Llevarán a gobierno mexicano a juicio al Tribunal Permanente de los Pueblos

En marcha proceso de devastación socioambiental del país
Es un paraíso internacional de desregulación ambiental
La región de saqueo minera más segura para USA y Canadá
Pemex la peor fuente de destrucción ambiental
Transgénicos destruyen soberanía alimentaria y cultura nacional
Abrieron el territorio a las maquiladoras más tóxicas del mundo
Pandemia de enfermedades degenerativas como el cáncer
Zapateando, Salsipuedes, Acapulco, Guerrero, parte I.– El capitalismo está pasando los costos de su crisis a los pueblos y a la naturaleza, así dice el agudo diagnóstico con el que inicia la Declaratoria de Salsipuedes, dada el 31 de julio de 2011 en esa comunidad acapulqueña, parte del “territorio CECOP” (Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota), por la séptima Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (ANAA).
El capital compensa déficits despojando de tierras y recursos a los pueblos
En lugar de permitir el quiebre de empresas transnacionales y asumir el costo de intentar ganar más allá de los límites que le pone un planeta finito, el capital externaliza violentamente los costos, haciendo pagar a los pueblos del mundo y al medio ambiente: “se impide que ocurra la desvalorización de los capitales y riquezas nocivos y excesivos, y se transfiriere violentamente una parte sustantiva de las pérdidas empresariales al sector laboral y social en todo el mundo, o bien se intenta compensar las déficits realizando violentos despojos de tierras, aguas y otros recursos naturales estratégicos entre las naciones y grupos sociales más débiles.”
Por una parte, el capital incrementa el despojo y el saqueo, y por otra los pueblos protestan indignados: “De ahí que cada día que pasa se agrave extraordinariamente en cada vez más regiones del mundo el endeudamiento de los principales Estados hegemónicos, la imposibilidad de poder pagar las deudas de los grandes Estados, el recorte de todo tipo de servicios estatales dirigidos a atender las necesidades de la población, la caída de los salarios, el empleo y la destrucción de los derechos colectivos de los trabajadores, la defensa alevosa de los privilegios de los grupos dominantes y hambrunas extraordinarias, el empobrecimiento de masas crecientes de población (incluso en las metrópolis más ricas), la depredación de todo tipo de recursos naturales, así como el estallido del descontento social en todas las regiones del mundo.”
Pagan rescates haciendo lucro con guerras inducidas
Además del incremento de la explotación de los seres humanos y la depredación del ambiente, el capital usa la guerra para tratar de compensar sus déficits: “no sólo se observa una recesión creciente en regiones metropolitanas como Europa y Estados Unidos, sino también el creciente reflejo de “rescatar” la desorganización económica y ambiental del capital. Instinto de salvación que se ve compelido a realizar rescates mediante la aplicación de cada vez más guerras entre naciones o bien mediante la creación artificial de conflictos entre la propia población, enmascaradas de conflictos intercomunitarios o bien como guerras en contra de la degeneración criminal de una población mundial cada vez más marginada y por lo mismo más criminalizada.”
Misteriosa salud de economía mexicana: 40% ligada al crimen
En México, la crisis se expresa de muchas maneras, una de ellas la cada vez mayor dependencia de la economía del crimen: “Los niveles insólitos con que en nuestro país opera la economía criminal (40% del PIB), la economía informal (15% del PIB), el desplazamiento y la trasmutación de un desempleo extraordinario en la afluencia de dos decenas de miles de millones de dólares en remesas, así como el saqueo imparable (criminal y empresarial) de la industria minera y petrolera, se manifiestan curiosamente como una economía que goza de una misteriosa “salud”, ello a pesar de haber destruido la mayor parte del mercado interno, todas las cadenas industriales internas, la soberanía ambiental, la soberanía demográfica, la salud de la población, así como cada vez más condiciones naturales ambientales de la producción y la reproducción. En correspondencia con el agigantamiento de la economía criminal y la violencia estructural en todos los niveles y regiones del país, el Estado mexicano saca adelante una antidemocrática reforma a la ley de seguridad nacional, que le garantiza la implementación de un estado de sitio estructural.”
El Estado mexicano va de la ilegitimidad al colapso electoral
La declaratoria de la ANAA denuncia la descomposición del Estado, el gobierno, los políticos, y la imposición del terror como instrumento de contención del descontento: “Como el aumento del sufrimiento cotidiano del pueblo, así como el agotamiento de la ingenuidad y la paciencia ciudadana es patente en todos lados, la proximidad de las elecciones federales en un contexto de franca desconfianza y abierta manipulación mediática de las preferencias vuelven electoralmente funcional la descomposición criminal de la sociedad, el caos aterrorizante de innúmeras masacres cotidianas cada vez más espantosas y la ultra militarización de la vida cotidiana. El clima de terror perversamente alentado tiene así la capacidad de frenar la presente necesidad de un cambio en ese modelo económico y político que hoy permite depredar y exterminar a los más pobres. ”
La denuncia engloba a la clase política en la corrupción y vislumbra un colapso electoral: “La pérdida de legitimidad del régimen de Calderón expresa el modo en que este político y su grupo de interés ha necesitado aliarse con los más oscuros grupos de poder en México, desgastando como nunca antes las funciones del Ejército y la Marina, desestabilizando las alianzas estratégicas con los diversos grupos de poder de Estados Unidos, o incluso con los principales grupos del PRI (asociados a otros intereses criminales). El inminente colapso del sistema electoral se convierte así en un indicador más del momento de peligro extraordinario en que vive el país.
“Dentro de esta coyuntura electoral no sólo se impone una degradación creciente en los tres poderes de la Unión así como de las políticas públicas en los tres niveles de gobierno. A ello se suma la competencia de los políticos de todos los partidos políticos por ofertar a los grandes poderes económicos del libre comercio, una privatización cada vez más audaz de los bienes públicos y los bienes comunes, y la consiguiente entrega cada vez más profunda de la soberanía del país a los intereses del capital transnacional. De ahí la emergencia de una miríada de codiciosos políticos profesionales independientes que bajo las circunstancias actuales ya no tienen la necesidad de responderle a nadie (ni siquiera a los grupos de interés amafiados dentro de sus respectivos partidos políticos).”
Devastado el sistema hídrico del país
Al sistema de las aguas en México ha sido devastado, denuncia: “El ejemplo mas representativo de la profundidad que ha adquirido la crisis ambiental de México es, sin duda alguna, la crisis de nuestros recursos hídricos, por la profundidad catastrófica y la amplitud nacional que ya ha adquirido el tema. Pues actualmente predomina una muy alta y lesiva contaminación de los principales ríos de México, ocasionada simultáneamente por las industrias, la agricultura, ganadería, forestería y pesca altamente quimicalizadas, así como por las actuales dinámicas de urbanización salvaje, por la sobreexplotación y consiguiente contaminación subterránea de una parte muy importante de los acuíferos de la parte central del país, por la perdida irreversible en la capacidades de captación que originalmente tenían nuestras montañas boscosas, por el dislocamiento de los procesos de recarga de importantes acuíferos, o bien por el caótico cambio en el régimen de lluvias que ha impuesto el calentamiento global.”
Es un paraíso internacional de desregulación ambiental
El principal responsable es el gobierno mexicano, que desreguló todo para cumplir con el Tratado del Libre Comercio, abriendo la puerta a todas las empresas que contaminan los cuerpos de agua: “Después de veinte años de progresiva deformación del ámbito jurídico, México se ha convertido en uno de los principales paraísos internacionales de desregulación ambiental.”
En marcha un proceso de devastación socioambiental de México
Está en marcha un “proceso de devastación socio-ambiental de México”, del cual los diferentes problemas que denuncian los integrantes de la ANAA son una parte. Además las supuestas soluciones a la contaminación del agua abren las puertas a más negocios de megaempresas: “la construcción de costosísimas plantas de tratamiento de agua potable, que al no poder ser financiadas por los organismos operadores municipales abren las puertas de la participación de poderosas empresas privadas en la construcción de infraestructuras y venta de servicios hídricos. De modo que la producción artificial de escasez creciente de agua se ha convertido actualmente en la base de un impúdico negocio particular de empresas y autoridades federales, estatales o en ocasiones municipales.”
La región de saqueo minera más segura para USA y Canadá
El siguiente proceso predador que devora el territorio es la minería a cielo abierto, por todo el país: “el agotamiento de las reservas mundiales más ricas ha generalizado en todo el mundo a las nuevas tecnologías extractivas de cielo abierto. Con lo cual se han desatado en múltiples países procesos inauditos de devastación de la biodiversidad, la orografía y la hidrogeología que generan descomunales cráteres abiertos por las actuales empresas mineras (de hasta 4 o 6 kilómetros de diámetro o bien de tres o cuatro kilómetros de profundidad). A los cuales se suman los consumos extraordinarios de energía que genera la cotidiana explosión y pulverización de las rocas, o bien el acumulado de innúmeros lodos tóxicos que produce el lavado de las harinas de roca en diversos caldos químicos encaminados a extraer los ahora escasos minerales presentes en las rocas.”
También aquí la desregulación entregó el país a los daños que causan los socios del TLCAN en México: “el grado de extraordinaria desregulación ambiental que ofrece el México panista del libre comercio, combinado con la proximidad territorial que tienen nuestras riquezas con los vecinos del Norte, según la Rand Corporation han hecho del México actual la región de saqueo minero más segura para el imperio estadounidense y canadiense en todo el planeta. Caso emblemático del estratégico manganeso, uno de los cuatro metales más importantes para toda la industria estadounidense. De ahí que México sin ser una zona de reservas de gran importancia, no obstante se haya convertido en el principal proveedor estratégico de este metal para Estados Unidos.”
El encarecimiento del oro ha propiciado una nueva fiebre, más nociva por sus formas de explotación. “De ahí la presencia de ocho decenas de empresas canadienses en México que actualmente se dedican a prospectar, adquirir y explotar las principales regiones auríferas de México, en más de 26 mil concesiones y mas de ochocientos proyectos mineros que gozarán de vigencia en periodos de cincuenta a cien años.”
Pemex la peor fuente de destrucción ambiental
El otro recurso estratégico que el gobierno desregula para permitir su saqueo es el petróleo: “el gobierno federal no sólo se ha esforzado en transformar la ley petrolera, para así consumar el largo proceso de privatización y desnacionalización del petróleo de México, de suerte que resulte posible a las firmas estadounidenses, en esta nueva era de perdida de control sobre las principales reservas del mundo (Medio Oriente, Norte de África, Rusia, Afganistán, Venezuela y Brasil) puedan ampliar su frontera petrolera en México y adicionalmente controlarla militar y paramilitarmente.”
Años de explotación son ahora zonas devastadas en su ambiente y salud. “Pemex fue, durante sus mejores años, la principal y peor fuente de contaminación y destrucción ambiental de México, ocasionando inmensos daños incuantificados principalmente en la riquísimas zonas de selva tropical, humedales, manglares y aguas someras en el Sur de Veracruz, Tabasco y Campeche. Ligado a ello la región vio crecer las actividades de transporte, almacenamiento, refinación y petroquímica, lo que convirtió a este complejo petrolero en una de las peores zonas en el mundo por intoxicación y difusión de enfermedades degenerativas derivadas del petróleo.”
Ahora la preparación de su privatización mediante el abandono está causando más desastres en Pemex: “el actual desmantelamiento de Pemex ocurre en el contexto de una franca destrucción de la industria mexicana por cuenta del libre comercio, la deliberada falta de mantenimiento de la empresa coincide con el desbocamiento de una economía criminal que fomenta no sólo la ordeña de las inmensas redes de ductos de crudo, gas, gasolinas y petroquímicos, sino incluso el inaudito y descarado robo de plataformas off shore. No casualmente los accidentes petroleros de instalaciones se han disparado, ocasionando continuas fugas, derrames y explosiones fuera de control, contaminación persistente, gravísimas enfermedades de las poblaciones afectadas o incluso accidentes catastróficos como los recientemente vividos en la ciudad de Tula o en San Martín Texmelucan, Puebla.”
Por todo ello, Pemex “hoy encabeza la lista de todas las empresas que en México destruyen el medio ambiente y la salud de la población campesina, pesquera y urbana que tiene la desgracia de vivir en las inmediaciones de todo este tipo de infraestructuras.”
Transgénicos destruyen la soberanía alimentaria y la cultura nacional
Además, el neoliberalismo y el libre comercio han atacado al campo mexicano y sobre todo al eje de la soberanía alimentaria y la identidad histórica de los mexicanos: “El maíz de México no sólo ha sido sistemáticamente atacado por el libre comercio, que se ha dedicado durante los últimos veinte años a destruir la soberanía alimentaria del país. Pues adicionalmente se ataca en un plano biológico las más de tres mil variedades de maíz, por el modo en que se ha permitido la introducción de semillas transgénicas estadounidenses en los campos mexicanos propiciando que ocurra la contaminación de nuestras semillas originales en todas las grandes regiones de México.”
Aquí también la desregulación abre paso a la destrucción del país: “los actuales cambios en las leyes de bioseguridad y semillas no sólo permiten la creación de inmensos centros experimentales de cultivo de maíz transgénico en campo abierto, sino que además se dedican a proteger en estados como Tlaxcala, Michoacán y próximamente en Oaxaca, los derechos de las empresas transnacionales productoras y comercializadoras de semillas transgénicas.”
El panorama, como en una guerra, es la destrucción de la base de la reproducción de la vida, la salud y la cultura mexicana: “La presente degradación de las leyes mexicanas de semillas y bioseguridad resulta adicionalmente alarmante por el modo en que avanzan dentro de nuestro país el cultivo de muchas variedades de plantas y árboles transgénicos, muy especialmente el retorno de la amenaza del llamado maíz terminator, pero sobre todo el avance del llamado maíz biorreactor, que no es más que el moderno uso de esta planta como una sofisticada fábrica química de productos farmacéuticos, energéticos, plásticos y bélicos. Lo cual ya no implicará el uso del maíz para producir alimentos deformes y contaminantes, sino el uso completamente industrial de nuestras variedades de maíz y con ello el exterminio integral de todas las milpas y la cultura general del país”.
Abrieron el territorio a las maquiladoras más tóxicas del mundo
La urbanización forzada, impuesta, violenta, es llamada en las mesas temáticas “urbanización salvaje” y denuncia a gobernadores de diversos partidos, como Marcelo Ebrard y Peña Nieto, por “el fomento de la producción especulativa de vivienda, que no responde a planes públicos de verdadero interés social, sino sólo a iniciativas particulares de acaparamiento de tierra y construcción caótica de viviendas e infraestructuras urbanas: carreteras, libramientos, distribuidores viales, basureros, organismos operadores de agua potable, plantas de tratamiento de agua residuales, malls, gasolineras, hoteles, universidades privadas, casinos, antros, etcétera.”
Como en los otros temas la desregulación ha sido parte del proceso devastador que ha generado “una verdadera pesadilla de privatización de múltiples servicios públicos, despojos de tierras, aguas y bosques, demolición de barrios urbanos, sobreexplotación y bloqueo de la recarga de los acuíferos, contaminación inefable de ríos, canales y otros cuerpos de agua, tierras y aires, ocasionada por el despilfarro de sustancias tóxicas, metales pesados, pinturas, basuras, plásticos y energías.”
Los proceso industriales son cada vez más tóxicos y nocivos, ya que “se le abrieron las puertas de la desregulación a las industrias maquiladoras más tóxicas del mundo (de las industrias textiles, químicas, plásticas, microelectrónicas, automotriz, etc.), a las empresas de la minería a cielo abierto, a la superexplotación petrolera, a la industria automotriz y de aviación, etcétera, ocasionando la putrefacción de los principales ríos del país.
“Procesos que ocurren en paralelo con el desarrollo de los nuevos procesos de agroexportación de papas, algodón, hortalizas, aguacates, flores, plantaciones de biocombustibles, y nuevos organismos transgénicos, o bien con el emplazamiento de megagranjas de cerdos, pollos, camarones, etcétera, que no sólo agotan el agua de las inmediaciones, sino que igualmente las envenenan por el uso completamente desregulado de pesticidas y fármacos o bien con la emisión de cantidades descomunales de basuras y excrementos.”
Pandemia de enfermedades degenerativas como el cáncer
El resultado es el mismo en las ciudades y en el campo, estas nocivas industrias “les roban a todas las comunidades y pueblos rurales el agua de los ríos, lagos y el subsuelo, para tan sólo retornar completamente envenenadas, provocando insólitas formas de enfermedad y muerte entre las comunidades empobrecidas. Dinámica que se repite con el metabolismo campo-ciudad de las basuras sólidas municipales, hospitalarias e industriales, propiciando una pandemia cada vez más ubicua de enfermedades degenerativas como el cáncer, las enfermedades inmunológicas, las malformaciones genéticas o incluso las llamadas enfermedades raras. Si bien, las desgracias se concentran entre toda la población que tiene la desgracia de vivir en las inmediaciones de las grandes ciudades e industrias, o incluso sobre depósitos tóxicos enterrados clandestinamente.”
Además, el capitalismo hace cínicamente negocio con la venta del fraudulento capitalismo “verde”: “la oportunidad de realizar todo tipo de negocios relacionados con la remediación ambiental y la mitigación de los dislocamientos climáticos, pues permite la venta de supuestos bienes desintoxicados, o bien la venta de servicios ambientales, o la prospera venta e intercambio de los derechos a contaminar entre los que supuestamente conservan, mitigan o remedian y los agentes económicos criminales que francamente destruyen el medio ambiente y lo contaminan.”
A todo esto están resistiendo las luchas por la defensa del territorio, la naturaleza, el medio ambiente y los derechos de los pueblos en México: “Dentro de este panorama general de devastación estallan continuamente focos rojos de castigo y sufrimiento social, así como estratégicos frentes de dignidad social, resistencia, organización y lucha popular contra la corrupción de los gobiernos y la prepotencia de las empresas que destruyen nuestras condiciones de vida o que simple y llanamente pro ceden a realizar despojos.”
Llevarán a gobierno a juicio ante el Tribunal Permanente de los Pueblos
Por ello, la devastación ambiental es uno de los delitos de lesa humanidad por el que los defensores de la vida en México llevarán a juicio al Estado y al gobierno mexicanos ante el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) en los próximos tres años, se trata del tribunal heredero de la legitimidad ética del Tribunal Russell que juzgó los crímenes de la guerra de Vietnam y otros genocidios.
Los ejes de las denuncias al gobierno mexicano ante el TPP serán los siguientes siete, cada uno suficiente para juzgar al gobierno mexicano (en todos sus niveles) por abandonar sus funciones y destruir lo que debía proteger: sus ciudadanos, su población, el territorio y las maneras en que el pueblo mexicano puede sobrevivir y reproducir su vida. El tema 1 es: Violencia, impunidad y acceso a la justicia; el 2: Feminicidios y violencia contra las mujeres; el 3: Violencia contra los trabajadores; el 4: Violencia contra los migrantes; el 5: Destrucción ambiental; el 6: Maíz y soberanía alimentaria; el 7 y último: Medios de comunicación.
De las demandas de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales y sus propuestas de lucha, trataremos en la siguiente entrega.

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