Proyectadas 112 presas en ríos veracruzanos

Afirman que se construirán 112 presas en ríos veracruzanos, para colocar hidroeléctricas

– Realizaron un foro con habitantes de los Pescados-La Antigua, Zongolica, Amatlán de los Reyes y Atzalan-Tlapacoyan

– La organización LAVIDA los capacita sobre los riesgos y daños que causan las presas

27/07/2011

 

alcalorpolitico.com

 

¿Generar Energía eléctrica más importante que cuidar el agua y los ríos?

 

Foro veracruzano contra las represas

 

Se realizó en Xalapa el “1er Foro Veracruzano contra las presas”, fue el pasado día 10 de julio de 2011. El evento lo convocó LAVIDA y asistieron representantes de la cuenca del Río los Pescados-La Antigua, de Zongolica, de Amatlán del los Reyes y de Atzalan-Tlapacoyan. 

 

Cabe destacar que la CFE pretende apagar generadores de energía eléctrica, principalmente los termoeléctricos, con esta maniobra anticonstitucional consentirán que empresas multinacionales la generen a través de hidroeléctricas. Para concretar este despojo construirán 112 represas en los ríos veracruzanos. 

 

La CFE, el gobierno federal y estatal no miden los riesgos, ni dimensionan las afectaciones, menos aún se difunden los posibles impactos del desastre que inducirán en muchas comunidades, barrios, pueblos y ciudades la construcción de las represas. Las cuencas veracruzanas son auténticas fuentes de vida, de producción agrícola y pesquera, trabajo para los pueblos, recreación, cultura y paisaje ecológico. Construir 112 obras hidroeléctricas provocará severos daños socio-ambientales. Basta recordar los efectos del huracán Karl, que aún sin presas, dejó más de un millón de damnificados a lo largo y ancho de los ríos. 

 

Los debates en el foro mostraron fehacientemente que de construirse las represas convertirán nuestra entidad en una zona de desastre y acabarán con toda la vida social, ecológica, económica y cultural de los ciudadanos y ciudadanas que habitan en las cuencas veracruzanas.

 

“Proyectos hidroeléctricos derrocados en la cuenca del Río Bobos Nautla”

 

El investigador René Belín Capitaine en una presentación para los asistentes al foro expresa, toda presa o cortina que se construye sobre un río genera riesgos y daños; sin importar el tamaño de las presas las afectaciones sociales, a la salud, ecológicas, hidráulicas y ambientales son graves; pero si se hacen múltiples hidroeléctricas en los ríos de una misma cuenca hidrológica los daños serán devastadores, estadísticamente está comprobado a nivel mundial que las presas además de ser letales, son la principal causa de inundaciones catastróficas, esto, de un total de 5 causas de inundación (la información completa está disponible en la página social http://www.modelohidráulico.com con titulo “Causas y soluciones de inundaciones catastróficas”).

 

El simple hecho de hacer una presa a un río, es causa de incremento de niveles de inundación, aun sin desbordamiento, apertura de compuertas ó por ruptura; esto se debe a que las cortinas de las presas, reducen la pendiente longitudinal del cauce, cortando de tajo la energía cinética que da impulso al agua, por lo que cuenca abajo de la misma, se reduce la velocidad del traslado del agua, en otras palabras, se enlentecen los escurrimientos y poco a poco se va dando una acumulación que incrementa el nivel de inundación y también el tiempo de duración de la misma.

 

Explicación técnica: lo que sucede es que después de la cortina se incrementa la sección hidráulica para un mismo gasto (cantidad de agua que transita en un segundo en una sección predeterminada, Q=m3/s), pongamos de ejemplo que en un cauce con una pendiente de 8 metros por kilometro sin presa, en cuya sección de la cuenca media transitan 8,000 m3/s, al ponerle una cortina en la cuenca alta, el cauce pierde pendiente, digamos que esta se reduce a razón de 3 metros por kilometro, en consecuencia, en la misma sección de la cuenca media y considerando el mismo nivel alcanzado, estaría pasando menos agua, digamos de ejemplo 5,000 m3/s, por lo tanto en una avenida de 8,000 m3/s, los 3,000 m3/s restantes, necesariamente estarían transitando con un nivel más alto que el de la sección analizada sin presa, lo que incrementa en automático los niveles de inundación.

 

Ya ni se diga en caso de apertura de compuertas, desbordamiento ó ruptura, las consecuencias serían devastadoramente catastróficas, tal y como aconteció en nuestro país el año pasado, donde la acumulación del agua en los embalses fue determinante. Belín afirmó; ¡Si no hay presa, no hay embalse; si no hay embalse, no hay acumulación; si no hay acumulación, se disminuye el riesgo de inundación! 

 

Explica que hay tres tipos básicos de hidroeléctricas: El primer tipo es la mini hidroeléctrica, A hilo de agua, donde la caída del agua de una cascada mueve directamente la turbina, este es el único tipo de hidroeléctrica que no genera daños. 

 

El segundo tipo es hidroeléctrica, A pie de presa, donde el agua del embalse es inducida a través de un ducto para mover la turbina que se ubica cerca de la presa, y sí se generan daños.

 

El tercer tipo es el más depredador de la naturaleza, se trata de hidroeléctricas con “Derivación del caudal y entubamiento del agua”, al río le ponen una cortina del ancho del cauce para desviar el 90 % del agua del río hacia un enorme tanque de represamiento donde la embalsan, para de ahí inducirla a través de una tubería enterrada de 3 a 8 metros de profundidad, lo que generará derrumbes al perderse la estabilidad de los suelos de las laderas inclinadas asociado a las lluvias intensas y el uso de dinamita, lo que incrementará el azolve de los ríos e incremento de niveles de inundación; estos tramos generalmente promedian 5 kilómetros de longitud, aunque en un río por ser zigzagueante, la longitud afectada será mayor a la longitud del entubamiento, como en el proyecto de “El Naranjal” donde se pretenden afectar 22 km.

 

Para enterrar la tubería despalman con maquinaria pesada una franja de 20 m. de ancho de bosques con todo y raíces, que sumados a los caminos de acceso al río, áreas para tanque represa y casa de máquinas, promedian 20 hectáreas de devastación por hidroeléctrica, en consecuencia habrá más arrastre de suelos que incrementarán los azolves e inundaciones.

 

Cabe señalar que el daño es irreversible, pues dejan caminos permanentes sobre la tubería para poderla reparar y accesar a la casa de máquinas. Resulta también desastrosa la afectación de la vida de un río, al dejar parte del cauce con solo un 10% de su caudal, al que equivocadamente llaman “gasto ecológico”, lo que por cierto no está apegado a alguna norma, porque no existe; solamente la NOM-011-CNA-2000 cita que “Debe de establecerse una norma explícita sobre el gasto ecológico”.

 

La CNA solo hace una presentación donde considera de ejemplo el 10 % con el uso de una fórmula, de ahí se cuelgan las empresas para pedir el 90 %, por lo que considero que es una irregularidad autorizar se le quite el 90% a los ríos, porque simple y sencillamente los matan al desecarlos. 

 

Un ejemplo de lo anterior es un río donde pretenden hacer una presa para hidroeléctrica (PH1) el cual tiene 6 metros de ancho por 1 de profundidad, si le quitan 90 cm., le quedarían solo 10 cm. de espesor de agua, siendo imposible que la mayoría de las especies acuáticas sobrevivan por la falta de agua, además, por el incremento de la temperatura. El 90% se calcula en base al promedio anual del agua del río, por lo tanto, en los 10 meses de estiaje donde no tenemos lluvias, sucederá que le quitarán toda el agua al río; aun así, esta hidroeléctrica y otra más (PH2), fueron autorizadas por CONAGUA con concesiones a 30 años, y por SEMARNAT aprobados los manifiestos de impacto ambiental donde denunciamos previamente irregularidades, en el sentido de que sólo se manifiesta la afectación a bosques, sin considerar los daños a los tramos de los ríos que desecan ó semi desecan, ni la reducción de la vida de las riveras de estos tramos, los cambios físicos del agua como la elevación de la temperatura del tramo semi desecado y la disminución de la temperatura del agua que sale de las tuberías, ionización del agua; cambios químicos del agua por la concentración de contaminantes y putrefacción en los embalses y tanques.

 

Más aún debe decirse, habrá afectaciones directas en manantiales, ya que un caudal también sostiene en equilibrio los mantos freáticos hacia aguas abajo donde estos brotan; por la falta de caudal se acumularán lodos (detritos) en los lechos, lo que contribuirá a que se vayan taponando los veneros, lo que afectará a las comunidades y fincas que se abastecen de los manantiales. Estos lodos acumulados al ser arrastrados en una crecida también contribuirán al azolve de ríos en la cuenca baja, factor de incremento de inundaciones. 

 

Las empresas omiten citar, que estos evidentes hechos ocurrirán, pues son irreparables y son causa automática de negación de permisos. Otra adversidad; al estar concesionada el agua para la hidroeléctrica, ningún campesino podrá tomar agua para sus cultivos en todo el río, desde donde nace hasta la presa, pues sería demandado por la Empresa por afectar su productividad.

 

Es importante citar, que si bien es cierto que las dependencias federales están otorgando los permisos a las empresas, también es cierto y está documentado, que es el Gobierno del Estado, quien las ha estado impulsando y apoyando, “Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, que cada quien asuma su responsabilidad. 

 

Considerando todo lo expuesto, las presas constituyen un inminente riesgo de pérdidas de vidas humanas y daños a nuestros bienes y a la madre Naturaleza, por lo tanto se violan nuestros derechos constitucionales de vivir seguros en un ambiente sano.

 

El Ing. Héctor Colío Galindo expuso que “En un proyecto hidroeléctrico la empresa podrá usar o vender energía eléctrica con solo pagar a la CFE el costo de “porteo” por usar las líneas de transmisión, para descargar energía eléctrica en alguna parte de México o algún país vecino, en alguna empresa o ciudad en particular. No está permitido regalar o vender la electricidad a un pueblo ubicado junto a la hidroeléctrica, es falsa la promesa que hacen las empresas en los pueblos al decir que les darán gratis la electricidad, en parques u otras áreas, como en la Sierra de Zongolica, donde se construye una hidroeléctrica.”

 

Buscando privatizar la generación de electricidad, desde 1992 se ha venido modificando la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica: En 2010 el PVEM impulsó nuevas reformas a esta Ley que fueron aprobadas por las 2 cámaras, validando así, la depredación de cuencas y ríos del País, sin importarles en lo absoluto la repercusión social, ecológica y ambiental, se planean 510 hidroeléctricas en nuestro País, de las cuales 112 serían en nuestro Estado, en las cuencas altas de los ríos Tuxpan, Tecolutla, Cazones, Bobos-Nautla, La Antigua, Los Pescados y Actopan, a pesar de que actualmente está excedida la capacidad nacional de producción de electricidad, que no por eso es barata; por lo tanto estamos hablando de 10,200 has. de deforestación y 2,550 km. de tramos de ríos desecados. Comentó Guillermo Rodríguez que incluso “México es exportador de electricidad a E.U. y Guatemala” 

 

En el foro se informó que 4 proyectos hidroeléctricos fueron derrocados por la “Alianza de comunidades, asociaciones, grupos, usuarios de agua y sociedad civil, por la defensa, restauración y conservación, de la cuenca del río Bobos–Nautla y sus afluentes”; los habitantes de la comunidad de “El papa” y “El Bravo” del municipio de Jalacingo con respaldo de habitantes y usuarios del agua del municipio de Tlapacoyan, como parte de esta lucha lograron detener recientemente 3 proyectos hidroeléctricos en el río Jalacingo, esto, por la vía de la defensa en los procesos administrativo y legal; mientras que habitantes de la comunidad de “Jicotes” y ejidatarios de Alseseca el Grande del municipio de Atzalan, se opusieron a otro proyecto hidroeléctrico, y mediante acuerdo de asamblea no dieron permiso para que se desarrollara el proyecto; el logro se obtuvo con la participación del Centro Rural Quetzalcóatl, A. C. y reuniones públicas de concientización y boletines de los daños a los bosques, animales y ríos, fuentes de vida; en este último caso la depredación a la Madre Naturaleza hubiese sido mayor, ya que el proyecto hidroeléctrico contemplaba desviar el agua del caudal del río Alseseca a través de un túnel que atravesaría la montaña para juntarla con la de otro río, con el objeto de tener agua suficiente para mover las turbinas; si lo hubiesen permitido, habrían condenado a muerte al río Alseseca y todo hacia agua abajo; de esta lucha proviene la frase “Un río que se seca, es lo más triste que se puede ver en este mundo”. 

 

La información viva de la lucha de los habitantes que han enfrentado con éxito las pretensiones de la CFE y las empresas multinacionales de construir represas en nuestros ríos, colmaron de entusiasmo a los asistentes de foro. 

 

El foro concluye y permanecen una serie de preguntas, como las siguientes: ¿A cuánto ascendería el negocio para las empresas multinacionales en estos 112 proyectos hidroeléctricos considerados para los ríos de Veracruz? ¿Para quién será el beneficio de la generación de la energía eléctrica? ¿Qué empresas de cemento y varilla se benefician con la construcción de las represas? ¿Cómo articular las luchas? ¿Cuál es la estrategia de los pueblos, comunidades, barrios y ciudades para cuidar entonces, el agua y los ríos? Todas estas preguntas se abordarán en el segundo foro que se realizará en Zongolica en la segunda quincena del mes de agosto.


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