La complicidad

Babel
La complicidad
Javier Hernández Alpízar
El asesinato en Sinaloa del señor Nepomuceno Moreno, padre de un joven víctima de desaparición forzada, a quien el hoy finado buscaba, por quien exigía justicia, denunciando como autores del delito a policías, es un asesinato político. Nepomuceno Moreno fue asesinado, como Marisela Escobedo, por pedir justicia para su hijo. Como antes el del comunero Pedro Leyva Domínguez, delegado del pueblo nahua de Santa María Ostula, su asesinato es una agresión contra el Movimiento Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad.
Ambos integrantes del Movimiento por la Paz habían participado en alguno de los dos diálogos frustrados con Calderón. Un movimiento pide paz y diálogo, los poderes fácticos responden asesinando a los activistas por la paz.
Y en el caso de Nepomuceno Moreno, intentando criminalizar a la víctima.
Las columnas de sujetos sin escrúpulos como Ciro Gómez Leyva y Carlos Ramírez, tergiversando hechos, han intentado presentar una y otra vez como delincuentes a los integrantes del Movimiento por la Paz.
Entrevistado por Sabina Berman, un amigo de Nepomuceno Moreno, Julián Lebarón, una de las voces más lúcidas del movimiento, había aclarado (antes de la muerte de Nepomuceno) que Carlos Ramírez miente al decir que algunos Lebarón son sicarios: Ocurrió lo siguiente, delincuentes secuestraron a un integrante de la comunidad mormona, sus compañeros hicieron un plantón exigiendo al gobierno que resolviera el caso, pero después de que regresó vivo el secuestrado, asesinaron a un hermano de Julián Lebarón, junto con su cuñado, que intentó defenderlo: todos esos crímenes lo cometieron sicarios.
La comunidad se armó para defenderse. Cuando dispararon contra integrantes del ejército, explicó Lebarón a Sabina Berman, los militares habían entrado a su comunidad encapuchados y con las luces apagadas, los mormones no sabían quiénes eran, repelieron una agresión que creyeron (y podía ser, por la forma de llegar) de sicarios. Hubo militares muertos.
El principal responsable de tanta muerte es el Estado mexicano: Porque las violaciones a derechos humanos pueden ser por comisión, omisión o aquiescencia, y si el Estado las comete: son una violación a derechos humanos y un crimen de lesa humanidad; si las comete un delincuente y el estado deja (y son miles de muertos) en la impunidad el delito, comete la violación por esa impunidad; y si la tolera, como parece ser, al haber ya un segundo asesinado del Movimiento por la Paz, eso se llama aquiescencia, complicidad, el dejar hacer y dejar pasar que permite cometer crímenes a los poderes fácticos.
Las agresiones contra los pacifistas, de las cuales las más graves son los homicidios de Pedro Leyva y Nepomuceno Moreno, sumadas a las 50, 60 mil o más muertes, miles de desapariciones forzadas, y miles de desplazados y exiliados internos o hacia el extranjero, los cometidos por el Estado, los cometidos por la delincuencia pero dejados impunes por el Estado, los consentidos por el Estado (por ejemplo, al liberar a los asesinos de las Abejas en Acteal, sin ir más lejos): todo ello hace en suma una política criminal.
De las personas que lo han dicho con todas sus letras está Julián Lebarón: Por eso rechazó la candidatura a senador que le ofreció AMLO (democráticamente, en su movimiento él puede nombrar a dedo a candidatos y tratar de cooptar a los integrantes de movimientos sociales, so pena de que sus columnistas linchen a quienes no se dejan cooptar). Porque la complicidad con el crimen se extiende mucho más allá de las filas del PRI y el PAN, como los gobiernos de Chiapas, Guerrero, y demás estados en manos del PRD demuestran con hechos y no con frases de amor.
Sin duda, solamente una reacción muy fuerte de la sociedad puede sacar al país de la ruta al despeñadero, pero no con amores fingidos, como dice la norteña, de dientes para afuera, como parte del eterno mimetismo electoral.
Por eso asesinan a los activistas del movimiento por la paz y movimientos que realmente se oponen, porque no hablan para luego intentar una curul o una eterna candidatura. La complicidad, es una de las primeras cosas que hay que evitar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: