria”  de capital apoyada, sobre todo, en el robo, el despojo, las guerras de  invasión, la esclavitud y la semiesclavitud de millones de personas,  principalmente niños y mujeres, la corrupción política y el tráfico  ilegal de mercancías.

En el caso de nuestro país, secuestrado por una poderosa oligarquía  neoliberal que controla el gobierno, las cámaras legislativas, los  tribunales, los medios de comunicación y los partidos políticos con  registro, las leyes y las políticas neoliberales orientadas al campo y  a las comunidades indígenas tienen como fines principales: separar a  los campesinos de la tierra y forzar la migración masiva de la  población rural a las ciudades.

Facilitar el saqueo y el despojo de los territorios indígenas y  campesinos por parte de los consorcios y bandas de capitalistas;  convertir en mercancías todos los elementos que integran la madre  tierra, es decir, todos los que llaman recursos naturales; dar cobijo a  los procesos intensivos de explotación de la fuerza de trabajo agrícola  y abaratar la mano de obra en el campo y las ciudades.

Desmantelar las antiguas culturas y autogobiernos indígenas  introduciendo nuevos patrones y valores organizativos, alimentarios,  educativos, de consumo y en la salud de las comunidades. La primera  etapa de las políticas neoliberales arriba señaladas tuvo lugar a lo  largo de los años noventa del siglo pasado y su articulación se dio en  torno a:

La contrarreforma agraria salinista expresada en la modificación del  artículo 27 constitucional, la nueva ley agraria, los programas de  certificación de las tierras ejidales y comunales para facilitar su  incorporación al mercado capitalista y la readecuación de la  legislación nacional en materia forestal, de aguas y de asentamientos  humanos; el desmantelamiento rápido y progresivo de las economías  campesinas.

Y la integración subordinada de nuestra economía a la de Estados  Unidos, sobre todo después de la firma del Tratado de Libre Comercio.  Girando alrededor de la contrarreforma indígena del año 2001, misma que  fue apoyada por el conjunto de la clase política mexicana, se abrió una  segunda etapa, aún más vertiginosa y voraz, que está acelerando el  despojo y la destrucción de los territorios y las culturas indígenas.

La introducción de maíces transgénicos, la biopiratería y el robo  descarado de los saberes tradicionales indígenas, el recrudecimiento en  las políticas agrarias de certificación, el programa Oportunidades, así  como las continuas modificaciones del marco legal en materia forestal,  ecológica, de aguas, minería y propiedad intelectual, no tienen mayor  fin que desmontar la resistencia y la forma de vida de las comunidades  campesinas, poniendo en manos del capital todo lo que nace la madre  tierra, incluida la cultura, el trabajo y los profundos conocimientos  acumulados por los pueblos indígenas en los últimos diez mil años.

Ante el actual avasallamiento neoliberal, los pueblos originarios de  México tienen como disyuntiva desaparecer o pasar a un nivel de lucha  que ponga en el centro la defensa de la madre tierra y la conformación  de un frente anticapitalista con diversos sectores del pueblo pobre y  explotado, pues está claro que la permanente guerra de exterminio  contra nuestros pueblos es patrocinada por los fabulosos intereses  capitalistas dominantes a escala nacional y planetaria.

La determinación del Cuarto Congreso Nacional Indígena en el sentido de  ratificar su adhesión a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona  emitida por el ezln y a la Otra Campaña, ambas de claro perfil  anticapitalista, así como la firme participación de los pueblos  indígenas de Oaxaca en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca  (APPO), nos indican que el movimiento indígena nacional, frente a la  disyuntiva propuesta, ha decidido caminar la segunda opción.
  
*Carlos González es miembro de la organización de Comunidades Indígenas  y Campesinas de Tuxpan, Jalisco

El acertijo APPO

Gustavo Esteva (recibido de prensa indígena)

La Jornada, 20 de noviembre.- El 17 de noviembre, a las tres de la  tarde, una mujer de 48 años sufrió abuso sexual en el zócalo de Oaxaca,  convertido en cuartel de la Policía Federal Preventiva (PFP). Cuando se  retiraba, humillada y ofendida, le dijeron burlonamente: “puedes ir a  Derechos Humanos; nos vale”. Mostraron el mismo desprecio que su jefe,  el secretario de Seguridad Pública, ante las recomendaciones de la  Comisión Nacional de Derechos Humanos por lo que hicieron en Atenco.

En la ciudad ocupada, esos policías cometen cotidianamente toda clase  de abusos, mientras delincuentes y sicarios de Ulises Ruiz se pasean  con impunidad.

El presidente del Congreso local, que solicitó las fuerzas públicas  federales para restablecer el “estado de derecho”, felicitó  públicamente a una radio pirata que día y noche incita a la violencia  contra la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), estimula la  guerra civil y celebra descaradamente a Ulises Ruiz, protegida por la  misma agencia que interfiere las transmisiones de Radio Universidad.

Fue una hazaña peculiar celebrar con éxito, en esas condiciones, el  congreso constitutivo de la APPO. Produjo en libertad sus estatutos,  declaración de principios y plan de acción y creó una instancia de  coordinación de 260 miembros. Sus acuerdos comenzaron a circular 48  horas después de terminado el acto. No es poca cosa.

El lenguaje de la APPO contribuye a la confusión que causa su novedad.  Sirve vino nuevo en odres viejos. No tiene aún las palabras apropiadas  para sus innovaciones. Por ejemplo: se empezó a constituir el 20 de  junio, sufrió varias mutaciones constitutivas y sigue en pleno proceso  de constitución. ¿Cuál fue entonces el carácter de su congreso  constitutivo?

La APPO es una iniciativa política del pueblo oaxaqueño que se  constituyó a sí mismo como protagonista principal de la vida política  de Oaxaca y se expresó organizativamente como asamblea. La iniciativa  tomó en el camino formas de revuelta y rebelión, hasta cristalizar en  un movimiento social y político de nuevo cuño.

Nacido a ras de tierra, desde las entrañas más hondas de la sociedad  oaxaqueña, expresó un descontento tan antiguo como general, que  encontró en Ulises Ruiz un emblema eficaz de todo lo que quiere  cambiar. Guiado por un vigoroso impulso de transformación, se orienta a  crear una nueva sociedad y trae al mundo, en medio del ambiente  políticamente enrarecido, un viento alegre y fresco de cambio radical.

Frente a las agresiones y provocaciones de los poderes constituidos, la  APPO ha reaccionado con un espíritu de no violencia, que define su  vocación central, y el enorme ingenio y valor de la gente. Necesita  ahora algo más: la capacidad de concertar la acción de sus innumerables  componentes para llevar adelante su empeño transformador. ¿Cómo dar  coherencia y articulación a su inmensa diversidad?

¿Cómo dotarla de una organización apropiada al calor de la lucha, en  medio de la brega cotidiana, cuando no ha transcurrido aún tiempo  suficiente para que el movimiento madure en el mutuo conocimiento y en  el acotamiento del camino a seguir? ¿Cómo evitar los vicios habituales  de la izquierda, con su capacidad de dividirse y su propensión a llevar  siempre agua al propio molino ideológico o político, sacrificando al  conjunto?

¿Cómo evitar el riesgo de que el recipiente organizativo resulte rígido  o cerrado, en términos ideológicos u operativos, y el movimiento lo  desborde de inmediato? A pesar de los riesgos era indispensable  intentarlo. Las presiones externas provocaban dispersión y  desconcierto. La coordinación provisional de 30 personas, nacida cuando  aún predominaba el espíritu de revuelta, no daba ya más de sí.

El congreso de la APPO enfrentó brillantemente todos estos riesgos.  Creó una organización flexible y abierta, capaz de articular y  vertebrar los empeños colectivos sin pretender controlar las múltiples  autonomías que la forman. Retiene su vitalidad y sus impulsos  creativos, que siguen apelando a la imaginación sociológica y política  para dar cauce apropiado a esos impulsos.

Enfrenta ahora un nuevo desafío. Obligada a crear o extender alianzas  con otras organizaciones, a escala nacional e internacional, tendrá que  hacerlo con quienes por su carácter y estilo de organización  constituyen su reverso, como AMLO y el PRD. A pesar de múltiples  coincidencias, serán como agua y aceite. Deberán aprender a estar  juntos, pero no revueltos.

La APPO tiene sobrada capacidad para enfrentar este reto. Nació en la  pluralidad. Su mérito principal es quizá haber sabido aglutinar ímpetus  tan diversos como los que la formaron. Es por ello, acaso, anticipo  eficaz del mundo que quiere crear: un mundo en que quepan muchos  mundos, como dicen los zapatistas•

¡Viva Villa! 

Revista Mariátegui, 7 de noviembre.- ¡Pancho Vive!. El mítico héroe  mexicano vuelve a convertirse en noticia. Esta vez, un historiador cuenta rasgos inéditos de su personalidad.  Una nueva biografía busca desentrañar los enigmas que rodean la historia de uno de los personajes latinoamericanos más emblemáticos. 

Taller mecánico que se respete en el norte de México adorna sus paredes no sólo con el habitual afiche de voluptuosas mujeres ligeras de ropa. Al lado de ellas suele estar la foto de un hombre robusto, de abundante bigote, con sombrero de charro y municiones de balas cruzadas sobre su pecho cual banda presidencial, montado sobre un caballo negro. Se trata de uno de los íconos del país azteca más populares: Pancho Villa, uno de los grandes líderes de la revolución mexicana. 

La leyenda del hombre que combatió durante años a sangre y fuego a la oligarquía parece inmortal y sigue guardando tantos enigmas, que a través del tiempo ha inspirado millones de páginas, documentales, corridos y películas. El más reciente intento por descifrar al personaje es la biografía narrativa Pancho Villa, del escritor Paco Ignacio Taibo II. La labor no fue fácil y es producto de una extensa recopilación de documentos que el autor realizó durante 20 años.

Después de todo, Villa son muchas personalidades en una. “Valor hasta la temeridad; desprendimiento hasta el derroche; odio hasta la ceguera; rabia hasta el crimen; amor hasta la ternura; crueldad hasta la barbarie; todo eso es Villa en un día, en una hora, en todos los momentos de la vida”, son las palabras con las que lo describió Ramón Puente, su médico personal, ahora retomadas por Taibo.

Y también, porque antes de ser el rebelde cuya estrategia militar contribuyó a derrotar los regímenes de Porfirio Díaz, Victoriano Huerta y Venustiano Carranza, fue un simple bandolero sin ideología revolucionaria. Antes de ser el mítico Francisco Villa fue Doroteo Arango Arámbula, un muchacho analfabeto, hijo de campesinos del estado de Durango, al que llamaban el ‘gorra chueca’ por su costumbre de no quitarse su sombrero ni para saludar.

Como en esta etapa de su vida sus acciones aún no ameritaban primeras páginas de la prensa mexicana y la norteamericana, son pocas las certezas respecto a ellas. Taibo relata que incluso algunas versiones aseguraban equivocadamente que Arango había nacido en Medellín, de padre antioqueño y madre mexicana. 

Pancho Villa luchaba contra la oligarquía en el norte del país y Emiliano Zapata lo hacía en el sur En su libro, Paco Ignacio Taibo II revela que Pancho Villa tomó medidas como la pena de muerte a los miembros del ejército que se emborracharan, mandó a hacer papel moneda villista y soñaba con hacer una zanja que separara a México de Estados Unidos. 

El propio Villa solía relatar que su vida de cuatrero comenzó a los 14 años, cuando le disparó al patrón de la hacienda donde trabajaba, porque éste quería violar a su hermana. Desde entonces se convirtió en fugitivo y en más de una oportunidad fue encarcelado y por poco se salvó de ser fusilado. Durante una de sus estadías en prisión, su compañero de celda le enseñó a leer y a escribir utilizando como cartilla de lectura un ejemplar del El Quijote. 

A la revolución llegó sin pretenderlo. Al parecer, los hombres de Francisco Madero, el gran opositor de la dictadura de Porfirio Díaz, se sintieron atraídos por su fama en la región y decidieron unirlo a la lucha. A pesar de no poseer un gran conocimiento político, ni arraigados ideales sociales, trasladó los sencillos principios éticos que aprendió en su vida de forajido a la rebelión.

“La palabra se cumple, no se traiciona a un compadre, no se le roba a un pobre, no se viola a una mujer y sí en cambio se la seduce… no se respeta a los ricos, ni a los curas sino a los maestros de escuela; se protege a los niños”, escribe el autor. 

De un pequeño grupo de bandoleros bajo su mando llegó a formar un ejército con más de 30.000 hombres, en su mayoría campesinos que se iban uniendo a la causa cuando Villa pasaba por los pueblos. La División del Norte, que al comienzo fue menospreciada por las fuerzas regulares, se convirtió en una piedra en el zapato. Fue tal su espíritu de combate, que Villa y su milicia han sido los únicos latinoamericanos que se han atrevido a invadir Estados Unidos, sólo por el gusto de demostrar que lo podían hacer.

Así sucedió en marzo de 1916, cuando Villa, indignado porque el vecino país le había cortado el suministro de armas y le quitó el apoyo para respaldar la toma de poder de Carranza, entró a Columbus, Nuevo México. El saldo fue de 18 norteamericanos muertos y 30 mulas robadas, además de 80 caballos finos y equipo militar.

Estados Unidos no podía quedarse con los brazos cruzados ante semejante osadía. Por esto el presidente, Woodrow Wilson, envió la Expedición Punitiva con 10.000 soldados, encabezada por el general John Pershing, con la orden de llevarle a Villa vivo o muerto. Pero después de 11 meses de búsqueda, no pudieron capturarlo. 

Para escabullirse, tanto de ‘yanquis’ como del gobierno, tenía por costumbre moverse en las noches, envolver los cascos de los caballos con trapos para que no sonaran, nunca encender una fogata, pese al inclemente frío, y dormir con zapatos y “un ojo abierto”. Propuso, quizás en broma o tal vez en serio, que se hiciera una zanja entre México y Estados Unidos “tan ancha y profunda que ningún norteamericano pueda venir a robar tierra mexicana”.

Sus espías eran los lecheros y los carboneros de la región y nunca revelaba sus planes, ni siquiera a su tropa hasta cuando ya estuvieran cerca del destino. Para despistar al enemigo cambiaba constantemente de rumbo, se disfrazaba y usaba otros nombres. Con este mismo fin, ordenó que enterraran huesos de vaca en tumbas marcadas con su apellido, para que lo creyeran muerto. “Dentro de poco van a sobrar sombreros”, solía presagiar antes de un enfrentamiento. 

Cuando su ejército se tomó el estado de Chihuahua y él se convirtió en el gobernador, implantó una serie de medidas polémicas. Expropió las tierras y los bienes de los hacendados, incluso ordenó matar las vacas para repartir la carne a los más pobres. Les dio un plazo de cinco días a los españoles que se habían radicado en la región, para irse o de lo contrario serían “llevados a la pared más cercana”.

También propuso fusilar a los que cometieran fraude electoral y a los oficiales que se emborracharan. Su lema era “El alcohol mata a los pobres y la educación los salva”, como contó Taibo a Semana. Por eso en un mes mandó a construir 50 escuelas en el estado. Esto contradice su supuesta fama de bebedor.

Sin embargo, no era ajeno a otro tipo de placeres y además de las cartas y las peleas de gallos, su gran pasión eran las mujeres. Se dice que se casó o estuvo a punto de hacerlo 27 veces y que tuvo más de 26 hijos. “Para evitar que las mujeres se sintieran deshonradas por pasar la noche con él, llevaba un cura para que los casara”, dijo a esta publicación Louis Ray Sadler, profesor emérito de historia de la Universidad de Nuevo México. 

“Villa era un hombre singular. Su bebida favorita era la malteada de fresa. Tenía las emociones a flor de piel, tanto es así que lloraba en público sin ningún pudor, sacando pañuelo y todo. Los estereotipos del típico macho se van al piso con esto”, explicó Taibo. A la vez era visceral, al punto de no mostrar piedad a la hora de matar a viejos amigos, traidores a la causa. Pero él también despertaba sentimientos similares entre sus adversarios.

A pesar de haber abandonado la lucha y estar dedicado a la vida del campo, en 1923 fue recibido con 150 tiros al llegar en su automóvil al pueblo de Parral. No se ha establecido de dónde provino la orden y al parecer tantas balas no fueron suficientes para demostrar el odio contra Villa, pues tres años después, su tumba fue profanada y hasta el día de hoy no se conoce el paradero de su cabeza. 

Quizá con este acto sólo lograron engrandecer su leyenda. Porque aunque su lucha ya casi cumple un siglo, su grito de batalla sigue presente en las calcomanías que decoran la parte trasera de buses, camiones y carros mexicanos en los que se lee “¡Viva Villa, cabrones!”•

(Recibido de Prensa Indígena)

La libertad de expresión en el sexenio del cambio (en reversa)

Forum 161. Noviembre de 2006. Páginas 5-8.
 
Pablo Cabañas Díaz
pcabanas@correo.unam.mx
 
*  Son varios los informes anuales que abordan el problema de la libertad de expresión en México y a pesar de los diferentes enfoques de sus redactores o de la orientación ideológica que los inspira, hay una amplia coincidencia en la valoración del déficit democrático que se experimenta en el campo de la comunicación social. Por ello nuestro país ocupa el lugar 96 entre 167 países, por debajo de Venezuela.
 
En el foro de la 62 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) sobre libertad de expresión, representantes de medios de comunicación de América confirmaron que aún persisten las agresiones e impedimentos a los periodistas para el ejercicio libre de su profesión. El presidente de la Comisión de Libertad de Expresión de la SIP, Gonzalo Marroquín, informó que en el segundo semestre han sido asesinados a consecuencia de su labor profesional, dos periodistas en México.
La libertad de expresión es limitada en nuestro país, debido a la censura y autocensura, a la existencia de temas tabú. Esto da cuenta de la percepción de la libertad de expresión como un derecho ciudadano que no está siendo plenamente ejercido debido al temor a la exclusión social, a la falta de pluralismo de los medios y la intolerancia a la diversidad, lo que muestra las restricciones de nuestra sociedad
Son varios los informes anuales que abordan el problema de la libertad de expresión en México y a pesar de los diferentes enfoques de sus redactores o de la orientación ideológica que los inspira, hay una amplia coincidencia en la valoración del déficit democrático que se experimenta en el campo de la comunicación social e, incluso, en la narración de los casos concretos que se han venido dando en el gobierno del cambio. En especial sobre México, la SIP, el International Press Institut, el Committe to Protect Journalists y el Informe Anual del Relator para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos. Estos reportes muestran los graves problemas que viven los profesionales del periodismo y la limitada libertad de expresión que se experimenta en varias entidades del país.
Reporteros sin Fronteras, en su tercera clasificación mundial de la libertad de prensa, ubica a México en el lugar 96 de 167 países, por debajo de Venezuela (90), muy distante de República Dominicana (31) y Costa Rica (35). Para establecer esta clasificación, Reporteros sin Fronteras pidió a sus organizaciones colaboradoras (14 asociaciones de defensa de la libertad de expresión, dispersas en los cinco continentes), a su red de 130 corresponsales, a periodistas, investigadores, juristas o militantes de los derechos humanos, que respondieran a 52 preguntas que permiten evaluar la situación de la libertad de prensa en un país.
En México, a los conflictos en torno a la libertad de expresión se suman los de los asesinatos de periodistas entre los que destacan los casos de Francisco Arratia Saldierna, en Matamoros, Tamaulipas, el 31 de agosto de 2004; Francisco Javier Ortiz Franco, del semanario Zeta, el 22 de junio de 2004 en Tijuana, Baja California; los más recientes de Raúl Gibb Guerrero, del diario La Opinión, el 8 de abril de 2005 en el estado de Veracruz; el de Dolores Guadalupe García Escamilla, el 5 de abril de 2005, en Nuevo Laredo, Tamaulipas; y la desaparición del periodista de El Imparcial, de Hermosillo, Sonora, Alfredo Jiménez Mota a quien la SIP entregó el Premio a la Libertad de Prensa el pasado 2 de octubre a sus  familiares. El destino de Jiménez Mota se desconoce desde principios de abril de 2005, después de publicar una serie de artículos con el título Mafia en Sonora sobre el narcotráfico.
Para las Naciones Unidas el caso mexicano en materia de libertad de expresión presenta serias dificultades. El pasado primero de mayo el representante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Amerigo Incalcaterra, señaló que en lo que va del 2006 la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha  registrado 11 atentados contra periodistas: tres asesinatos, tres agresiones y cinco amenazas. Durante 2005 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) registró cuatro homicidios. Según estadísticas de la CNDH se evidencia un preocupante patrón que registra la muerte violenta de entre tres y cuatro periodistas por año. La mayoría de estos hechos se dan contra reporteros que ponen en evidencia las actividades del crimen organizado, las relaciones de éste con autoridades y los abusos de funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones.
El 16 de diciembre pasado, la periodista Lydia Cacho fue aprehendida en Cancún, Quintana Roo, luego de que el empresario textilero Kamel Nacif, la demandara por difamación y calumnias, en Puebla, a donde fue llevada vía terrestre por agentes judiciales de aquella entidad, a quienes señala de haberla torturado sicológicamente, como parte de una conjura en su contra. Cacho Ribeiro fue exonerada del delito de calumnia, pero un juzgado en Puebla le decretó el auto de formal prisión con derecho a fianza y trasladó su proceso por el delito de difamación a Quintana Roo, donde el caso ha sido llevado hasta el momento, con cerca de seis diligencias en las que se careó con Kamel Nacif Borge y Juan Nakad.
Otra forma preocupante de restricciones y limitaciones a la libertad de expresión y opinión es la autocensura que se imponen algunos periodistas y medios de comunicación, como una forma de protección, frente a la deficiente capacidad del Estado mexicano para defender este derecho. El pasado 15 de febrero fue creada la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas (Acuerdo A/031/06), en el seno de la Procuraduría General de la República. Uno de los aspectos íntimamente relacionados con la libertad de expresión es, sin duda, el concerniente al secreto profesional que representa una reivindicación tradicional de esta profesión en el mundo entero.
México ha recibido varias recomendaciones desde el ámbito internacional con respecto a las violaciones a la libertad de expresión. Una de ellas, muy concreta, se encuentra en el Diagnóstico sobre la situación de los derechos humanos en México, de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México. En el apartado referente a Otros derechos civiles, relata que “La libertad de expresión forma parte de las concepciones democráticas y libertarias reconocidas en los principales instrumentos que rigen la vida y las relaciones de la comunidad internacional. De acuerdo con varios de éstos, la libertad de expresión comprende ‘la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección.’”
En la parte 2.3.1.2 Necesidad de revisar la normatividad sobre derechos y protección de los periodistas menciona: “El periodismo es una de las principales manifestaciones de la libertad de expresión, y por lo tanto es obligación del Estado garantizar a los comunicadores de todos los medios un ejercicio profesional digno y seguro. Sin embargo, no existe en México una normatividad federal en ese sentido, por lo cual la labor de los periodistas se ve amenazada y la libertad de expresión, lesionada.” Y sigue, en el apartado de Agresiones contra periodistas: “Los relatores especiales, tanto de Naciones Unidas como de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, han dado cuenta anualmente de numerosas denuncias por homicidios de periodistas, ataques a la integridad personal de éstos, torturas, amenazas y todo tipo de delitos en que las víctimas han sido comunicadores sociales.
“El gobierno mexicano ha proporcionado generalmente la información que se le ha requerido, pero la mayoría de las veces no se descubre a los presuntos culpables o no se pueden aplicar sanciones por diversas razones. Sobre el particular, el Relator Especial de Naciones Unidas manifiesta: ‘Preocupa al Relator Especial observar que los periodistas víctimas de ataques fueron en su mayoría aquellos que expresaron públicamente relaciones del narcotráfico con agentes oficiales y denunciaron abusos del poder de agentes del Estado.’”
El Diagnóstico consta de las siguientes propuestas normativas:
* Incluir dentro de la legislación reglamentaria del artículo 6° constitucional, la protección del secreto profesional de las fuentes de información de los periodistas, de acuerdo con los estándares internacionales en la materia.
* Modificar la legislación que impone sanciones penales en los casos de ataques a la vida privada, injurias (en algunas legislaciones estatales calumnias y difamación) cometidas en agravio de servidores públicos, para establecer responsabilidades puramente civiles.
* Reformar la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental para establecer, en lugar de una ley federal una ley general.
* Regular los supuestos y las modalidades en que se deba otorgar protección especial a periodistas y comunicadores en general.
* Establecer un protocolo para la adecuada investigación de hechos de hostigamiento, amenaza y otros delitos cometidos contra periodistas y comunicadores.
* Adoptar medidas de toda índole para que el Estado mexicano garantice la protección a los periodistas y utilice todos los medios a su alcance para evitar la impunidad en los casos en que sean atacados de cualquier forma. Igualmente, prevenga todo acoso por parte de los agentes del Estado con motivo del ejercicio de las libertades constitucionales de los periodistas, evite que sean atacados físicamente y, en su caso, persiga legalmente y sancione a los culpables.
Anders Kompass, exrepresentante del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en México, recientemente declaró que “desde el punto de vista internacional, el periodismo mexicano y el derecho a la información se encuentran bajo un serio riesgo dados los continuos asesinatos y desapariciones forzadas de periodistas”. También apuntó que la libertad de prensa y la libertad de practicar el periodismo son tan importantes que el Estado tiene la obligación de no solamente investigar y clarificar los hechos, sino también de crear un contexto más seguro que incluyera escoltas y alguna clase de protección.
Haciendo un balance general, podemos decir que los periodistas atacados se encontraban investigando narcotráfico, corrupción, enriquecimiento ilícito, cuerpos policiacos, y en algunos casos, los nexos sospechosos entre todos ellos, especialmente a nivel local (ver recuadro). Las autoridades declaran que casi todos los crímenes están relacionados con el narcotráfico o bien se alude a situaciones personales, que sugieren crímenes pasionales, entre otros; sin embargo, como se expuso anteriormente, también se encuentran agresiones relacionadas a investigaciones de prácticas corruptas por parte de autoridades, especialmente locales.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) señala: “La Libertad de expresión es la piedra angular de nuestras democracias. La democracia es indispensable para la paz y el desarrollo dentro y entre nuestros países.
La libertad de prensa es una parte clave e indivisible de la libertad de expresión”. Por otro lado, la Declaración de Chapultepec, animada por la SIP, expresa: “Sólo mediante la libre expresión y circulación de ideas, la búsqueda y difusión de informaciones, la posibilidad de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discrepar, de dialogar y confrontar, de publicar y transmitir, es posible mantener una sociedad libre. Sólo mediante la práctica de estos principios será posible garantizar a los ciudadanos y grupos su derecho a recibir información imparcial y oportuna”.
En la constitución de la UNESCO quedó establecido que la Organización fomentará “el conocimiento y la comprensión mutua de las naciones”, principios sobre los cuales se debe sustentar la paz y cuya realización implica el uso de la comunicación y de la información con la participación de todos los sistemas posibles y ello incluye a los medios de comunicación pues sin ellos no es posible una relación armónica entre las personas y sus países, ni los intercambios culturales o acciones solidarias, la comprensión de los problemas y la integración”.
En suma, el reto de la sociedad mexicana será estar comprometida en la defensa y el fortalecimiento del derecho a la libre expresión de nuestro pensamiento pero también al de los otros, aunque sean opuestos a los nuestros. Esta es una de las bases  de toda sociedad democrática..
 
 

Cronología de atentados
 
29-IX-06. Un incendio intencional destroza el estudio de una estación de radio de Oaxaca.
19-IX-06. Brutalidad policial contra tres documentalistas del Canalseisdejulio.
4-IX-06. En 10 días, el diario Por Esto! ha sido objetivo de tres atentados.
11-VIII-06. Asesinato de un periodista en Chihuahua.
10-VIII-06. Dos individuos armados atacan a un periódico de oposición.
24-VII-06. El periodista desaparecido Rafael Ortiz Martínez habría sido secuestrado por narcotraficantes.
20-29-VII-06. Un periodista es víctima de un atentado y se sospecha que el gobernador de Yucatán, Patricio Patrón Laviada, es el autor intelectual.
21-VI-06. Asesinato del editor Francisco Javier Ortiz Franco: dos años de impunidad.
11-V-06. Detenciones abusivas, violencia y represión excesiva. Reporteros sin Fronteras denuncia la brutalidad de la intervención policial en San Salvador Atenco, estado de México.
20-IV-06. Reporteros sin Fronteras aplaude los progresos legislativos en materia de protección del secreto de las fuentes y despenalización de los delitos de prensa.
3-IV-06. Un año después de la desaparición de Alfredo Jiménez Mota, Reporteros sin Fronteras denuncia el estancamiento de la investigación.
13-III-06. Asesinan a disparos a dos periodistas en 24 horas.
24-II-06. Ángel Mario Ksheratto obtiene la libertad bajo fianza tras 18 días de cárcel.
23-II-06. Reporteros sin Fronteras escribe de nuevo al fiscal especial encargado de luchar contra los ataques a periodistas.
15-II-06. En el caso de Lydia Cacho Ribeiro se revela un presunto complot contra la periodista.
8-II-06. Un periodista es gravemente herido en el asalto a la redacción de El Mañana, en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
23-I-06. Violencia policial contra un periodista. Reporteros sin Fronteras hace un llamamiento al gobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo.
23-I-06. Lydia Cacho Ribeiro consigue que deslocalicen su proceso.

Tres años de resistencia llevan campesinos vs presa La Parota

Por Juan Diego Restrepo E. (prensa indígena)*

Recibido de Anahí Benegas, 20 de octubre.- Tres años de resistencia  llevan cerca de 4.000 campesinos de por lo menos 36 poblaciones del  estado de Guerrero, en México, quienes se oponen a la construcción de  la central hidroeléctrica La Parota porque el proyecto afectará sus  tierras.

Esta experiencia de resistencia civil pacífica fue compartida por  Rodolfo Chávez Galindo, integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades  Opositoras a la presa La Parota (CECOP), en el marco del Seminario  Internacional “Políticas y modelo de prestación de servicios públicos  domiciliarios en Colombia y América Latina: el reto para la  organización social”, convocado por el Instituto Popular de  Capacitación (IPC) y que finalizó este jueves 19 de octubre en la  ciudad.

En diálogo con la Agencia de Prensa IPC, Chávez Galindo, quien ha sido  perseguido por las autoridades mexicanas debido a su activismo, explicó  los pormenores del proyecto y el significado que tiene este proceso de  resistencia civil tanto en México como en América Latina.

¿Qué es el proyecto La Parota?
La Parota es la propuesta de construcción de una gran represa, que  inundará 17 mil hectáreas de tierras campesinas y de selvas de alta  biodiversidad. El proyecto lo está gestionando la Comisión Federal de  Electricidad, empresa paraestatal que genera y distribuye energía en el  país. El costo inicial de la inversión es de 800 millones de dólares,  dinero que se está buscando en el sector financiero internacional.

La obra hace parte del plan Puebla-Panamá, que tiene programada la  construcción de varias represas en Centroamérica, desde Panamá a  México, y que buscan estar integrados en un sistema de interconexión  regional.

¿Qué es lo que ustedes le cuestionan al proyecto?
Nosotros cuestionamos, inicialmente, la manera cómo la Comisión Federal  de Electricidad comenzó, en enero de 2003, a gestionar el proyecto ante  las comunidades: de una manera prepotente y sin mayores explicaciones.

Adicionalmente, no aceptamos que haya violado la legalidad para  adelantar las obras: rompió la legalidad del medio ambiente y de la  reforma agraria, y desconoció el derecho que  tienen las comunidades a  tomar decisiones sobre sus propios terrenos. Solo al cabo de seis  meses, en julio exactamente, la Comisión explicó de manera amplia qué  era lo que iban a construir. De inmediato, la gente se opuso.

¿Qué acciones de resistencia emprendieron entonces los campesinos para  evitar la construcción de La Parota?
Entre enero y julio de 2003 la Comisión Federal de Electricidad quiso  iniciar la construcción de la hidroeléctrica de manera ilegal, entonces  las comunidades reaccionaron e iniciaron varias acciones de  resistencia. Cerraron el camino por donde entraban las máquinas que  iniciarían las excavaciones; se le exigió al gobernador del estado de  Guerrero que sacara de la zona a la Comisión Federal de Electricidad y  se pusieron retenes en otros los pueblos para evitar la entrada de  maquinaria a la zona.

Además, hemos dado a conocer este movimiento de resistencia civil a  nivel nacional e internacional con el ánimo de buscar apoyos y  fortalecernos. Somos cerca de 4.000 personas las que participamos, pero  calculamos que la represa afectaría por lo menos a 25 mil personas en  36 pueblos. Lo paradójico de la zona es que son pocos los que tienen  acceso al agua.

La posición de la comunidad es que no se haga la presa. Seguiremos  resistiendo, incluso, contra las autoridades que, buscando las  autorizaciones de los campesinos, han reportado hasta firmas de  personas muertas para que avalen la obra.

¿Y sí han recibido apoyos significativos de entidades internacionales?
Además de diversas organizaciones sociales, ambientalistas, ecológicas  y de derechos humanos, hemos recibido conceptos favorables a nuestra  lucha del relator especial de la Organización de las Naciones Unidas  sobre Derechos Humanos de los Indígenas, y también del relator especial  sobre la Vivienda Adecuada. También se ha pronunciado el Comité de  Derechos Económicos Sociales y Culturales de este organismo mundial.  Todos cuestionan el proyecto hidroeléctrico.

¿Que enseñanzas le deja este movimiento de resistencia civil al resto  de México y a América Latina?
Primero, que es posible hacer una resistencia con todos los elementos  posibles, y usando la legalidad nacional e internacional, antes de que  hagan los proyectos. Segundo, le estamos demostrando a la gente de las  ciudades que si bien nuestra resistencia es de indígenas y campesinos  muy pobres, sí es posible enfrentar las agresiones, que no son  distintas de alguna manera.

Y tercero, nuestro movimiento considera que el acceso al agua debe ser  un derecho humano fundamental, por lo que se debe enfrentar cualquier  proceso de privatización. Esperamos que en América Latina haya una  gestión democrática de los servicios del agua con criterios de equidad,  transparencia y bajo el control de las comunidades organizadas.

*Juan Diego Restrepo E. es Editor Agencia de Prensa IPC. Medellín, Colombia. http://alainet.org/active/14043&lang=es•

Gloria Trevi se proclama presidenta no espúrea y otras notas políticas exclusivas

Javier Hernández Alpízar

*** Lourdes Murguía anuncia que no escribirá sus memorias

Dada la apacibilidad de los días que corren –entre los cotidianos gases lacrimógenos que respiran personas dignas y valientes en Oaxaca, y los amaneceres tras las rejas de cientos de presos políticos en Atenco y el Estado de México, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Veracruz, Guerrero, San Luis Potosí y un largo y patriótico etcétera–, esta columna, inspirada en el análisis de Sebastián López en La Otra Chilanga, http://laotrachilan ga.blogspot.com, titulado “Paulina Rubio anuncia boda y otras noticias igualmente importantes”, va a enfangarse en las notas que deberían ser de primera, pero que no tienen la espectacularidad de las bombas y bombones con que nos distrae la prensa comercial.
La Otra Campaña está realizando un proceso de consulta interna que, desde luego, no le interesa a las grandes masa, pero le interesan al autor de “Paulina Rubio anuncia boda y otras”…, al autor de esto, y a dos o tres lectores, así que lo estamparemos en blanco y negro.
“Es hora, pues –dice Sebastián López–, de que quienes olvidaron de qué trata la Sexta la relean y reiteren o renuncien a su adhesión. Es momento de echar mano una vez más de los recursos con que contamos para difundir la realización de la consulta y dejar en claro su carácter universal, pero limitado a quienes se mantengan como adherentes de la Sexta. Urge entonces desarrollar una intensa campaña de adhesiones; pero, fundamentalmente, de información respecto a qué se está discutiendo y qué se va a preguntar del 4 al 10 de diciembre. Si es necesario contar la historia del movimiento zapatista, hagámoslo; si es importante narrar los sucesos que han enmarcado las primeras etapas de La Otra Campaña, hagámoslo; si es indispensable, para que todas y todos los adherentes seamos consultados, movernos a los centros de trabajo, a las escuelas, a las plazas públicas, a las asambleas y reuniones de pueblos y organizaciones, a las casas donde conviven familias e individuos adherentes, hagámoslo.”
“Dibujemos ya con claridad el rostro, la palabra y el caminar de la Otra. Demostremos que somos capaces de construir un espacio donde la palabra de todos y cada uno cuenta por igual, como paso fundamental para la posterior construcción de un movimiento civil y pacífico, con un programa de lucha nacional, de izquierda y anticapitalista que pasa por una nueva Constitución e incluye las demandas de libertad y justicia para todos los presos y presas políticas del país, y la presentación con vida de los desaparecidos y desaparecidas también por causa de sus ideas. De lo contrario, quienes tejen la red de burdas justificaciones a la estupidez y la violencia nos estarán ganando.”
Así que, a hacerse un tiempo, como lo están haciendo en la Comuna Oaxaqueña, para discutir qué vamos a hacer juntos y cómo lo vamos a hacer quienes, como Andrés Contreras, estamos hartos de la misma y decidimos irnos con La Otra.

*** Ninel Conde rechaza tener títulos nobiliarios: ‘Eso dicen mis detractores’

Hartos de la misma, en el caso de Guerrero representada por el mismo Zeferino Torreblanca, gobernador perredista que reconoció al mismísimo Fecal, los guerrerenses que andan con La Otra (Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota, Organización Independiente del Pueblo Mephaa, Organización Independiente de Pueblos Mixtecos, Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, Comité Ejecutivo de la Policía Comunitaria, entre otras organizaciones) han publicado en un documento con estos puntitos sobre las íes:
“Repudiamos la desmedida militarización de los estados de Guerrero y Oaxaca, las amenazas de muerte y las violaciones a los derechos humanos que el ejército federal está cometiendo en los territorios organizados de la Costa Chica y la Montaña de Guerrero.”
“Repudiamos el atentado que en días anteriores sufrió el compañero Pedro Nava, dirigente de la Organización de Pueblos y Colonias de Guerrero. Hacemos responsables a Vicente Fox, Felipe Calderón y Zeferino Torreblanca de éste y cualquier otro atentado en contra de los luchadores sociales en el estado de Guerrero.”
“(…)demandamos la cancelación del megaproyecto hidroeléctrico de la Parota y (…) Repudiamos la imposición de la presa, que a toda costa pretenden consumar los empresarios y gobiernos neoliberales y los actos de provocación al Cecop, mediante la creación de guardias blancas y grupos paramilitares en la región.”
“Exigimos el reconocimiento pleno y cabal a la educación gratuita y de calidad del pueblo, también reivindicamos la responsabilidad irrenunciable del estado mexicano para generar las condiciones necesarias para que ésta sea una realidad, accesible y equitativa, para todos los sectores de la población.”
“Expresamos nuestra solidaridad con los pueblos indígenas de Oaxaca, con el movimiento magisterial y con la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca,”
“Repudiamos la represión que el gobierno federal ha desatado en esa entidad a través de las fuerzas militarizadas de la Policía Federal Preventiva y, ante ello, exigimos el retiro inmediato de la PFP y del ejército federal del estado de Oaxaca, así como la renuncia incondicional de Ulises Ruiz.”
“Llamamos al pueblo de México y de Guerrero a movilizarse y sumarse al paro nacional día 20 de noviembre de 2006, convocado por la Otra Campaña, para exigir al los gobiernos federales y estatales que cumplan estas legítimas exigencias y que respeten nuestros derechos.”

*** Luismi anuncia ropa interior con el eslogan ‘I love Luismi’

Pero La Otra también tiene adherentas, algunas de ellas, mujeres cuyos “domicilios” son conocidos por todo abajo y a la izquierda: Mariana Selvas Gómez, Norma Jiménez Osorio, Suelen Cuevas Jaramillo, Edith Rosales Gutiérrez, Magdalena García Durán, María Luisa López Morán y Patricia Romero Hernández, son “inquilinas” en el Reclusorio de Santiaguito, Almoloya de Juárez. Son rehenes políticos del sistema, presas por luchar y presas de conciencia. Otra adherenta que escribe con ellas desde, el Reclusorio de Santa María Chiconautla, Ecatepec, es, originaria de Córdoba, Ver., la presa política Gloria Arenas Agis.
Ellas le escribieron al pueblo de Oaxaca una carta en la que le dicen: “Nos han enseñado la decisión de luchar, a tener ánimo, a vencer el miedo cuando el Estado nos quiere paralizar con el terror.”
“Cuando aquí, en el Estado de México nos dolía e indignaba el ataque criminal de los gobiernos municipal, estatal y federal contra Atenco; cuando ocupaciones y bloqueos fueron criminalizados y en coro los de arriba festinaban la mano dura y la represión contra el movimiento social, Oaxaca nos enseña que cuando es todo un pueblo el que se levanta, nada puede detenerlo.”
“Nos han enseñado a unir todas las luchas. Un estado con un movimiento social dividido en varias organizaciones, con diversas luchas diseminadas por todo su territorio y separadas no sólo por la geografía, también por sus diferentes demandas, nos ha enseñado que las diferencias entre organizaciones de izquierda puede ser rebasada por un pueblo que se une y descubre su fuerza.”
“La mujer oaxaqueña rompió todos los esquemas y nos enseñó la fuerza de las mujeres. Ellas estuvieron en el plantón, en las ocupaciones, en las barricadas, pero donde de plano rompieron varios mitos que sojuzgan a la mujer fue en aquella espectacular toma del canal 9 de televisión y ellas, por sí mismas, empezaron a transmitir. Demostraron que la mujer tiene capacidad técnica, capacidad de decisión, capacidad intelectual y valentía.”
“Cuando ustedes las mujeres gritaron ¡nos quitaremos el mandil y tomaremos el fusil!, lo que efectivamente hacían es quitarse el estereotipo que las manda a la cocina; y no tomaron el fusil sino algo mejor… su propio destino. ¿Quién puede decir ahora en la Oaxaca de abajo que la mujer ‘no puede’, que la mujer ‘a cocinar y lavar trastes’, que la mujer ‘al hogar’?”
“Ustedes nos enseñaron la autodefensa popular, la que no significa utilizar las armas, la que no ataca sino que protege y defiende, la que dejó las barricadas evitando el enfrentamiento con la PFP, pero no huyó, sino que las volvió a colocar, la autodefensa no permitió el allanamiento de la universidad, la autodefensa que sí utiliza piedras y artefactos caseros, pero sobre todo organización, las guardias móviles que recorrían la ciudad y avisaba, a través de las radios tomadas, cualquier movimiento agresivo de los grupos de choque a la población, y ésta salía de sus casas y acudía a defender las antenas, las radios, las barricadas. Nos enseñaron que lo principal de la autodefensa recae en la organización, la comunicación y la disposición popular a responder. Así como en la capacidad de replegarse y protegerse cuando es necesario.”
“La Otra Campaña ha venido desnudando la crisis de la clase política, ahí estamos quienes nos negamos a aceptar el papel de simples espectadores, a quienes sólo se les permite votar cada seis años y guardar silencio si hay fraude. El movimiento de Oaxaca también dejó claro el cochinero que se llama clase política. Los muertos por los sicarios de Ulises Ruiz, los detenidos y torturados en Oaxaca, no fueron de ningún interés para los partidos.”
“No nos quedamos con el terror que con sangre y tortura nos quisieron imponer, no nos quedamos con el silencio que con prisión nos quisieron imponer. Nos quedamos con las grandes enseñanzas de ustedes. Esa es la mejor forma de apoyarlas y apoyarlos que está a nuestro alcance. Nuestro corazón, ojos y oídos en Oaxaca.”

*** Shakira aclara que no es fan de Marcos, sus fans son las chicas del club RBD

Y dado que en Oaxaca la guerra sucia no ha podido desplegarse en toda su magnitud por la presencia de medios independientes, los pefepos y los sicarios de URO están hostigando a los informadores libres:
“En las últimas semanas, muchos de los comunicadores alternativos que cubrimos el conflicto para los medios libres hemos recibido toda clase de hostigamientos y amenazas por parte de los grupos paramilitares que operan para el gobierno estatal, la radio clandestina que opera con la venia del señor Ulises Ruiz Ortiz, y ahora también por mandos de la Policía Federal Preventiva. Es evidente que la labor de los medios libres obstaculiza las acciones represivas provenientes del Estado.”
“La muerte del periodista norteamericano Brad Will, ocurrida a manos de funcionarios municipales simpatizantes de Ulises Ruiz Ortiz, es una muestra de lo anterior, aunque el escándalo que se desató alrededor de este hecho ha empeorado la precaria situación en la que nos encontramos laborando como organizaciones, colectivos y periodistas de medios libres.”
“Ejemplos de esto son: los llamados de la autonombrada ‘Radio Ciudadana’ para agredir a los reporteros ‘extranjeros’, generando así una campaña de xenofobia contra toda persona que no sea oaxaqueña; amenazas de muerte directas a periodistas; el robo de sus materiales; golpizas y amagues con armas de fuego.”
“Como comunicadores independientes también reprobamos el bloqueo de las transmisiones de Radio Universidad, porque violenta la autonomía universitaria y la libertad de expresión protegida por la Constitución mexicana y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.”
“Nos oponemos a la diferenciación de los medios registrados oficialmente y los medios libres, pues todos cumplimos la función de informar.”
“Por lo anterior, responsabilizamos al señor Ulises Ruiz Ortiz y al Presidente de la República, Vicente Fox Quezada, de cualquier incidente que pudiera ocurrirle a un miembro de las organizaciones y colectivos abajo firmantes o a cualquier otro comunicador.”
Algunas de las firmas que apoyan este comunicado son: Agencia Popular de Fotografía Lok’tavanej, Bibaani AC, Canal 6 de Julio, Centro de Información y Documentación Comunitaria Yagavila, Centro de Medio Libres DF, y otros medios alternativos, además de 43 firmas de comunicadores independientes…
En esta columna, nos sumamos a la voz de los comunicadores independientes, pues gracias a su labor, no nos han podido lobotomizar la conciencia Fuerza Represiva Azteca, los Loretes de Molas de Televisa y demás voceros de URO y la PFP.

*** Paquita la del Barrio le canta a Fox: ¿Me estás oyendo, inútil?: Jalapa marchará en apoyo a Oaxaca, viernes 5 PM, la cita es en la plaza Lerdo.

Paulina Rubio anuncia boda, y otras noticias igualmente importantes

Opus 15. DESDE EL ZENTRO DE LA CIUDAD + GRANDE DEL PLANETA. 08.11.2006

Sebastián López
 
Los recientes atentados de bomba en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación , la sede del PRI y dos sucursales bancarias, creo que del Scoriabank, además de otras explosiones en la capital oaxaqueña y en Ixtapa Zihuatanejo, vienen a significarse una rara y peligrosa señal de cómo funcionan las cosas en estos tiempos.
Remontémonos un poco en el tiempo para ubicarnos virtualmente en los albores de este año al que ya le restan unas cuantas semanas de vida: Ana Teresa Aranda se convertía en secretaria de Desarrollo Social, estaban cerca los comicios en Chile, Juana Barraza Samperio mejor conocida como La Mataviejitas era arrestada en la colonia Moctezuma de la Ciudad de México, Tlalnepantla regalaba otro muerto a su historia de sangre, el Instituto de Cultura de Morelos reportaba que contaba con un presupuesto anual de 37 millones 400 mil pesos, la procuradora Claudia Aponte mostraba apatía ante feminicidios en nuestro estado y otros muchos etcéteras; pero, quizás entre las noticias que más importaban a muchos, estaban las de las campañas electorales y esa otra cosa que a muchos más les pareció la payasada más reciente del “farsante de Marcos”: la Otra Campaña.
Estamos hablando de tiempos relativamente tranquilos, pero con grandes heridas irresueltas: los feminicidios en todo el país, la conculcación de derechos colectivos a los pueblos indios, el narcotráfico ganando terreno en el plano comercial y político, la inseguridad como pan nuestro de cada día o la miseria convertida en souvenir de Estado; entre muchas otras.
Dos mil seis siguió su camino y con él los capítulos de un año que transcurrió entre la defensa gubernamental de los hijos de la señora Sahagún, el desfalco del Fonden, el Góber Precioso de Puebla, los 65 mineros asesinados industrialmente en Pasta de Conchos, la aprobación de la llamada Ley Televisa, el crecimiento de la deuda pública federal a 3 billones 267 mil 848 millones de pesos, la tibieza ante la política antimigratoria estadounidense, el contubernio del Ejecutivo federal con sus homólogos estatales de Michoacán y el Estado de México en la represión contra mineros de Sicartsa y ejidatarios de Texcoco y San Salvador Atenco, la inauguración de la Biblioteca José Vasconcelos, la orquestación del fraude electoral que haría de Felipe Calderón el próximo presidente de este país y la negligencia en todos los niveles y poderes de gobierno para resolver lo que ya sintetizamos en la expresión “el caso Oaxaca”.
Capítulos todos los anteriores (y otros) de una película filmada por nadie en la que la violencia crece y se multiplica con variados y diversos rostros para convertirse en su actriz protagónica. Pero resulta que esta violencia tiene nombre y apellido, se escriben con las letras de los apellidos y los nombres de quienes se cubren las espaldas desde el poder que arriba se alimenta de la explotación, el desprecio, el despojo y la represión para con los de abajo.
Violencia que incluye, por supuesto, el cerrar los ojos como si nada pasara o en su defecto voltear la mirada hacia paisajes menos desagradables que, a falta de ellos porque están siendo privatizados y luego desmantelados todos en nombre del progreso, no son sino las imaginarias locaciones de lo que ya también resumimos con otra palabra: “foxilandia”.
Sin embargo, hipocresía o falsa demencia sería decir que dicha política achacada al avestruz es característica exclusiva de la clase que llamamos “gobernante”; impera también en rededor nuestro y dentro de nosotras y nosotros mismos que, recordando a Brecht plagiando a Martin Niemüller, no hacemos nada hasta que vienen por nosotros, aunque ya sea demasiado tarde.
 
Luismi será papá.
 
En medio de esa negligencia convertida no sólo en política de Estado sino también en rasgo cultural, ocurren las detonaciones y demás atentados de estos días, algunos de ellos asumidos por los grupos armados que integran la llamada Tendencia Democrática Revolucionaria- Ejército del Pueblo, y las posteriores declaraciones del responsable de la política interior de que el exgobernador de Oaxaca debe renunciar y la negativa de legisladores de oposición a permitir que Fox tenga su último paseo presidencial.
Y con esto no quiero decir que justifico estas acciones; todo lo contrario. Más cerca de ello están quienes se rasgan las vestiduras porque el gobierno federal, frente a Oaxaca por ejemplo, no resuelve el problema “en serio”, de manera “valiente y comprometida” , para detener a los cegeacheros “secuestradores de la UNAM ”, los panchosvilla “invasores de terrenos y motineros de oficio”, los macheteros de Atenco “profesionales de la violencia” o al “jinete enmascarado” de Marcos y sus “secuaces”, y evitar así “la profesionalizació n y la extensión de las escaramuzas” o, dicho de otro modo “el contagio de esa efervescencia guerrillera a otros estados”; pero guardaron silencio, silencio cómplice que sirve de abono a la violencia que tanto lamentan, cuando los medios corporativos de dizque comunicación administran en su beneficio el dolor de las familias de mineros sepultados en Coahuila, las redes de pederastas usan a su antojo las leyes mexicanas, las instituciones electorales legalizan la burla y el desprecio a la voluntad popular o los militares son empleados en tareas contra el narcotráfico y policía política cual si de asuntos de seguridad nacional se tratara.
Hace unos días, un lector que según yo bien merece una medalla por su constancia en las ediciones en línea de esta Jornada Morelos nuestra de cada día, me preguntaba “¿cómo justificar la destrucción de la vía pública a manos de ‘luchadores sociales’?, ¿cómo justificar la pérdida del patrimonio de miles de ciudadanos que perdieron sus fuentes de empleo a manos de los inconformes? , ¿cómo justificar, pues, la conculcación de las esperanzas de niños y jóvenes ante la imposibilidad de asistir a las escuelas? [y] ¿cómo justificar la afectación a la diaria rutina de vida de toda una ciudad?”
Lejos de responderle vía electrónica, exclamé para mis adentros: ¡Claro! Pobrecita gente que no puede pasearse desinteresada y enajenadamente por sus lindas calles y plazas mientras otros son engañados y humillados. Pobrecitos hombres, pobrecitas mujeres, que pierden el miserable empleo que les redituaba un salario aún más miserable. Pobrecitos niños y jóvenes cuyas esperanzas por obtener una buena educación son frustradas por unos “gorditos barbuditos” y no por quienes con sus afanes por privatizarlo todo han vuelto de un derecho una mercancía. Pobrecitas las ciudades que han perdido la paz y la tranquilidad que para otros siempre ha sido desprecio, explotación, despojo y represión.
Y, siguiéndome de filo, agregué: ¡Por supuesto! Que los pueblos indios sean expulsados de sus tierras: bien. Que las escuelas estén medio funcionando mientras las fuerzas armadas se modernizan: bien. Que los bancos ganen en México lo que no ganan en el extranjero: bien. Que un puñado de empresarios posean en un sexenio lo que 40 millones de mexicanos no obtendrán en toda su vida de trabajo: bien. Pero malo si la mujer sale a la calle a decir que ya estuvo bueno de tanto abuso y que nomás por su ser mujer un hombre (o que así se dice llamar) le quiera meter mano y la ofenda. Malo si un niño grita que no quiere más basura en sus calles y se junte con otras niñas y otros niños para que eso se acabe. Malo si un anciano se organiza con otros para tener un final de camino útil y digno en lugar de la condena de volverse un desecho humano con su larga experiencia y sus valiosos recuerdos a cuestas. Malo si un hombre, sea un maestro o un enfermero o un lo que sea, suma su paso al del anciano, el niño y la mujer y juntos todos deciden ponerse de acuerdo para escribirse una nueva historia, que tendrá que ser mejor o no será.
Y como eso está mal, muy mal, podemos ora estigmatizarlos en los programas de televisión que dicen ser noticieros, al tiempo que marchamos vestiditos de blanco por una paz que se parece más a la que se respira en los sepulcros; ora exigir la instauración del orden público, la aplicación de la ley, la vigilancia del Estado de derecho y el respeto a las instituciones; ora detonar explosivos, así sea en nombre del pueblo y en contra de algunas guaridas de ladrones disfrazados de magistrados electorales, banqueros o militantes de partidos políticos. Porque, como dicen por allí, la violencia engendra más violencia.
Y así, aunque haya quienes por un lado “inocentemente” olvidan cual fue la violencia primera y reclaman más violencia para responder a la violencia que ellos con su silencio o con su complicidad directa provocaron primero, o quienes por otro responden con violencia a la violencia primera convocando a que se sucedan más actos de violencia, quienes hemos apostado por maneras diferentes de hacer política, caminando por vías civiles y pacíficas, estamos obligados a redoblar esfuerzos.
 
Entre las piernas de Rafa Márquez y las de Mariah Carey.
 
Quienes hicieron explotar sus bombas, o su coctel molotov, o sus granadas, lo mismo que quienes claman por la intervención de soldaditos disfrazados de policías federales; así tengan objetivos diferentes, según mi humilde opinión han terminado encontrándose en un común denominador: la justificación que buscan quienes están en el poder, ya explotadores, ya negligentes, para echar mano de más violencia. Y, de esta manera, lo único que consiguen es que la paz y la tranquilidad que piden unos y el alto a la represión que exigen otros estén más lejos de lograrse.
Así, noviembre, mes en que la muerte pulula como preludio a la revolución en estas tierras, es el marco de por lo menos tres ejercicios que abajo se caminan con inclinaciones digamos que a la izquierda: la Convención Nacional Democrática, el Congreso Constitutivo de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y los preparativos de la Consulta de Definición entorno a los Seis Puntos de La Garrucha , de la Otra Campaña.
Imagino que del bando de los tirios como de los troyanos, comienzan a esta altura del actual chorema si no los reclamos, sí las descalificaciones. Por un lado, buena parte de las y los peatones que caminan los senderos del peje que llevan a la CND , dicen que quienes apostamos por la Otra Campaña no hicimos sino engordarle el caldo a la derecha con nuestro supuesto llamado a “no votar”, pues no fue otra cosa que un conservadurismo cómplice del triunfo malhadado del panismo. Por el otro, quienes desde la Otra Campaña reivindicamos que no llamábamos a “no votar”, sino a pensar qué hacer con un voto o un no-voto en tanto, eso sí, convocábamos a construir abajo y a la izquierda una forma de hacer política distinta a la de los partidos políticos y sus neoliberales candidatos, aseguramos que si bien en la lucha por el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas hay gente buena y honesta que confía en hacer de la CND un movimiento de izquierdas, no lo lograrán porque están supeditados a los designios de la misma clase política que siempre los ha traicionado.
En otros niveles, allá dicen que nosotros no somos más que los seguidores a ciegas de un farsante intolerante que bandea entre la cursilería y los malos chistes, aderezado todo de una fanfarronería propia de militares; y, acá, que ellos se han convertido en los falsos plebiscitarios que desindividualizados (sic) votan masivamente al son que les dicta un cacique clientelista y autoritario. Sin embargo, en medio de unos y de otros, Oaxaca y más específicamente la lucha de la Asamblea Popular viene a significarse el punto donde nos encontramos los otros y los unos. Un punto con mucho muy diferente a aquél donde coinciden los que apuestan por la violencia, sean cuales sean sus justificaciones.
Personalmente, yo no quiero por ahora abonar más al asunto de nuestros desencuentros que tanto disfrutan los hombres y las mujeres del poder que da el dinero, miserables del alma. Mis improbables lectores, amigos o enemigos, ya conocen por artículos anteriores lo que opino de quienes peatonamos por la Otra Campaña y quienes peatonan caminos amarillos, miserables unos y otros de los bolsillos… o más o menos. Prefiero orientar estas opiniones hacia las tareas que estos esfuerzos organizativos tenemos pendientes.
 
El divorcio de Paul McCartney.
 
Un médico amigo mío acostumbra decir que lo urgente suele desplazar con mucha facilidad a lo importante. Hoy por hoy, la lucha hombro con hombro y codo con codo a lado del digno pueblo de Oaxaca es no sólo urgente sino indispensable. Creo, parafraseando a Marcos, que nadie que se diga de izquierdas puede permanecer de brazos cruzados si golpean y encarcelan a sus compañeras y compañeros. Eso lo hemos aprendido bien quienes estando en la Otra Campaña somos blanco de la represión del Estado, vístase ésta con el azul o el gris de los policías, o con el amarillo, el albiceleste y el tricolor de los partidos políticos. Pero es tiempo de sumar a las marchas, plantones y bloqueos, así como a la cobertura en medios alternativos con que rompemos el cerco informativo, la consolidación de procesos propios de organización que sirvan de nuevos frentes en la lucha contra el Estado capitalista.
Quienes caminan sus esperanzas hacia la CND que desde la Otra Campaña llamamos “de AMLO”, el próximo 20 de noviembre tienen cita con algunas de sus definiciones para decidir si en verdad se moverán abajo y a la izquierda o sólo harán la finta de ello. Los días 10, 11 y 12, igual de noviembre, la APPO y las organizaciones que en ella confluyen también se definirán acerca del rumbo que tomarán, abajo y a la izquierda, en la construcción de un poder popular del que ya nos han dado claras muestras y que tiene como punta de partida la renuncia de Ulises Ruiz Ortiz. Finalmente, noviembre marca el plazo para que las personas, familias, colectivos, grupos, organizaciones y pueblos que suscribimos la Sexta Declaración de la Selva Lacandona nos definamos respecto a las características de La Otra Campaña , su estructura organizativa, su política de alianzas, los lugares de cada quien, quiénes están y quiénes no y las tareas comunes a todas y todos los adherentes.
Quienes apuestan por la CND , lo mismo que quienes se articulan entorno a la APPO , tienen o tendrán sus propios mecanismos para facilitar ésas y otras reflexiones y discusiones. Por el momento quiero enfocarme al proceso particular de la Consulta dentro de la Otra Campaña.
En el documento L@s zapatistas y la Otra : los peatones de la historia, la Comisión Sexta del EZLN planteó su posición respecto a lo que muchos consideramos es la descomposició n de la clase política y su traición para con los pueblos indios, la decisión de emprender la vía armada o de caminar mediante iniciativas civiles y pacíficas, el reconocimiento de lo aprendido en más de una década de mirar abajo, la valoración de lo que costaría mantenerse en consecuencia con lo dicho hasta entonces y la necesaria definición de colocarse a la izquierda del espectro político y en contra del capitalismo.
También, se hizo una evaluación que incluyó una suerte de ejercicio de autocrítica al interior de la Otra Campaña sobre asuntos como la liberación de nuestras compañeras y compañeros presos a raíz de los enfrentamientos en Texcoco y Atenco, y la participación de algunos de nosotros sólo mientras “estuviera de moda”; las contradicciones, digamos asambleísticas (nuevo sic), de quienes maniobramos para que se escuchara más la palabra de los mestizos y el DF que la de los pueblos indios y los estados; algunos señalamientos acerca del “protagonismo” y el “autoritarismo” del Sup, y ciertas tendencias deshonestas y oportunistas al interior de la Otra frente a la movilización electoral de AMLO.
Hicieron duras críticas a las y los intelectuales que se inscriben en lo que el EZLN llama el lopezobradorismo ilustrado; hombres y mujeres que encontraron argumentos para justificar la alianza de AMLO y el PRD con el priísmo de la más baja estofa, es decir, el salinismo; que se mantuvieron en silencio cuando el perredismo promovió las acciones de grupos paramilitares contra las y los zapatistas o cuando sucedieron los hechos represivos en Texcoco y San Salvador Atenco, y que defendieron el mega plantón de Reforma y Juárez con la misma vehemencia con que: a) descalificaron que la Otra Campaña se mantuviera crítica respecto a López Obrador y su accionar neoliberal, b) acusaron a la Otra de hacerle el juego a la derecha y c) exigieron el cumplimiento del bando 13 para disolver los bloqueos de estudiantes y trabajadores como protesta por la represión en Texcoco y Atenco.
De igual manera, las y los zapatistas expusieron las razones que tienen para asegurar que el supuesto triunfo de Felipe Calderón tiene como sostén un fraude electoral donde las artimañas de Elba Ester Gordillo tuvieron un papel destacado, de la mano de la descomposició n de la clase política en general y de la partidocracia en particular; y saludaron además las movilizaciones contra este mismo fraude electoral y la lucha del pueblo de Oaxaca, como expresiones dignas y honestas, abajo y a la izquierda, pero distintas de la Otra Campaña.
Por último, luego de reconocer que el rostro, la palabra y el caminar de la Otra Campaña se han hecho difusos, llamaron a que las y los adherentes nos definiéramos durante los meses de octubre y noviembre respecto a lo que queremos sea La Otra ; para, durante la semana del 4 al 10 de diciembre, realizar una consulta que escuche y tome en cuenta la opinión de todos y cada uno de los adherentes “sin importar el lugar donde se encuentre, el idioma que hable, su edad, su raza, su preferencia sexual, su escolaridad, ni si sabe hablar en público o no, ni etcétera, sólo si se adhirió a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona ”; y así, en febrero de 2007, arrancar una nueva etapa de La Otra Campaña donde levantaríamos el Programa Nacional de Lucha, que entre otras tareas incluiría las exigencias de libertad y justicia para las y los presos de Atenco, la libertad de todos los presos y presas políticos del país, la presentación con vida de las y los desaparecidos y la cancelación de todas las órdenes de aprehensión contra luchadoras y luchadores sociales.
 
Se acerca el fin de la Academia.
 
El movimiento en Oaxaca impulsado por la APPO es hoy por hoy, junto con la experiencia de las Juntas de Buen Gobierno de los Municipios Autónomos en Rebeldía Zapatistas, en Chiapas, el escalón más alto del proceso revolucionario en México. El próximo 20 de noviembre, ambas expresiones se tocarán abajo y a la izquierda (sin albur) con lo que se espera sea una amplia convocatoria de Paro Nacional por parte del EZLN.
Para ese momento la APPO habrá tenido ya su Congreso Constitutivo y seguramente los acontecimientos en las tierras de los hermanos Flores Magón se habrán radicalizado al definirse su carácter en tanto movimiento de izquierda y, muy probablemente, anticapitalista.
Ése mismo día, AMLO y su plana mayor serán ungidos presidente y gabinete legítimos (aunque no en rebeldía) y ello dará pie a que quienes apostaron por la CND , mirando en ella el inicio de lo que aspiran sea un movimiento de izquierda y también anticapitalista, reconozcan si la CND tomará o no dicho viraje y se decidan a actuar en consecuencia. Pero, en lo que de suyo toca a la Otra Campaña , las y los adherentes de la Sexta tendremos que estar listos para llevar a cabo la Consulta de los Seis Puntos.
Es hora, pues, de que quienes olvidaron de qué trata la Sexta la relean y reiteren o renuncien a su adhesión. Es momento de echar mano una vez más de los recursos con que contamos para difundir la realización de la Consulta y dejar en claro su carácter universal, pero limitado a quienes se mantengan como adherentes de la Sexta. Urge entonces desarrollar una intensa campaña de adhesiones; pero, fundamentalmente, de información respecto a qué se está discutiendo y qué se va a preguntar del 4 al 10 de diciembre. Si es necesario contar la historia del movimiento zapatista, hagámoslo; si es importante narrar los sucesos que han enmarcado las primeras etapas de La Otra Campaña , hagámoslo; si es indispensable, para que todas y todos los adherentes seamos consultados, movernos a los centros de trabajo, a las escuelas, a las plazas públicas, a las asambleas y reuniones de pueblos y organizaciones, a las casas donde conviven familias e individuos adherentes, hagámoslo.
Dibujemos ya con claridad el rostro, la palabra y el caminar de la Otra. Demostremos que somos capaces de construir un espacio donde la palabra de todos y cada uno cuenta por igual, como paso fundamental para la posterior construcción de un movimiento civil y pacífico, con un programa de lucha nacional, de izquierda y anticapitalista que pasa por una nueva Constitución e incluye las demandas de libertad y justicia para todos los presos y presas políticas del país, y la presentación con vida de los desaparecidos y desaparecidas también por causa de sus ideas. De lo contrario, quienes tejen la red de burdas justificaciones a la estupidez y la violencia nos estarán ganando.
 
Postdata con links, enlaces, ligas y otras lencerías virtuales.
 
Sexta Declaración de la Selva Lacandona : http://enlacezapati sta.ezln. org.mx/especiale s/2/.
La Sexta de Bolsillo, lista para imprimirse y difundirse: http://tabasco. laotramx. org/?page_ id=134.
L@s zapatistas y la Otra : los peatones de la historia: http://enlacezapati sta.ezln. org.mx/comision- sexta/492/ o,  para “bajarlo” en formato de texto, en: http://espora. org/~sartaguda/ laotra/peatones. doc.
Carpeta del Campamento Sobre los Seis Puntos: http://espora. org/~sartaguda/ laotra/carpeta. doc.
 
Espacios virtuales en LA OTRA CHILANGA donde cada quien puede dejar dicho lo que piensa, cree, siente y opina respecto a los Seis Puntos:
 
De las características fundamentales de la Otra : http://laotrachilan ga.blogspot. com/2006/ 10/punto- uno-caracterstic as-fundamentales .html.
De la estructura organizativa de la Otra : http://laotrachilan ga.blogspot. com/2006/ 10/punto- dos-cmo-nos- relacionamos- entre.html.
De quiénes están y convocados y quiénes no: http://laotrachilan ga.blogspot. com/2006/ 10/punto- tres-quin- apoyamos- con-quin- nos.html.
Del lugar de cada quien:
http://laotrachilan ga.blogspot. com/2006/ 10/punto- cuatro-el- lugar-de- las.html.
De la política de alianzas de la Otra :
http://laotrachilan ga.blogspot. com/2006/ 10/punto- cinco-quin- es-compaero- y-quin-no. html.
De las tareas comunes a todos los adherentes: http://laotrachilan ga.blogspot. com/2006/ 10/punto- seis-las- tareas-comunes- tods-ls.html.

http://www.laotrachilanga. org.mx
desde algún lugar del exilio virtual
LA OTRA CAMPAÑA VA
libertad y justicia a pres@s polític@s de atenco
presentación de tod@s l@s desaparecid@ s polític@s

*ezln en la wikipedia*
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Doña Caya, premio nacional

Entregan a la artesana nahua el Premio Nacional de Ciencias y Artes

Tenaz resistencia de Leocadia Cruz por preservar la técnica del telar de cintura
Revalora esa tradición prehispánica frente al embate de la industria petrolera en Veracruz

Al tejer pienso en algún diseño que salga de mi mente, expresa a La Jornada

CARLOS PAUL

Doña Leocadia Cruz, generosa, prosigue su labor de instruir cada vez a más personas la técnica del telar de cintura, como una forma para recuperar identidad frente a la petrolización de la vida en Cosoleacaque, Veracruz Foto: Carlos Tischler

Doña Leocadia Cruz, generosa, prosigue su labor de instruir cada vez a más personas la técnica del telar de cintura, como una forma para recuperar identidad frente a la petrolización de la vida en Cosoleacaque, Veracruz Foto: Carlos Tischler
Cosoleacaque, Ver. En medio de las profundas transformaciones generadas desde hace más de 45 años por el embate de la industria petrolera, en el municipio de Cosoleacaque, al sur de Veracruz, pervive la tradición. Todavía se conserva la técnica prehispánica del telar de cintura, en la persona de doña Leocadia Cruz Gómez, artesana e instructora, quien por su obra textil y su persistente trayectoria para revalorar esa técnica, fue distinguida con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2006, en la categoría Artes y Tradiciones Populares.

La calidad de sus prendas y sus tenaces esfuerzos los ha realizado en dicho municipio a pesar de que hoy esa región está integrada al corredor petrolero Minatitlán-Coatzacoalcos, cuyo proceso de industrialización comenzó en los años 60, con el descubrimiento de los primeros yacimientos petroleros.

Ello generó la migración hacia esa zona de miles de personas en busca de trabajo, convirtiéndolo ”en el tercer municipio conurbado más grande de Veracruz, con una población de más de 97 mil habitantes”, según el censo realizado en 2000.

El proceso de industrialización y el explosivo crecimiento demográfico propiciaron que se fuera perdiendo de manera paulatina la identidad, las costumbres, las tradiciones y la lengua originaria de la comunidad nahua.

No obstante dicha transformación en la historia y cultura indígenas, una de las artesanas que resiste, que con su trabajo preserva esa riqueza cultural en medio del trajín de lo que es hoy una ciudad con miles de habitantes, calles asfaltadas, comercios, casas de cemento y unidades habitacionales, es la tejedora Leocadia Cruz Gómez, quien desde los ocho años de edad aprendió a usar el telar de cintura y actualmente, a sus 70 años, continúa la tradición.

Confección de fajas y refajos

Conocida como tía Cayita a manera de respeto y cariño , por su figura menuda y cobriza, de ojos pequeños, oscuros y profundos, es difícil imaginar de primera impresión que su vientre dio a luz a nueve hijos, ocho varones y una mujer.

De ánimo paciente, tenaz y jovial, doña Leocadia Cruz habla náhuatl, pero también de manera fluida el castellano. ”Mi mamá hacia puras fajas y refajos”, comienza platicando la tía Cayita, para referirse a los lienzos de rayas horizontales de colores amarillo, rojo y verde, que se usan como falda enrollada a la cintura. Atuendo tradicional que dio identidad y sentido de pertenencia a la mujer indígena de Cosoleaqueque.

”Como antes las antiguas, ella, mi mamá, sembraba algodón. Ellas no po-dían, como nosotras ahorita, ir a la tienda a comprar hilo. Ellas sembraban algodón, lo secaban y hacían hilo para hacer tela. Como yo era chica me daba cuenta de lo que hacia mi mamá. Y me gustó también.

”Ella me decía: ‘aprendes y algún día te sirve’. También me decía: ‘usted no sabe leer, ni escribir, pero aquí o donde estés, te va dar para ver a tus hijos’. Mi mamá me platicaba. Ellos fueron pobrecitos. Su tiempo no fue como ahora que hay muchos que estudian. Ahorita el gobierno apoya mucho a los niños, antes no había nada. Cuando me crié yo, me crié pobrecita, en un rancho donde mi papá cuidaba reses. Mi papá era campesino. Sembraba maíz.

”Yo aprendí a tejer a la edad de ocho años. Chica. Me mandaban a plantar algodón. Decían: ese trabajo así se hace y así se hace la tela. El algodón se siembra en septiembre. Sembrábamos como también se siembra la milpa. Dos granitos. A los tres meses ya florean y cuando ya estaba grande el algodoncito se limpiaba, bien limpio. Y a los cuatro meses se va a cortar. Antes el hilo se hacía a mano, le sacaban toda la semillita al algodón y luego bien machacadito lo hilaban. En una tarde ellos sacaban 20 bolas de hilo, con eso llenaban dos malacates.”

La memoria de la tía Cayita es clara, como su inquieta inventiva, la cual refleja su carácter audaz y creativo. ”Recuerdo cómo mi mamá hilaba. Antes se hacia abajo, en la tierra, cinco rodillos de palo sembraba, los enterraba y de rodillas ahí estaba hilando, hilando. Y luego los hilos los componía uno por uno. Hilo por hilo.

”A mí todavía me tocó abajo, hincada. Pero ya de mujer, me dije, por qué voy a estar así, abajo. Por eso uno tiene su propio pensamiento. Por eso como a los 20 años me hice una mesa, un burrito como de planchar, donde se ponen los rodillos, para hilar parada, de pie. Como mi hermana entregaba refajos para vender en México, entonces yo dije no, yo no voy a estar abajo porque se cansa uno. Mi mamá me dijo, está bien, y ya luego ella también trabajaba así.

”Aprendí a tejer viendo, copiando a mi mamá, sentada siempre un rato junto a ella. Ya luego ella nada más me corrigió. Como yo era traviesa sonríe la tía Cayita­ empecé con un refajo, lo más difícil. Me acuerdo. Mi mamá andaba en la sierra y cuando vino yo ya estaba haciendo un refajo. Mi mamá se quedó riendo y dijo: ‘No lo va hacer’. Y sí, lo hice. De ahí hasta la edad que ahorita estoy: 70 años. Yo trabajo desde temprano, desde de la mañana hasta las 10 de la noche todavía estoy tejiendo. Me gusta mucho mi trabajo, porque le gusta a la gente. Y de ahí sale también el dinero.”

Aunque vive en una comunidad con carácter patriarcal, su esposo siempre la apoyó. ”Mi marido cuando veía que tenía mucho trabajo, ayudaba en la cocina, haciendo la comida o en la casa. El me decía: ‘yo la voy a preparar, tu sigue trabajando’. El hacía mi comida. Nunca me quitó. El ya se iba a trabajar al campo, venía, descansaba y me ayudaba otro rato.

”Ahorita está enfermo, pero todavía me dice en veces, pues cuida tu trabajo. ‘Tu trabajo es tu marido’ me dice , te agradezco que nunca tuvimos problemas, y pues sí, mi trabajo es mi trabajo.”

Forjadora de varias generaciones

La tía Cayita con sus tradicionales aretes de ”águila”, prenda entregada por las suegras a las novias como acto de recepción a su nuevo hogar sabe hacer fajas, blusas con el cuello bordado desprovistas de mangas, rebozos, chales, jorongos, bolsas, estolas para sacerdotes y manteles con figuras geométricas, pero lo que más le gusta tejer son refajos, una de las prendas más complicadas, debido a que se tienen que tejer dos lienzos.

”Cuando estoy tejiendo pienso en algún diseño que salga de mi mente, pienso en hacerle un dibujito aquí o allá, pa’ que salga bonito.”

Como tejedora, doña Leocadia Cruz ha sido generosa instructora de varias generaciones de mujeres y niñas, pero también de muchos varones empeñados en aprender el uso del telar de cintura, esa habilidad de armonizar sus dedos, sus manos con los coloridos hilos del telar.

Su preocupación por que no se pierda esa técnica de origen prehispánico la ha animado a impartir un taller permanente en su casa, a la que llegan, además de sus nietas, nueras y amigas, personas de otras regiones del país; aunque también dedica parte de su tiempo a recorrer la zona serrana aledaña de Cosoleacaque, donde hay siempre mujeres interesadas en aprender ese arte textil.

”A mis alumnos yo los animo, les digo, ‘miren, pongan atención, ¿nos les gustaría hacer lo que hago? Este trabajo es un dinero. Cuando se sale de la casa uno ve que no hay trabajo, pero si tú trabajas en tu casa, al rato tus tejidos hasta vienen a buscarlos y ya tienes dinero para el sustento del día’.

”Para mí es muy importante la tradición, pero no sólo para nosotros, sino en todos los lugares, porque aquí, en Cosoleacaque, ya se estaba perdiendo, hasta que le entramos a trabajar en los talleres.”

Sin embargo, advierte el antropólogo Florentino Cruz Martínez, todavía la técnica del telar de cintura ”corre el riego de desaparecer en unas generaciones más”.

La tía Cayita ha tenido ”más de mil 300″ alumnos y con ello ha contribuido a la conservación y revaloración de la técnica del telar de cintura. Doña Leocadia Cruz Gómez es, además, una de las pocas personas que conoce todo el proceso para tejer una prenda, desde la siembra del algodón, su recolección, el hilado y el teñido, hasta el tejido. Es también alfarera y sabe de medicina tradicional. De igual manera, sabe preparar una bebida tradicional que sólo se consume durante las fiestas patronales o los matrimonios, llamada popo, especie de chocolate prehispánico con espuma, que lleva anís y canela.

”Yo me mantengo así, animada, porque no me da flojera trabajar. Si agarro la silla, me siento, entonces sí, como que no me dan ganas. Pero trabajando yo no tengo flojera. Mi trabajo me da fuerza, valor, gusto”. Con lo que le den del premio, dice, ”vamos a hacer una palapa como la hicieron los antiguos, una galera grande donde van a trabajar las chamacas y yo para seguir dando clases”.

Actualmente, comenta el investigador Florentino Cruz, junto con el trabajo de tía Cayita, y a pesar del proceso de industrialización y urbanización en Cosoleacaque, se está tratando de impulsar el uso de la vestimenta tradicional en el contexto de las fiestas patronales, como una forma de reivindicarlo ante las nuevas generaciones.

Sin embargo, destaca, ”nos encontramos con que en la vida cotidiana los jóvenes presionan a sus madres para que dejen de usar el traje tradicional tejido a mano, pues lo ven no como una tradición, sino como un estigma discriminatorio, lo que ha generado también pérdida de identidad”.

En Cosoleacaque ”habrá tan sólo alrededor de unas 80 personas que portan el refajo o vestido tradicional. La lengua está sufriendo un proceso similar. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, sólo uno de cada cien habla náhuatl”.

En las décadas recientes se instaló el Complejo Petroquímico de Cosoleacaque, con 10 plantas productoras, que ”llegó a ser el productor más importante de amoníaco del país”. Ahora, dice el investigador de la Unidad Regional de Acayucan, ”sólo una funciona, pues no se cuenta con la materia prima para elaborar el amoníaco.

”Con el tiempo, pierde el nombre de Complejo Petroquímico de Cosoleacaque y adquiere la denominación de Petroquímica Cosoleacaque, Sociedad Anónima. Fue la primera planta en privatizarse a escala nacional, en medio de una fuerte resistencia sindical.”

Lo absurdo, abunda Florentino Cruz, es que ”primero se petroliza la región, lo que permitió cierto auge económico, pero tuvo impactos devastadores para los campesinos y la identidad histórica y cultural de los indígenas. Luego viene el truene de las industrias, dejando una pérdida de identidad cultural y provocando la migración de jóvenes, principalmente, en busca de trabajo en las maquiladoras del norte del país y en el corredor turístico de Cancún. Migración que hasta la fecha no para”.

Y es en medio de esa realidad, que aún se conserva el trabajo tenaz, la memoria y el conocimiento de doña Leocadia Cruz Gómez, quien como un sólido eslabón cultural entre el pasado y nuestro presente, continúa tejiendo la vida, cultivando con anhelo y conciencia social en las jóvenes generaciones el gusto por el telar de cintura, por el arte textil tradicional.

Las elecciones sirven a los intereses del capital: Ricardo Perry

Los Cojolites
Las elecciones sirven a los intereses del capital: Ricardo Perry
La política de no escuchar prevalece en todos niveles
El estado no mide la violencia que está provocando
En cultura no escuchan a los creadores y promotores
En Doña Caya, el Premio Nacional fue para el trabajo en el sur
Promueven identidades falseadas como Jarocho

Javier Hernández Alpízar, Jáltipan, Ver.- Con Diego Rivera y Frida Kahlo, los Cojolites dirán “¡Viva la vida!”, mañana miércoles 8 de noviembre, a las 20:00 horas, en la inauguración de la exposición “Un homenaje”, en la Pinacoteca Diego Rivera.
“Es por el centenario del nacimiento de Frida”, nos explicó Ricardo Perry, en entrevista, en el Centro de Documentación del Son Jarocho, “vamos a estar Los Cojolites, que tenemos un público ganado en Xalapa, como se vio cuando tocamos en el puente de Xallitic. Por eso, después del acto protocolario vamos a sacar la tarima al parque, para toda la gente que quiere escucharnos, quiere tocar y quiere bailar en Xalapa.”
Era inevitable platicar de lo que está pasando en Oaxaca, de lo cual los Cojolites están al pendiente a través de la internet.
El domingo, nos comentó Ricardo Perry, “estábamos llegando de una tocada en el DF. Nos agarró la noticia de que estaba entrando la policía (PFP) a Oaxaca y fue para mí muy impactante estar viendo la información a través de la internet, lo que estaba pasando.”
“Si en nuestro país siguen sucediendo este tipo de situaciones, que la gente no es escuchada de ninguna manera, ni a través del voto, pues parece ser que el voto no sirve para nada, no sirve para elegir gobierno, ya desde el fraude que se cometió contra Cárdenas había un antecedente muy fuerte de que ese camino no es ninguna vía. Porque las elecciones sirven también a los grandes intereses del capital, de quien maneja los medios, quien maneja el sistema electoral y el pueblo se siente, pues, frustrado de no tener una vía de esa naturaleza a una instancia de poder.”
“Y luego viene lo de Oaxaca, que nosotros lo vivimos. Estuvimos allá cuando las megamarchas, en un festival de cine indígena y nos dimos cuenta de que es el pueblo de Oaxaca quien está pidiendo la salida de Ulises Ruiz y acabar con una serie de arbitrariedades también.”
“No son sólo los maestros, sino la gente del pueblo, con sus hijos, sus esposas, las madres, las ancianas, quienes van por las calles de una manera muy festiva. Nos dio mucho gusto que el pueblo se manifieste de esa forma.”
“Ahora vemos que el estado optó por la represión, por no escuchar la petición, dentro y fuera de Oaxaca, que Ulises debe salir del poder, por encima de los intereses políticos que le rodean.”
“Esta nueva frustración viene a hacernos reflexionar: ¿Para dónde va a caminar el movimiento social? ¿Hacia dónde vamos a caminar todas las organizaciones del pueblo? Porque habría que replantar ¿cuál salida es la que nos dejan el estado y los grandes intereses ante todo esto?”
“La permanencia del gobernador a toda costa se ve que es producto de un acuerdo político entre el PRI y el PAN, para que pudiera llegar también Calderón a la presidencia”.
“Nos deja entrever que no queda otra solución más que seguir organizados. Lamentablemente algunos podrían pensar que no queda otra solución que el enfrentamiento con el estado. Y es muy peligroso, porque en esa situación todos estamos indefensos, en una situación de caos, y a ver cómo nos arreglamos sin un orden.”
Y no habla Perry del “orden legal, con base en el cual el estado ha hecho y desecho. Han maltratado al pueblo, como en Atenco y ahora en Oaxaca, en aras de una legalidad que sólo sirve a los intereses económicos de los de arriba. Y no es una legalidad que sirva a los intereses del pueblo, porque esa es la legalidad en que creemos, y a la que debemos acceder, y no es tan disparatada.”
Esto podría a llegar, ve con preocupación el entrevistado, “si no existen los canales hacia donde el pueblo pueda manifestarse y pedir que las cosas funcionen de una mejor manera, en este caso, por ejemplo, la renuncia de Ulises, podría llegar a la violencia y podría generalizarse en nuestro país.”
“El estado no mide las consecuencias de lo que está provocando, al no tener la sociedad vías para promover los intereses del pueblo. Es una situación peligrosa. No sé cómo va a ser el próximo gobierno, cuál va a ser su política, si va a entrar a una etapa represiva para controlar el descontento social que ellos mismos han generado o entramos a una dinámica de escucharnos, de escuchar verdaderamente al pueblo, porque hoy no se escucha al pueblo, no se escucha a la gente, se actúa en contra de la gente, eso es peligroso para todos.”
Esa cerrazón, los oídos sordos, también existen en la cultura, comenta Perry.
“Las políticas culturales se apartan muchísimo de la cultura de nuestros pueblos. Nos sentimos alejados de esas actividades culturales, a veces hasta sorprendentes en cuanto a su difusión y a los intereses particulares que el estado quiere, para promoción turística o no sé de qué tipo. Pero no están fundamentados en un programa en donde estemos incluidos quienes hacemos la cultura, sino que las decisiones de los programas culturales se toman desde una mesa, aparentemente según el gusto de quienes gobiernan o quienes lo hacen desde arriba.”
“Somos excluidos de la toma de decisiones en la cultura, y eso no conduce a nada pasan los “eventos” y seguimos en lo mismo, sin acceso a los recursos, los medios, la difusión de la cultura que producimos”.
“Me da mucho gusto –expresa Perry– que la señora Leocadia haya ganado un premio nacional de ciencias y artes. Porque eso viene a poner en la mira el trabajo de 12 años que hemos tenido acá en el sur, en la organización, el trabajo comunitario y cultural.”
“Al reconocer a Doña Caya, el jurado está reconociendo un trabajo que no existiría si no fuera por la tenacidad de ella y de todos nosotros, de continuar en un trabajo que a veces es muy desgraciado, en el sentido de no tener al otro día a veces ni para comer. Pero con el afán de continuar nuestra labor social.
“Ojalá que en la cultura, y en la política en general, se escuche lo que pensamos, se vea lo que hacemos y que sirve para hacer más digna la vida y la forma como se manifiesta el pueblo en el aspecto cultural.”
“No estamos inventando nada, no estamos haciendo ninguna revolución, no estamos haciendo nada más que nuestra vida cotidiana, tratando de que estos conocimientos del pasado y nuestra vida cultural puedan seguir existiendo.”
“Es nuestra lucha cotidiana, la de hacernos escuchar en los foros a que tenemos acceso. No es posible seguir en la dinámica de la política cultural que sólo refleja el todo de la política desde los niveles municipales, estatales y el federal.
“No existe realmente un proyecto cultural, porque no se escucha a la gente que hace la cultura. O se tiene el concepto de una cultura que sirva a los intereses del capital y a los gustos de la gente que está hasta arriba. ¿Cuánto de dinero hay para las actividades de los grupos de la música clásica, los grandes recintos como el Palacio de Bellas Artes, el dinero que tiene la Orquesta Sinfónica de Xalapa? Y no menospreciamos el trabajo cultural de la sinfónica, pero no hay equilibro en las expresiones culturales de la gente del pueblo.”
“No hay financiamiento porque no hay interés, y cuando existe, se desvirtúa, como en el espectáculo Jarocho y en acciones que aparentemente sirven para darnos presencia e identidad, pero una identidad falseada, acorde a los intereses del capital.”

Gregorio Selser, el hombre que juntaba papeles

Por: Roberto Bardini (BAMBU PRESS, desde México especial para ARGENPRESS.info)

Creció en un orfanato, fue aprendiz de relojero, estudió en escuelas nocturnas y cursó sólo ocho meses de Sociología. Creó uno de los archivos periodísticos más grandes de Iberoamérica, dio conferencias en universidades de Estados Unidos y Europa, y es autor de 47 libros y siete mil artículos de política internacional.

Fue una idea fugaz. Cuando a fines de 1979 la profesora de dibujo y pintora argentina Marta Ventura vio las quince enormes cajas de cartón llegadas de Buenos Aires, que ocupaban la sala y los pasillos de su departamento de la ciudad de México, pensó durante un instante: “¿Y qué pasaría si todo esto se quema?”.
Ganas no le faltaban. Si “todo esto” se quemaba, ella se evitaría la tarea que tenía por delante: revisar cientos de bolsas de plástico que había dentro de las cajas y que contenían miles de recortes periodísticos de 1945 a 1976, sin ningún orden cronológico ni clasificación temática. 

En las cajas también había -para su desesperación- colecciones de diarios y revistas, folletos, boletines y documentos políticos, junto con los originales de cientos de artículos para periódicos, semanarios, quincenarios y agencias internacionales de noticias redactados en las últimas tres décadas por su marido, el periodista, historiador, conferencista y profesor universitario Gregorio Selser, un simpatizante del Partido Socialista Argentino exiliado en México desde hacía tres años. 

“Todo estaba mezclado sin ton ni son y por unos segundos pensé que mi salvación era prender fuego esos papeles”, relata Marta Ventura. Los 300 kilos de impresos habían sido rescatados apresuradamente en Buenos Aires por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), bajo el gobierno militar que se había instalado en marzo de 1976, y enviados a México por barco.

Poco antes del rescate de sus papeles, Selser había donado su biblioteca de diez mil volúmenes al gobierno de México, que junto con la FLACSO tuvo que negociar la salida del país de los libros con el régimen militar. Paradójicamente, los mismos que habían obligado al periodista a partir al destierro y que hacían hogueras con textos “subversivos” de historia, filosofía y política, consideraban que su colección bibliográfica constituía un “patrimonio nacional” que debía permanecer en Argentina.

Un archivo y siete mil artículos

Marta no quiso hacer una fogata al estilo de los generales, almirantes y brigadieres rioplatenses. Y luego de evitar esa momentánea tentación piromaníaca, ella y Gregorio trabajaron en los siguientes años desde la mañana hasta la noche durante siete días a la semana, ordenando un archivo que, además, se engrosaba cada 24 horas con la incorporación de nuevos artículos, newsletters y cables de agencias noticiosas.

El resultado de esa labor fue la creación de uno de los centros de documentación más importantes de Iberomérica. Hoy está ordenado en 150 archiveros de cartón que contienen 3.700 carpetas con recortes de prensa, junto con 50 revisteros con publicaciones de Argentina, Cuba, América Central, Estados Unidos, Puerto Rico y algunos países europeos. Se encuentran, por ejemplo, las colecciones completas de la desaparecida revista Life en Español, Soldier of Fortune, Cover Action y Le Monde Diplomatique. El archivo incluye ponencias universitarias, discursos de líderes políticos, conferencias y papers académicos.

Todo fue rigurosamente clasificado por Marta Ventura. En las etiquetas de los archiveros se lee: Relación Estados Unidos-América Latina, Armamentismo, CIA, Comisión Trilateral, Deuda Externa, Empresas Transnacionales, Espionaje, Fondo Monetario Internacional, Guerra Fría, Guerra de las Galaxias, Guerra de Vietnam, Iglesia Católica, Logias Secretas, Mafia, Masonería, Mercenarios, Militarismo, Nazismo, Opus Dei, Periodismo, Sectas, Sionismo, Sociedad Interamericana de Prensa, Tráfico de Drogas… Son 55 cajas y, aparte, hay otras 95 con información de todos los países de América Latina y el Caribe.

En el archivo también están los datos biográficos de todos los tiranos sudamericanos, centroamericanos y caribeños del siglo XX y de la mayoría de personajes clave de la política exterior estadounidense, desde los presidentes James Monroe, Theodore Roosevelt y Ronald Reagan hasta los secretarios de Estado Henry Kissinger, Alexander Haig y Zbigniew Brzezinski.

La documentación incluye la historia del Canal de Panamá, el apropiamiento de territorios mexicanos por parte de Estados Unidos, la lucha independentista de Puerto Rico, información sobre Haití, República Dominicana y la ex Guyana Holandesa, los conflictos civiles de Guatemala y El Salvador, la revolución sandinista en Nicaragua, la actividad de los “contras” en Honduras y Costa Rica, las operaciones terroristas de los “gusanos” cubanos refugiados en Miami, y la guerra de las Islas Malvinas y la venta de armas israelíes a dictaduras latinoamericanas.

Además, la Fundación Latinoamericana Gregorio Selser (Flags), que dirige Marta Ventura, posee siete mil artículos de su esposo escritos entre 1956 y 1991. Alumnos de diversas universidades realizan su servicio social de seis meses colaborando con Marta en la captura digital de los trabajos.

Marta menciona un dato ilustrativo: en los últimos 16 años, con información del archivo y la biblioteca, 35 alumnos de las carreras de Ciencias Políticas, Sociología e Historia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) elaboraron sus tesis de licenciatura. 

Este dato constituye un singular reconocimiento académico a la tarea de Marta y Gregorio, un voraz autodidacta que creció en un orfanato para niños judíos en el que su única posesión fue un diccionario, trabajó como aprendiz de relojero y oficinista en una fábrica de cajas de cartón, realizó estudios secundarios en colegios nocturnos e ingresó a la Universidad en 1956, a los 34 años. Para entonces, Selser estaba casado, habían nacido dos de sus tres hijas y comenzaba a trabajar como reportero del diario La Prensa, de Buenos Aires, así que sólo pudo cursar menos del primer año de Sociología. 

Periodista, editor y maestro 

Gregorio Selser se transformó en uno de los escritores más prolíficos de su tiempo, sin equivalentes en América. Durante décadas dedicó -con la ayuda de su esposa- casi 16 horas diarias a la recolección de la más variada información histórico-política y a la redacción de artículos que publicaba en diarios, revistas y agencias de noticias, además de la preparación de numerosos libros, clases universitarias y conferencias en México, América Central, Estados Unidos y Europa.

Nacido en Argentina el 2 de julio de 1922, Selser fue articulista del semanario Propósitos, las revistas Inédito, Confirmado y Cuestionario, y de los diarios El Cronista Comercial, La Opinión y Página 12. Colaboró con el semanario Marcha, de Uruguay; las revistas Análisis y Ercilla, de Chile, y Presencia, de Bolivia. Escribió para los periódicos Siete Días, Expreso y Marka, de Perú; el diario El Nacional, el semanario El Clarín y el bimensuario Nueva Sociedad, de Venezuela, y las publicaciones Diálogo Social y Tareas, de Panamá. 

En México, el escritor fue columnista en los diarios El Día, El Financiero y La Jornada, el periódico Le Monde Diplomatique en Español y las revistas Cuadernos del Tercer Mundo, Crítica Política y Proceso. También redactó informes especiales para las agencias de noticias Prensa Latina, de Cuba, e Inter Press Service (IPS), de Italia.

Selser creó en su país la editorial Triángulo, fue prologuista del sello Parnaso, dirigió la colección “Historia Viva” de ediciones Palestra de 1958 a 1966 y fue director de la Biblioteca América de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA) entre 1962 y 1966. Como editor divulgó textos claves de otros autores, como Fábula del Tiburón y las Sardinas (1956), del ex canciller guatemalteco Guillermo Toriello; Democracia y Tiranías en el Caribe (1957), del canadiente William Krehm, corresponsal de Time; y Estirpe Sangrienta: los Somoza (1957), del nicaragüense Pedro Joaquín Chamorro, director del diario La Prensa, asesinado en 1978.

El periodista también editó y escribió los prólogos de Mil Norteamericanos (1957) y Los Amos de la Prensa (1959), de George Seldes; La Batalla del Petróleo (1957), del general Enrique Mosconi; Nuestra Colonia de Cuba (1959), de Barry E. Barnes; Nuestra América y el Imperialismo (1961), del dirigente socialista Alfredo Palacios, y América Latina, Mundo en Revolución (1964), de Carleton Beals.

El estudiante frustrado que no pudo ser sociólogo se convirtió en docente. En Argentina fue profesor en la Escuela Superior de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 

Tras su exilio en México, trabajó como investigador en el Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales (ILET), el Proyecto Lázaro Cárdenas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Posgrado del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en la especialidad Historia de América Latina, siglos XIX y XX. Y por sus méritos académicos, fue miembro de la Latin American Studies Association, de Estados Unidos.

Toda la historia americana del siglo XX

Selser es autor de 47 libros. El más conocido es Sandino, General de Hombres Libres, publicado en 1955, que cuatro años después reeditó en dos tomos, con mucha más documentación y con prólogo del escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias, premio Nobel de Literatura. 

A ese título le siguieron El Pequeño Ejército Loco (1958), El Guatemalazo (1961), Diplomacia, Garrote y Dólares en América Latina (1962), El rapto de Panamá (1964), Alianza para el Progreso, la Mal Nacida (1964), Argentina a Precio de Costo: el Gobierno de Frondizi (1965), ¡Aquí Santo Domingo! La Tercera Guerra Sucia (1966), Espionaje en América: el Pentágono y las Técnicas Sociológicas (1966), De Dulles a Raborn: la CIA, Métodos, Logros y Pifias del Espionaje (1967) y Punta del Este contra Sierra Maestra (1968).

Antes del golpe militar del 24 de marzo de 1976, el escritor publicó La CIA en Bolivia (1970), Los Cuatro Viajes de Cristobal Rockefeller (1971), De la CECLA a la MECLA o la Diplomacia Panamericana de la Zanahoria (1972), Una Empresa Multinacional:la ITT en Estados Unidos y en Chile (1974), Chile para Recordar (1974), Los Marines: Intervenciones Norteamericanas en América Latina (1974) y De cómo Nixinger Desestabilizó a Chile (1975). 

A partir de su exilio mexicano, Selser publicó -entre otros títulos- La Batalla de Nicaragua (en colaboración con Ernesto Cardenal, Gabriel García Márquez y Daniel Waksman, 1980), Apuntes sobre Nicaragua (1981), Bolivia, el Cuartelazo de los Cocadólares (1982), Reagan: de El Salvador a las Malvinas (1982), Honduras, República Alquilada (1983), Nicaragua de Walker a Somoza (1984), Informe Kissinger contra Centroamérica (1984), Cinco años de Agresiones Estadunidenses contra Centroamérica y el Caribe – 1979-1984 (1984), Salvador Allende y Estados Unidos: la CIA y el Golpe Militar de 1973 (1987) y Panamá: Erase un País a un Canal Pegado (1989). 

Selser también redactó una monumental Cronología de las Intervenciones Extranjeras en América Latina, en cuatro tomos, que comienza con la independencia de Estados Unidos en julio de 1776 y concluye con la invasión norteamericana a Panamá en diciembre de 1989. Está toda la historia del continente, desde Alaska hasta la Patagonia: es la descripción día a día de más de 200 años de luchas emancipadoras, guerras civiles, conflictos fronterizos, tratados de límites, convenios comerciales, acuerdos diplomáticos, golpes de Estado, asesinatos políticos, rebeliones armadas, movimientos insurgentes, negociaciones de paz, elecciones… En más de dos mil páginas describe la actividad de presidentes, militares, embajadores, dictadores, líderes populares, agentes secretos, guerrilleros, héroes, mártires y traidores.

El hombre y su circunstancia

A fines de los años 70, el sociólogo mexicano Stephen Hasam vivía en Hamburgo, donde trabajaba en un Centro de Investigaciones sobre América Latina. Allí, con cinco universitarios editaba cada tres semanas una publicación elaborada con fotocopias de recortes de diarios y revistas iberoamericanas. La mayor parte de los artículos eran del diario mexicano El Día y tenían la firma de Gregorio Selser.

Hasam creía que “Selser” era una firma ficticia, un seudónimo colectivo de varios redactores. No se le ocurría que una sola persona manejara ese volumen de información y publicara tanto y tan seguido.

Cuando en diciembre de 1981 regresó a México, Hasam fue a ver al sociólogo y periodista peruano Rafael Roncagliolo, que entonces trabajaba en el Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales (ILET), y le dijo que deseaba conocer al grupo de investigadores que firmaba como “Gregorio Selser”. Roncagliolo casi se muere de la risa: “Existe, es un solo hombre y tiene su oficina aquí, al lado”.

Después, cuando Hasam visitó el departamento de Marta Ventura y Gregorio Selser, no pudo creer lo que estaba viendo: había archiveros de cartón ordenados desde el suelo hasta casi el techo en la mayor parte de la vivienda. Estaban en la sala, la cocina, el cuarto de servicio y los pasillos. Sobre las mesas, sillas y sillones había decenas de recortes, fotocopias, diarios y revistas. “Hice un pequeño tour por ese laberinto y me asombró que sólo dos personas manejaran ese tremendo archivo”, relata 25 años después. “Esa labor artesanal me recordó a los artistas del Renacimiento, que preparaban su propias pinturas con polvos minerales y sus propios pinceles antes de realizar un mural o un fresco gigante”.

Diez años más tarde, lo que no lograron la CIA, ni el Mossad israelí, ni diversos matones pagados por dictaduras latinoamericanas que intentaron callar a este Miguel Angel Buonnarotti de la información, lo consiguió un cáncer imprevisto. El escritor decidió adelantarse a una prolongada agonía y puso punto final a su vida el 27 de agosto de 1991, poco después de haber cumplido 69 años.

Papeles para la posteridad

Según el Programa Memoria del Mundo, de la UNESCO, “la recopilación, preservación y divulgación de la información son indispensables para la existencia de la humanidad” y “las bibliotecas y los archivos han sido los guardianes del patrimonio documental de la humanidad a lo largo de toda la historia”.

Con ese criterio, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) adquirió toda la información impresa reunida durante años por el matrimonio argentino y creó el Archivo Gregorio y Marta Selser, que será inaugurado el miércoles 8 de noviembre. El proyecto, coordinado por Beatriz Torres y Ana Laura Ramos, del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales de la UACM, incluye el microfilmado y digitalización de todos los artículos y documentos. 

Ambas se proponen, además, la realización de seminarios para dar continuidad a la obra del historiador y la publicación de varios libros inéditos, entre los que se cuenta Los Otros Militares, una recopilación de discursos y conferencias de Juan Domingo Perón, Lázaro Cárdenas, Carlos Prats, Juan Velazco Alvarado, Omar Torrijos y ex oficiales del Centro de Militares Democráticos de Argentina (Cemida). 

Entre los planes de Torres y Ramos también figura la adquisición de la correspondencia de Selser con la hija de Augusto César Sandino, el escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias, el socialista argentino Alfredo Palacios, de quien en su juventud fue secretario privado; los ex presidentes José Figueres, de Costa Rica, y Juan José Arévalo, de Guatemala; el venezolano José Vicente Rangel -hoy vicepresidente de Venezuela- y los intelectuales estadounidenses Noam Chomsky, James Petras y Larry Birns, director del Consejo de Asuntos Hemisféricos (COHA). 

Torres y Ramos tienen una meta para el 2008: la organización el Primer Congreso Latinoamericano de la Memoria, dedicado al imprescindible Selser. Así, el ex estudiante que asistió menos de un año a la universidad continuará dando batalla, gracias a que Marta Ventura dominó en 1979 aquel súbito deseo de quemar 300 kilos de papeles que hoy se triplicaron. Y que, además, están a la disposición de los estudiantes, investigadores universitarios, periodistas e historiadores dispuestos a recoger las enseñanzas del hombre que juntaba papeles.
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webmaster@argenpress.infoGregorio Selser, el hombre que juntaba papeles
Por: Roberto Bardini (BAMBU PRESS, desde México especial para ARGENPRESS.info)

Creció en un orfanato, fue aprendiz de relojero, estudió en escuelas nocturnas y cursó sólo ocho meses de Sociología. Creó uno de los archivos periodísticos más grandes de Iberoamérica, dio conferencias en universidades de Estados Unidos y Europa, y es autor de 47 libros y siete mil artículos de política internacional.

Fue una idea fugaz. Cuando a fines de 1979 la profesora de dibujo y pintora argentina Marta Ventura vio las quince enormes cajas de cartón llegadas de Buenos Aires, que ocupaban la sala y los pasillos de su departamento de la ciudad de México, pensó durante un instante: “¿Y qué pasaría si todo esto se quema?”.
Ganas no le faltaban. Si “todo esto” se quemaba, ella se evitaría la tarea que tenía por delante: revisar cientos de bolsas de plástico que había dentro de las cajas y que contenían miles de recortes periodísticos de 1945 a 1976, sin ningún orden cronológico ni clasificación temática. 

