Esterilización forzada y violencia obstétrica

Javier Hernández Alpízar

Se volvió un lugar común, un estereotipo, usar la frase “delitos contra la salud” como eufemismo por “tráfico de drogas”, algo como decir “el oficio más antiguo del mundo” (lugar común y equívoco a un tiempo) a lo que hoy podemos y debemos llamar trabajo sexual. La salud es un derecho al que no solamente se puede vulnerar traficando drogas, hay muchas otras formas de atropellarlo.

En las reformas al Código Penal veracruzano vigentes, publicadas en la Gaceta Oficial el viernes 2 de abril, en el capítulo titulado “Delitos de peligro para la vida o la salud personal”, Artículo 160 bis, se define y castiga el delito de “esterilidad forzada”. 

La esterilización forzada ha sido usada en este país especialmente contra las mujeres pobres, rurales y sobre todo indígenas. Es una forma de agresión racista, clasista y misógina. Y no ha sido castigada hasta ahora. 

En el Código Penal veracruzano ya hay penas que pueden incluir prisión, privación del derecho de ejercer la profesión (a personal de salud que incurra en el delito), e incluso, tratándose de un servidor del sistema de salud público, “destitución e inhabilitación hasta por diez años, para ejercer otro empleo, cargo o comisión públicos.”

Si bien en esta columna, Babel, nunca hemos sido partidarios incondicionales del castigo, y hemos criticado la superstición de creer que el endurecimiento de los castigos es la única solución a los problemas, reconocemos que es el único recurso, por ahora, para disuadir prácticas muy arraigadas en la sociedad mexicana, especialmente en quienes tienen posiciones de poder, de atentar contra la dignidad humana de las mujeres, los menores de edad, las personas pobres, de origen rural, los indígenas, los migrantes pobres.

Así como en la elite política y empresarial pudiera haber reticencias y aún resistencias frente al reconocimiento de que la pederastia es un delito no solamente cometido por quien viola a menores de 14 años, sino también por quienes valiéndose del poder, el dinero, el status, el cargo público y facilidades afines, “seducen” a menores entre 14 y 18 años no cumplidos, seguramente habrá molestias entre el personal médico (masculino y femenino) acostumbrado a imponer su “autoridad” frente a mujeres vulnerables que se veían imposibilitadas a denunciar, por ejemplo, la esterilidad forzada, y, otro delito que se define y penaliza: la violencia obstétrica.

En el Código Penal veracruzano uno de los conceptos de la violencia de género o violencia contra las mujeres que ya se incluye, junto a los de violencia económica, patrimonial, institucional, laboral, etcétera, es la “violencia obstétrica”.

La violencia obstétrica incluye la desatención a mujeres en el embarazo, puerperio y emergencias obstétricas (si una mujer embarazada o que sospecha estar embarazada tiene sangrado y en un hospital le piden que mejor vaya a otro porque ahí no tienen atención por el momento… y “no es grave”…); la imposición de la cesárea (que en medicina privada es una mina para las empresas y un gasto muchas veces impuesto a la mujer que pare); el acoso y la presión para “inhibir la libre decisión de su maternidad” (i.e. la presión para que la parturienta salga con un Dispositivo Intrauterino, DIU, a fuerza…); la negación de que amamante al recién nacido; el obligar a mujeres que quieren parir paradas y no acostadas a hacerlo acostadas.

Son derechos que las mujeres han visto violentados de manera sistemática, debido a la impunidad de personal médico (masculino y femenino) muy obediente a disposiciones institucionales (es decir: gubernamentales) como obligar a que salga la recién parida con su DIU puesto (hay muchos casos en todo el estado, incluida la capital, donde las mujeres terminan aceptando ante una fuerte presión).

Afortunadamente ya está en retiro la política que impusieron las transnacionales de las fórmulas lácteas para que el personal médico convenciera a las madres de no amamantar y dales “algo mejor”: leche en polvo rehidratada. Esperemos que así como esa práctica va en retiro y regresa el método de toda la historia de la humanidad de dar leche materna al recién nacido, así regrese el parto natural, en lugar de la cesárea, porque es “más rápida” y, en el caso de atención privada, se cobra más, y se acabe la imposición forzada del DIU u otro método anticonceptivo.

Ahora que los medios locales pusieron de moda la palabra “totalitarismo”, podemos decir que controlar los cuerpos, la salud y la maternidad de las mujeres negándoles el derecho a decidir libremente, porque una mujer que aborta, incluso involuntariamente, puede ser encarcelada por “homicidio”, o porque los médicos le obligan a salir con su DIU después del parto (y luego se niegan a quitárselo a mujeres que lo piden, hemos oído testimonios) eso sí es totalitarismo. 

Que las mujeres decidan si quieren usar un método anticonceptivo y cuál; cuándo se embarazan o no; cuando desean tener a un hijo o no, pues hijos no deseados que han convertido este país en una sucursal del infierno ya no hacen falta.

Una ventana para oxigenar la vida de las mujeres, sometidas a la violencia estructural, capitalista, patriarcal, institucional, se abre con estas reformas.

Mujeres comprometidas con estos cambios se darán a la tarea de que sus congéneres conozcan estas reformas y comiencen a denunciar los delitos de esterilidad forzada, violencia obstétrica, pederastia y otros que ya se definen y castigan en el Código Penal.

Además se rompe el mito de que reformas “progresistas” solamente con la bendición y la gracia de gobiernos del PRD, que en Veracruz no gana elecciones, solamente se acomoda: Las reformas las conquistan las mujeres, los sujetos interesados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: