Ese oficio sí es para cínicos

Javier Hernández Alpízar
“Miles de personas fueron secuestradas y asesinadas por bandas de delincuentes.” Es la línea inicial del informe. Es el tipo de cosas que pensábamos que escucharíamos en un reporte sobre Chechenia o sobre alguna guerra en algún país africano. Es la primera línea del apartado sobre México en el “Informe anual 2011 El estado de los derechos humanos en el mundo” de Amnistía Internacional. (http://www.amnesty.org/es/region/mexico/report-2011)
La siguiente línea describe los resultados de la estrategia de Calderón para “combatir” a las bandas de delincuentes responsables de los crímenes enunciados: “Las fuerzas policiales y militares desplegadas para combatir a las bandas fueron responsables de violaciones graves de derechos humanos.”
Luego se explica qué pasa con la justicia ante los crímenes y violaciones a los derechos humanos cometidos por los anteriores dos actores: “Las serias deficiencias en el sistema judicial y en los mecanismos de supervisión persistieron y, en los casos de violaciones de derechos humanos, la impunidad fue la norma.”
El cuadro es serio, grave, preocupante, pero qué pasa en ese violentado país, el nuestro, con los defensores de los derechos humanos: “Varios defensores y defensoras de los derechos humanos y periodistas fueron asesinados, amenazados o acosados.”
La descripción es fría, técnica: “Según datos del gobierno, hubo más de 15 000 muertes violentas relacionadas con bandas criminales, sobre todo en los estados del norte.” Es el informe sobre 2011, y son quince mil los muertos. En algún lugar leímos que durante la dictadura de Pinochet hubo 8 mil muertos. En apenas el año pasado, el gobierno mexicano, sus fuerzas armadas, y el crimen organizado casi duplicaron el saldo rojo del pinochetismo. “En Ciudad Juárez murieron violentamente casi 3 000 personas, algunas de ellas en homicidios colectivos de jóvenes.” Solamente Ciudad Juárez hace palidecer al pinochetismo, a otros regímenes sanguinarios, y a más de un conflicto bélico en el mundo. En un año, tres mil muertes, muchos de ellos jóvenes. Los economistas usan la expresión “bono demográfico”, aquí el recurso vida humana joven es exterminado.
La realidad de México sigue así, en esta descripción: “Más de 50 soldados y 600 policías perdieron la vida en incidentes violentos relacionados con las bandas criminales. Se sospechaba que la policía estaba ampliamente implicada en bandas de delincuentes. También murieron de forma violenta transeúntes y otros ciudadanos, lo que obligó a miles de personas a huir de sus hogares. La violencia se extendió a nuevas regiones del país. Rara vez se enjuició a los responsables de estas muertes.”
Más de quince mil muertos sólo en 2011, tres mil sólo en Ciudad Juárez, miles de desplazados y la violencia extendiéndose como mancha por el país. Además, impunidad.
“La CNDH registró 1.613 quejas de abusos perpetrados por las fuerzas armadas, y en noviembre informó de que había investigaciones en marcha sobre más de un centenar de quejas de homicidios ilegítimos cometidos por las fuerzas armadas en los 18 meses anteriores.” Es decir, son los casos en que alguien se atrevió a poner una queja, quedan en la sombra los que el miedo calló. “Los migrantes irregulares fueron víctimas habituales de secuestros, violaciones y asesinatos. La matanza de 72 migrantes reveló la escala y el carácter sistemático de los abusos cometidos contra ellos.”
Entre las agresiones a defensores de derechos humanos ponen dos como ejemplo: “En agosto, tras una intensa campaña nacional e internacional, el activista de los derechos de los indígenas y preso de conciencia Raúl Hernández fue absuelto y puesto en libertad en el estado de Guerrero. Raúl Hernández había estado más de dos años bajo custodia por cargos falsos de asesinato. Tras su excarcelación, él y otros miembros de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa sufrieron amenazas e intimidación.” Esto en Guerrero.
Y en Oaxaca: “En abril, unos hombres armados pertenecientes a la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (UBISORT), vinculada al entonces gobierno del estado de Oaxaca, mataron a tiros a dos defensores de los derechos humanos: Bety Cariño y Jyri Antero Jaakkola, ciudadano finlandés. Ambos participaban en una caravana humanitaria que llevaba alimentos, agua y suministros médicos a la comunidad indígena triqui de San Juan Copala, sitiada por UBISORT y otro grupo armado. Los responsables de los disparos seguían en libertad al concluir el año.” Está detenido Rufino Juárez, líder de la priista UBISORT. Pero la banda no ha sido aún desarmada y desarticulada. Hay también decenas de muertos y centenares de desplazados.
Entre los juicios injustos, destaca AI dos también. Atenco: “En junio, la SCJN ordenó la libertad de 12 activistas del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra en San Salvador Atenco, estado de México, al concluir que su condena por secuestro era poco sólida. Ningún funcionario había asumido la autoría de la tortura y otros malos tratos, incluidas agresiones sexuales a mujeres, infligidos a más de 200 personas durante la operación policial que desembocó en su detención.” Ellos fueron los liberados al final, en mayo de 2006 fueron más de 200 las personas injustamente detenidas.
De Candelaria, Campeche, la resistencia contra los excesivos cobros de la CFE es el otro caso de injusticia ejemplar: “En junio, los presos de conciencia Sara López, Joaquín Aguilar y Guadalupe Borja quedaron en libertad bajo fianza después de que un tribunal federal redujera los cargos formulados contra ellos. En diciembre fueron condenados por un cargo menor, pero no encarcelados. Al concluir el año estaba pendiente un recurso. Los tres dirigentes comunitarios habían sido detenidos en julio de 2009 y acusados falsamente de secuestrar a unos funcionarios durante unas protestas a causa de las elevadas tarifas de la electricidad en la comunidad de Candelaria, estado de Campeche.”
Se resumen dos casos de injusticia paradigmáticos que llegaron al máximo tribunal del continente: “La Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó sentencias contra México por violaciones graves de derechos humanos en los casos de Inés Fernández y de Valentina Rosendo, mujeres indígenas que fueron violadas por unos soldados en 2002, así como en el de Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, dos ecologistas torturados en 1999 por el ejército en el estado de Guerrero y encarcelados y condenados por cargos penales falsos. La Corte ordenó a México que reconociera su responsabilidad, adoptara medidas de reparación para las víctimas y garantizara que las autoridades civiles llevarían a cabo una investigación efectiva de los responsables. El gobierno mexicano prometió acatar la orden, pero al concluir el año seguían sin aplicarse en gran medida estas sentencias y otras dos dictadas en 2009.”
Es el tipo de régimen violador, sistemático, estructural, de los derechos humanos que en el siglo XX motivó que México suspendiera relaciones diplomáticas con gobiernos de otros países, como la Nicaragua de Anastasio Somoza, y recibiera exiliados en nuestro suelo, como los que huyeron de la tortura y la muerte bajo las dictaduras en el Cono Sur.
En lo que va del sexenio, de 2006 a 2010, y sin incluir el sangriento 2011 descrito líneas arriba, se cuentan tres mil desaparecidos: “El grupo de trabajo sobre desapariciones forzadas de la ONU (GTDFI), que visitó los estados de Chihuahua, Guerrero y Coahuila, dio a conocer que de acuerdo a información de asociaciones de familiares de personas desaparecidas, hay una cifra de tres mil mexicanos que fueron víctimas de desapariciones forzadas entre 2006 y 2010.” (Excélsior, http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=726493)
No debería enojarnos si, como el gobierno mexicano y otros gobiernos del mundo hicieron en el pasado, algunos pueblos presionaran a sus gobiernos y comenzaran a romper relaciones o imponer algún tipo de sanción al gobierno mexicano.
Las injusticias cometidas en México con la responsabilidad por ineficiencia (el eufemismo: “Estado fallido”), omisión, corrupción, aquiescencia e incluso por una política deliberada de violencia del Estado contra la población (los casos de Atenco, Candelaria, Guerrero por ejemplo, “Estado terrorista”) igualan y superan a las que se cometieron bajo regímenes dictatoriales, represivos o en conflictos bélicos de países como Guatemala, Argentina, Nicaragua, Haití e incluso de regímenes odiosos como el apartheid en Sudáfrica.
Así que los movimientos que piden, y ya, un alto a la guerra, la violencia, la impunidad, la masacre, son de una legitimidad sólida, y por más que intenten desprestigiarlos no lograrán. Un tribunal nacional e internacional de los pueblos que juzgara a este régimen tendría mucha materia para configurar delitos de lesa humanidad: La guerra sucia contra los gobernados, contra la población que teóricamente esperaría protección del gobierno que la violenta.
Más grave no podría ser. Los datos arriba citados, de fuentes como Amnistía Internacional y la ONU, son contundentes.
Pero habrá quienes defiendan al régimen y acusen de complot a todos sus críticos. Al contrario de lo que decía Ryszard Kapuscinski del oficio de periodista, el oficio de defender la sinrazón, defender a los señores de la guerra, ese oficio sí es para cínicos. Es su trabajo especializado y exclusivo.
*** Con las participaciones de los grupos Son de Madera, Chilaquiles Verdes y Los Aguas Aguas, será realizado el Fandango por la vida el domingo 29 de mayo, a las 16:00 horas en el Multiforo Alicia.
Como parte del mismo programa “Energía nuclear, no gracias”, tendrá lugar la charla “Reflexionando sobre Japón y Laguna Verde”, con la participación de Miguel Valencia, de Ecomunidades ( ), Eduardo Rincón Mejía, investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), y de José Arias Chávez, investigador del Programa de Energía de la UACM. Está charla será el jueves 9 de junio a las 18:30 horas, y la entrada es libre en el Multiforo Alicia, sito en avenida Cuauhtémoc 91 A colonia Ro(ck)ma. Invita el Colectivo Monoke. Más información en http://www.multiforoalicia.blogspot.com
*** Seminario Internacional de Agricultura Urbana y Periurbana: Como un “espacio para compartir experiencias y propuestas sobre agricultura urbana y periurbana hacia la sustentabilidad y conciencia colectiva”, describen los organizadores el Seminario Internacional de Agricultura Urbana y Periurbana, cuyo programa se está desarrollando los días jueves 26 y viernes 27 de mayo de las 10:00 a las 18:00 horas en la Sala 3 de videoconferencias de la USBI-Universidad Veracruzana.
Está dirigido a estudiantes, profesores, horticultores y a los interesados en la producción orgánica de alimentos. La entrada es libre.
Organiza la Universidad Veracruzana, a través de la Coordinación para la Sustentabilidad, la Facultad de Ciencias Agrícolas y el proyecto Huerto UV
Informes:  mailto:huerto_uv@hotmail.com
En facebook: Huerto UV
Transmisión en vivo en:
http://es-mx.justin.tv/huertouv” \t “_blank” http://es-mx.justin.tv/huertouv
http://www.uv.mx/television/vivo-academico.html
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