En las cajas también había -para su desesperación- colecciones de diarios y revistas, folletos, boletines y documentos políticos, junto con los originales de cientos de artículos para periódicos, semanarios, quincenarios y agencias internacionales de noticias redactados en las últimas tres décadas por su marido, el periodista, historiador, conferencista y profesor universitario Gregorio Selser, un simpatizante del Partido Socialista Argentino exiliado en México desde hacía tres años. 

“Todo estaba mezclado sin ton ni son y por unos segundos pensé que mi salvación era prender fuego esos papeles”, relata Marta Ventura. Los 300 kilos de impresos habían sido rescatados apresuradamente en Buenos Aires por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), bajo el gobierno militar que se había instalado en marzo de 1976, y enviados a México por barco.

Poco antes del rescate de sus papeles, Selser había donado su biblioteca de diez mil volúmenes al gobierno de México, que junto con la FLACSO tuvo que negociar la salida del país de los libros con el régimen militar. Paradójicamente, los mismos que habían obligado al periodista a partir al destierro y que hacían hogueras con textos “subversivos” de historia, filosofía y política, consideraban que su colección bibliográfica constituía un “patrimonio nacional” que debía permanecer en Argentina.

Un archivo y siete mil artículos

Marta no quiso hacer una fogata al estilo de los generales, almirantes y brigadieres rioplatenses. Y luego de evitar esa momentánea tentación piromaníaca, ella y Gregorio trabajaron en los siguientes años desde la mañana hasta la noche durante siete días a la semana, ordenando un archivo que, además, se engrosaba cada 24 horas con la incorporación de nuevos artículos, newsletters y cables de agencias noticiosas.

El resultado de esa labor fue la creación de uno de los centros de documentación más importantes de Iberomérica. Hoy está ordenado en 150 archiveros de cartón que contienen 3.700 carpetas con recortes de prensa, junto con 50 revisteros con publicaciones de Argentina, Cuba, América Central, Estados Unidos, Puerto Rico y algunos países europeos. Se encuentran, por ejemplo, las colecciones completas de la desaparecida revista Life en Español, Soldier of Fortune, Cover Action y Le Monde Diplomatique. El archivo incluye ponencias universitarias, discursos de líderes políticos, conferencias y papers académicos.

Todo fue rigurosamente clasificado por Marta Ventura. En las etiquetas de los archiveros se lee: Relación Estados Unidos-América Latina, Armamentismo, CIA, Comisión Trilateral, Deuda Externa, Empresas Transnacionales, Espionaje, Fondo Monetario Internacional, Guerra Fría, Guerra de las Galaxias, Guerra de Vietnam, Iglesia Católica, Logias Secretas, Mafia, Masonería, Mercenarios, Militarismo, Nazismo, Opus Dei, Periodismo, Sectas, Sionismo, Sociedad Interamericana de Prensa, Tráfico de Drogas… Son 55 cajas y, aparte, hay otras 95 con información de todos los países de América Latina y el Caribe.

En el archivo también están los datos biográficos de todos los tiranos sudamericanos, centroamericanos y caribeños del siglo XX y de la mayoría de personajes clave de la política exterior estadounidense, desde los presidentes James Monroe, Theodore Roosevelt y Ronald Reagan hasta los secretarios de Estado Henry Kissinger, Alexander Haig y Zbigniew Brzezinski.

La documentación incluye la historia del Canal de Panamá, el apropiamiento de territorios mexicanos por parte de Estados Unidos, la lucha independentista de Puerto Rico, información sobre Haití, República Dominicana y la ex Guyana Holandesa, los conflictos civiles de Guatemala y El Salvador, la revolución sandinista en Nicaragua, la actividad de los “contras” en Honduras y Costa Rica, las operaciones terroristas de los “gusanos” cubanos refugiados en Miami, y la guerra de las Islas Malvinas y la venta de armas israelíes a dictaduras latinoamericanas.

Además, la Fundación Latinoamericana Gregorio Selser (Flags), que dirige Marta Ventura, posee siete mil artículos de su esposo escritos entre 1956 y 1991. Alumnos de diversas universidades realizan su servicio social de seis meses colaborando con Marta en la captura digital de los trabajos.

Marta menciona un dato ilustrativo: en los últimos 16 años, con información del archivo y la biblioteca, 35 alumnos de las carreras de Ciencias Políticas, Sociología e Historia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) elaboraron sus tesis de licenciatura. 

Este dato constituye un singular reconocimiento académico a la tarea de Marta y Gregorio, un voraz autodidacta que creció en un orfanato para niños judíos en el que su única posesión fue un diccionario, trabajó como aprendiz de relojero y oficinista en una fábrica de cajas de cartón, realizó estudios secundarios en colegios nocturnos e ingresó a la Universidad en 1956, a los 34 años. Para entonces, Selser estaba casado, habían nacido dos de sus tres hijas y comenzaba a trabajar como reportero del diario La Prensa, de Buenos Aires, así que sólo pudo cursar menos del primer año de Sociología. 

Periodista, editor y maestro 

Gregorio Selser se transformó en uno de los escritores más prolíficos de su tiempo, sin equivalentes en América. Durante décadas dedicó -con la ayuda de su esposa- casi 16 horas diarias a la recolección de la más variada información histórico-política y a la redacción de artículos que publicaba en diarios, revistas y agencias de noticias, además de la preparación de numerosos libros, clases universitarias y conferencias en México, América Central, Estados Unidos y Europa.

Nacido en Argentina el 2 de julio de 1922, Selser fue articulista del semanario Propósitos, las revistas Inédito, Confirmado y Cuestionario, y de los diarios El Cronista Comercial, La Opinión y Página 12. Colaboró con el semanario Marcha, de Uruguay; las revistas Análisis y Ercilla, de Chile, y Presencia, de Bolivia. Escribió para los periódicos Siete Días, Expreso y Marka, de Perú; el diario El Nacional, el semanario El Clarín y el bimensuario Nueva Sociedad, de Venezuela, y las publicaciones Diálogo Social y Tareas, de Panamá. 

En México, el escritor fue columnista en los diarios El Día, El Financiero y La Jornada, el periódico Le Monde Diplomatique en Español y las revistas Cuadernos del Tercer Mundo, Crítica Política y Proceso. También redactó informes especiales para las agencias de noticias Prensa Latina, de Cuba, e Inter Press Service (IPS), de Italia.

Selser creó en su país la editorial Triángulo, fue prologuista del sello Parnaso, dirigió la colección “Historia Viva” de ediciones Palestra de 1958 a 1966 y fue director de la Biblioteca América de la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA) entre 1962 y 1966. Como editor divulgó textos claves de otros autores, como Fábula del Tiburón y las Sardinas (1956), del ex canciller guatemalteco Guillermo Toriello; Democracia y Tiranías en el Caribe (1957), del canadiente William Krehm, corresponsal de Time; y Estirpe Sangrienta: los Somoza (1957), del nicaragüense Pedro Joaquín Chamorro, director del diario La Prensa, asesinado en 1978.

El periodista también editó y escribió los prólogos de Mil Norteamericanos (1957) y Los Amos de la Prensa (1959), de George Seldes; La Batalla del Petróleo (1957), del general Enrique Mosconi; Nuestra Colonia de Cuba (1959), de Barry E. Barnes; Nuestra América y el Imperialismo (1961), del dirigente socialista Alfredo Palacios, y América Latina, Mundo en Revolución (1964), de Carleton Beals.

El estudiante frustrado que no pudo ser sociólogo se convirtió en docente. En Argentina fue profesor en la Escuela Superior de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata y la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 

Tras su exilio en México, trabajó como investigador en el Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales (ILET), el Proyecto Lázaro Cárdenas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Posgrado del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en la especialidad Historia de América Latina, siglos XIX y XX. Y por sus méritos académicos, fue miembro de la Latin American Studies Association, de Estados Unidos.

Toda la historia americana del siglo XX

Selser es autor de 47 libros. El más conocido es Sandino, General de Hombres Libres, publicado en 1955, que cuatro años después reeditó en dos tomos, con mucha más documentación y con prólogo del escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias, premio Nobel de Literatura. 

A ese título le siguieron El Pequeño Ejército Loco (1958), El Guatemalazo (1961), Diplomacia, Garrote y Dólares en América Latina (1962), El rapto de Panamá (1964), Alianza para el Progreso, la Mal Nacida (1964), Argentina a Precio de Costo: el Gobierno de Frondizi (1965), ¡Aquí Santo Domingo! La Tercera Guerra Sucia (1966), Espionaje en América: el Pentágono y las Técnicas Sociológicas (1966), De Dulles a Raborn: la CIA, Métodos, Logros y Pifias del Espionaje (1967) y Punta del Este contra Sierra Maestra (1968).

Antes del golpe militar del 24 de marzo de 1976, el escritor publicó La CIA en Bolivia (1970), Los Cuatro Viajes de Cristobal Rockefeller (1971), De la CECLA a la MECLA o la Diplomacia Panamericana de la Zanahoria (1972), Una Empresa Multinacional:la ITT en Estados Unidos y en Chile (1974), Chile para Recordar (1974), Los Marines: Intervenciones Norteamericanas en América Latina (1974) y De cómo Nixinger Desestabilizó a Chile (1975). 

A partir de su exilio mexicano, Selser publicó -entre otros títulos- La Batalla de Nicaragua (en colaboración con Ernesto Cardenal, Gabriel García Márquez y Daniel Waksman, 1980), Apuntes sobre Nicaragua (1981), Bolivia, el Cuartelazo de los Cocadólares (1982), Reagan: de El Salvador a las Malvinas (1982), Honduras, República Alquilada (1983), Nicaragua de Walker a Somoza (1984), Informe Kissinger contra Centroamérica (1984), Cinco años de Agresiones Estadunidenses contra Centroamérica y el Caribe – 1979-1984 (1984), Salvador Allende y Estados Unidos: la CIA y el Golpe Militar de 1973 (1987) y Panamá: Erase un País a un Canal Pegado (1989). 

Selser también redactó una monumental Cronología de las Intervenciones Extranjeras en América Latina, en cuatro tomos, que comienza con la independencia de Estados Unidos en julio de 1776 y concluye con la invasión norteamericana a Panamá en diciembre de 1989. Está toda la historia del continente, desde Alaska hasta la Patagonia: es la descripción día a día de más de 200 años de luchas emancipadoras, guerras civiles, conflictos fronterizos, tratados de límites, convenios comerciales, acuerdos diplomáticos, golpes de Estado, asesinatos políticos, rebeliones armadas, movimientos insurgentes, negociaciones de paz, elecciones… En más de dos mil páginas describe la actividad de presidentes, militares, embajadores, dictadores, líderes populares, agentes secretos, guerrilleros, héroes, mártires y traidores.

El hombre y su circunstancia

A fines de los años 70, el sociólogo mexicano Stephen Hasam vivía en Hamburgo, donde trabajaba en un Centro de Investigaciones sobre América Latina. Allí, con cinco universitarios editaba cada tres semanas una publicación elaborada con fotocopias de recortes de diarios y revistas iberoamericanas. La mayor parte de los artículos eran del diario mexicano El Día y tenían la firma de Gregorio Selser.

Hasam creía que “Selser” era una firma ficticia, un seudónimo colectivo de varios redactores. No se le ocurría que una sola persona manejara ese volumen de información y publicara tanto y tan seguido.

Cuando en diciembre de 1981 regresó a México, Hasam fue a ver al sociólogo y periodista peruano Rafael Roncagliolo, que entonces trabajaba en el Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales (ILET), y le dijo que deseaba conocer al grupo de investigadores que firmaba como “Gregorio Selser”. Roncagliolo casi se muere de la risa: “Existe, es un solo hombre y tiene su oficina aquí, al lado”.

Después, cuando Hasam visitó el departamento de Marta Ventura y Gregorio Selser, no pudo creer lo que estaba viendo: había archiveros de cartón ordenados desde el suelo hasta casi el techo en la mayor parte de la vivienda. Estaban en la sala, la cocina, el cuarto de servicio y los pasillos. Sobre las mesas, sillas y sillones había decenas de recortes, fotocopias, diarios y revistas. “Hice un pequeño tour por ese laberinto y me asombró que sólo dos personas manejaran ese tremendo archivo”, relata 25 años después. “Esa labor artesanal me recordó a los artistas del Renacimiento, que preparaban su propias pinturas con polvos minerales y sus propios pinceles antes de realizar un mural o un fresco gigante”.

Diez años más tarde, lo que no lograron la CIA, ni el Mossad israelí, ni diversos matones pagados por dictaduras latinoamericanas que intentaron callar a este Miguel Angel Buonnarotti de la información, lo consiguió un cáncer imprevisto. El escritor decidió adelantarse a una prolongada agonía y puso punto final a su vida el 27 de agosto de 1991, poco después de haber cumplido 69 años.

Papeles para la posteridad

Según el Programa Memoria del Mundo, de la UNESCO, “la recopilación, preservación y divulgación de la información son indispensables para la existencia de la humanidad” y “las bibliotecas y los archivos han sido los guardianes del patrimonio documental de la humanidad a lo largo de toda la historia”.

Con ese criterio, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) adquirió toda la información impresa reunida durante años por el matrimonio argentino y creó el Archivo Gregorio y Marta Selser, que será inaugurado el miércoles 8 de noviembre. El proyecto, coordinado por Beatriz Torres y Ana Laura Ramos, del Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales de la UACM, incluye el microfilmado y digitalización de todos los artículos y documentos. 

Ambas se proponen, además, la realización de seminarios para dar continuidad a la obra del historiador y la publicación de varios libros inéditos, entre los que se cuenta Los Otros Militares, una recopilación de discursos y conferencias de Juan Domingo Perón, Lázaro Cárdenas, Carlos Prats, Juan Velazco Alvarado, Omar Torrijos y ex oficiales del Centro de Militares Democráticos de Argentina (Cemida). 

Entre los planes de Torres y Ramos también figura la adquisición de la correspondencia de Selser con la hija de Augusto César Sandino, el escritor guatemalteco Miguel Angel Asturias, el socialista argentino Alfredo Palacios, de quien en su juventud fue secretario privado; los ex presidentes José Figueres, de Costa Rica, y Juan José Arévalo, de Guatemala; el venezolano José Vicente Rangel -hoy vicepresidente de Venezuela- y los intelectuales estadounidenses Noam Chomsky, James Petras y Larry Birns, director del Consejo de Asuntos Hemisféricos (COHA). 

Torres y Ramos tienen una meta para el 2008: la organización el Primer Congreso Latinoamericano de la Memoria, dedicado al imprescindible Selser. Así, el ex estudiante que asistió menos de un año a la universidad continuará dando batalla, gracias a que Marta Ventura dominó en 1979 aquel súbito deseo de quemar 300 kilos de papeles que hoy se triplicaron. Y que, además, están a la disposición de los estudiantes, investigadores universitarios, periodistas e historiadores dispuestos a recoger las enseñanzas del hombre que juntaba papeles.
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