El Varal: documental y ficción. Abandono de la agricultura, emigración y maquiladoras… círculo vicioso

El Varal: documental y ficción
No quiero imponer una idea sino que el espectador juzgue por sí mismo: Marta Ferrer
Abandono de la agricultura, emigración y maquiladoras… círculo vicioso
En un documental los personajes deciden cómo representarse a sí mismos
Obligados a partir: Mesa sobre emigración con cineastas y un investigador
Javier Hernández Alpízar.– El Varal, documental de Marta Ferrer, se presentó en La Fábrica.TV, el 25 de marzo en el festival Ambulante.
Ahora, a invitación de Ambulante, la Fundación Heinrich Böll y la Universidad Veracruzana, Marta Ferrer estará a la mesa redonda “Obligados a partir”, este lunes 28 de marzo, a las 19:00 horas, en el Aula Clavijero.
La mesa, moderada por Rodolfo Aguirre contará también con las participaciones de Carlos Alberto Garrido, del Programa Articulador de Estudios Migratorios de la UV; Stéphanie Goldschmidt, editora de Los recién llegados, y dos realizadoras que han tomado la migración como tema: Marcela Zamora (directora de María en Tierra de Nadie) y Marta Ferrer.
La realizadora de El Varal, compartió en breve entrevista estas impresiones y comentarios.
En El Varal no se ve a la gente del lugar en entrevistas, sino en acciones cotidianas, como si fuera una película de ficción, sin serlo le comentamos, y al respecto, Marta Ferrer dijo:
– Justo acabo de leer una cosa muy interesante sobre esto de que el documental los personajes siempre acaban siendo actores, porque al fin y al cabo ellos son quienes deciden cómo representarse a sí mismos, acaban siendo actores de su vida.
Evidentemente se retrata una realidad real (enfatiza con una sonrisa), así pasan las cosas en el rancho, pero hay una puesta en escena. Hay una dirección. Yo decidí dónde se iban a encontrar los personajes. Siempre en relación a lo que yo había visto en el rancho y cómo pasaban las cosas. Siempre con una cierta fidelidad, pero el papel de la directora era un poco ser la causante de las situaciones.
Es diferente de otras películas donde hay denuncia social más directa. Mi posicionamiento político social lo tenía muy claro, pero también tenía muy claro que no quería hacer una película directa, así como panfleto, sino a través de la cotidianidad y el espectador juzgara por sí mismo. Porque hasta yo, en el rancho, hay cosas que aún no entiendo, cosas que estoy descubriendo. Temas político sociales que aún trato de entender. En la película no quiero imponer una idea sino que el espectador juzgue por sí mismo. Evidentemente siempre hay una mirada, mi punto de vista, hay un posicionamiento. Pero de una forma sutil quizás.
– ¿En el proceso, vieron ellos la película?
– Sí ellos vieron varios cortes, porque hicimos muchos cortes en la edición, pues como teníamos 60 horas se hicieron muchos cortes que íbamos acotando cada vez. En petit comité, sobre todo con los personajes, la familia donde me estaba quedando, que es Baudilio, uno de los personajes que sale más, ellos la fueron viendo y diciendo su opinión también, lo que se esperaban, y finalmente del corte que iba a ser más definitivo, hicimos una proyección a la que fueron como 30 personas. Me ayudó, cambié muchas cosas por la reacción que vi de ellos. También me ayudaban a clarificar muchas cosas. Siempre estuvieron en contacto y colaboración con el proyecto.
– ¿Con otros públicos, cómo ha sido la respuesta?
– Ha estado en algunos festivales, en el DF, en Málaga, en Argentina. Fue muy interesante estar en un congreso de antropología y sociología. Estuvo en un festival dentro de un congreso en Chiapas, “Visión frontera”, los espectadores eran antropólogos, sociólogos, e investigadores sobre el tema de la emigración, y surgieron comentarios y reflexiones muy interesantes. Es bueno que además de toda la parafernalia, que a veces el cine es, surjan estas actividades de reflexión, lo más interesante para mí.
– Comentabas en La Fábrica.TV que el tema central era el campo y cómo lo afectó el Tratado de Libre Comercio, y la emigración fue entrando en la realización misma…
– Es que todo va ligado. Es muy complejo el tema. Y si investigáramos más en ese rancho pequeño saldrían muchas cosas más, hay muchos factores, pero me centré en esos tres temas, el abandono de la agricultura, la emigración y las maquiladoras, que para mí era como un círculo vicioso. Desde el Tratado de Libre Comercio hay una competencia desleal en el campo, no hay subsidios para los agricultores mexicanos, eso hace que emigren más, aunque hace muchos años que emigran, pero ha aumentado la migración en este lugar concreto. Y ya que no hay una fuente de empleo en el rancho se aprovecha para poner las maquiladoras por una mano de obra muy barata. Creo que todo va ligado, para mí era importante no mostrar nada más la emigración, sino también un poco observar el por qué se está emigrando. Por eso era importante relacionarlo con los temas de la agricultura y las maquiladoras.
– Vas a participar el lunes en una mesa redonda sobre la emigración, ¿había ocurrido antes que te invitaran a un espacio académico así, ¿como en Chiapas y esta mesa?
– Sí, será una mesa sobre emigración, creo que con otros dos directores. Yo no soy una experta en emigración, supongo que los otros tampoco, pero lo interesante es, aparte de la experiencia cinematográfica sobres estos temas, es que con el lenguaje cinematográfico puedes contar varias historias y hablar de varios temas. Creo que será muy interesante.
– ¿Habías hecho otros documentales?
– No, como directora El Varal es el primero, porque me especialicé en fotografía. Tengo varias ideas para el próximo proyecto. Estoy esperando ya venirme a México (reside hace un tiempo en Barcelona), porque van a ser aquí seguramente. Hay varias ideas, creo que van a ser en el DF esta vez, pero creo que hay que madurarlas mucho.
– Respecto a la foto, creo que se nota, hay momentos muy cuidados de foto fija.
– Sí puede ser, y otra influencia, yo creo, es que como vengo de la escuela de cine en Barcelona, que es tradicionalmente ficción muy académica. Ahora me doy cuenta cómo me ha afectado eso: Hay mucha puesta en escena, es como una narración cronológica, supongo que viene de la influencia de la ficción, porque ahí documental no tocábamos nada.
– Comentaste que viviste muchos meses en el lugar y platicaste del proyecto con la gente antes de sacar la cámara…
– Sí, para mí es importante. Mucha gente tiene la idea, va, usa la realidad y hacen lo que querían, la idea que tenían. Yo creo que es importante hacer una buena investigación y, sobre todo, vivir la realidad que vas a retratar. Creo que fueron tantos años que me cambió mucho la percepción y mis ideas, y creo que quedó en el documental también. Para mí es muy importante el tiempo y me gusta hacer las cosas con mucho tiempo, que también es un problema en lo económico, pero ya veremos cómo le hacemos.
En esta caso no hubo ningún tipo de apoyo, nada más el apoyo de la escuela y de una productora, La Maroma, pero evidentemente siempre se necesita un fondo, no puedes hacerlo con nada. En México, un documental puede tener un presupuesto muy variado, o muy elevado y una producción muy alta, o se puede hacer con casi nada. Lo bueno es que con apoyos chiquitos, como de 50 mil pesos, que es muy poco, algo se puede hacer. En cambio en Europa, lo que estoy viendo en España, es que quieren encarar el documental a la gran producción. Entonces, si no tienes un documental que invierta más de trescientos mil euros, ya no te lo miran, no lo van apoyar, porque parece que no va a ser un gran documental, entonces está bien que haya el apoyo para un documental de gran producción, pero si quieres hacer una cosa más independiente veo que está muy difícil.
La realizadora de El Varal espera presentarlo en breve en Barcelona, por lo pronto lo está presentando en festivales (obtuvo el premio al mejor largometraje documental en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2010) y le recomienda al público que vea los documentales que se están presentando en Ambulante, que le parecen muy interesantes.
El festival itinerante de documentales Ambulante estará en Xalapa hasta el 31 de marzo como parte de su recorrido por 12 estados de la República Mexicana con una selección de más de 50 documentales provenientes de todo el mundo.
Las sedes de Ambulante en Xalapa son el Aula Clavijero, El Colegio de Veracruz, la Escuela Gestalt de Diseño, la Escuela Veracruzana de Cine Luis Buñuel, el Jardín de las Esculturas, La Fábrica.TV, el Ágora de la Ciudad.
La entrada tiene costo en Cinépolis, pero es entrada gratuita en todas las demás sedes.
En Twitter: @Ambulantefest y también @AmbulanteXalapa
Se puede consultar la programación en http://www.ambulante.com.mx/
Para descargar el programa de Xalapa en pdf: http://www.ambulante.com.mx/ciudad.php?i=10

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