Leyendo desde el futuro un libro de 1968

Babel
Javier Hernández Alpízar
Con respecto al libro- manifiesto, un de llamado a la acción, “La revolución de la esperanza: hacia una tecnología humanizada”, de Erich Fromm, leído desde el futuro que el libro quería evitar, queda la perpleja impresión de que el diagnóstico fue muy acertado, tanto que rebasa (parece siempre pasar eso con las apuestas teóricas de cambio) a su propuesta para humanizar la tecnología (tal vez los lectores de Martin Heidegger dirían que “humanizar la tecnología” es pleonasmo).
El libro fue escrito en el emblemático año 1968 y su edición en castellano, revisada y prologada por Fromm, en el Fondo de Cultura Económica es posterior al fracaso político electoral de su propósito inmediato: evitar la reelección de Richard Nixon. Es curioso leer desde el futuro los libros. Observar que, por ejemplo, John Lennon (Cf. el documental escrito y dirigido por David Leaf y John Scheinfeld “The US vs John Lennon”) y Erich Fromm militaron en la misma causa y ambos perdieron con la reelección de Nixon en 1968. Algo similar al fracaso de Michel Moore con la reelección de Bush en 2004 (CF. La película “Fahrenheit 9/11”).
En 1968 (y aun en los setenta, cuando reedita Fromm el libro en español) el autor de clásicos- best sellers como El Miedo a la Libertad y El arte de amar, veía que en los Estados Unidos había un movimiento formado por izquierdistas, estudiantes, jóvenes, intelectuales, artistas, jipis, soñadores (a lo Lennon) que amaban la vida lo suficiente para enfrentar el status quo encarnado por Nixon. Para decirlo con algunos hechos históricos concretos: Nixon y sus apoyadores querían seguir con la guerra de Vietnam, y con la carrera nuclear (una absurda estampida hacia la destrucción del planeta) en la que estaban enfrascados con la URSS. Por el contrario, los opositores, entre los que Fromm contaba y con los que Fromm contaba, querían la paz, el respeto al medio ambiente, el fin de la guerra de Vietnam, el fin de la carrera armamentista y de la producción de armas nucleares.
Si hacemos la analogía, la campaña de Michel Moore contra Bush era parecida: También Moore quería que el gobierno de los Estados Unidos cuidara más del bienestar, los derechos y las libertades de los ciudadanos en su país, en lugar de dedicarse a bombardear Afganistán, Irak y amenazar con guerras contra Corea del Norte, Irán y contra quien se le antoje al complejo militar industrial.
Aquellos polvos trajeron estos lodos…
El diagnóstico de Fromm, basado en su personal interpretación de Freud (que le corrige la plana en muchos puntos, como suelen hacerlo los buenos lectores de un gran autor) y de otros autores (una interpretación humanista de Marx, en la época del duro dogma estructuralista y de los anatemas estalinistas), es que el mundo corre sobre un riel de amor a la muerte, necrofilia: el amor al dinero, el amor al capital, el amor a las armas, el amor a la destrucción nuclear, la guerra como negocio, y el odio a los seres vivos (Cf. el cine de horror contra todo bichito o bichote “peligroso”), el odio a los seres humanos (bajo el pretexto de la diversidad. Pensemos, por ejemplo, en  la exclusión de todas las mujeres, de todas las niñas y niños, de todas las “etnias” excepto la blanca, (de nuevo mucho del cine y la TV made in USA son claros ejemplos), y sobre todo el odio- miedo y la represión de todo lo “raro” (piénsese en el estereotipo de freak), es decir todo lo no controlado, lo no oficial, lo no programado, lo no autorizado.


En esencia, “la democracia” estadunidense cometía (y comete) en nombre de la libertad (que significa en el capitalismo real: la libre empresa, la libertad absoluta del capital, la industria transnacional, la corporación) los mismos horrores que la URSS. También Occidente tuvo su gran gulag mundial: En Vietnam y en donde quiera que mata humanos en defensa del sistema capitalista. Eso que los Octavio Paz y los Mario Vargas Llosa no quisieron ver.
Curiosamente Erich Fromm y Lennon, en el 68; y en 2004, Michael Moore, creyeron que el triunfo de un candidato opositor podía ser un cambio de rumbo para los Estados Unidos y para el mundo. Y en ambos casos, los estadunidenses reeligieron al status quo. En 1968 Hubert Humphrey perdió ante Nixon, en 2004 y John Kerry ante Bush Jr. en 2004. Es inútil especular sobre si las expectativas de Erich Fromm se habrían cumplido si hubiera perdido Nixon.
No obstante, la situación hoy, cuando desde el futuro leemos el libro sesentaiochero de Fromm, “La revolución de la esperanza: hacia una tecnología humanizada”, es que el diagnóstico, grosso modo, es actual, es plausible, pero el cáncer está agravado. Incluso digamos que el futuro corroboró en gran medida el diagnóstico de Fromm (y de su generación, que dijo más o menos lo mismo en canciones, discos, películas, libros, happenings).
El hecho de que la tecnología está vampirizando al humano y reduciéndolo el papel de esclavo (como explicó Marx respecto al capital y el trabajador vivo) es cada vez más claro. Los avances en la tecnología no han significado una ampliación de la libertad, ni siquiera del tiempo libre. Sobre todo, han incrementado la vasta maquinaria de la enajenación, la alienación, o como Fromm lo expresa: la necrofilia.
Hoy también el amplio movimiento de protesta mundial que va de Islandia al norte de Africa, pasa por Grecia, Italia, el Estado español, Chile e incluye de nuevo a los Estados Unidos, una especie de revancha de la esperanza que ardió y luchó en 1968, abre la posibilidad de lo que Fromm veía en 1968: una oportunidad de la esperanza. La esperanza que Fromm vio en 1968 es que quedara suficiente porción de la humanidad que ame más la vida que el dinero, más a las personas que a las cosas, más a la vida (humana y natural) que a la muerte. En México, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad pide lo elemental: el respeto a la vida humana, al dolor de las víctimas, a la memoria de los muertos y el fin de la guerra, tan absurda como Vietnam y como todas las guerras.
La lección de todos estos años, que iniciaron antes del 68 y antes de los años sesenta, y que han llevado a afianzar el imperio de la muerte sobre la vida, no solamente con el totalitarismo derribado de la URSS y su bloque, sino con el capitalismo realmente existente… ¿cuál es esa lección?: ¿Que no basta con la lucha electoral? ¿Que no es suficiente con un conato de revolución cultural, intelectual y artística?
Da la impresión de que los movimientos están repitiendo el mismo camino: Grandes movilizaciones, un lenguaje libre, creativo, con la verdad por bandera, el estilo juvenil, el humor, la alegría… Pero el aparato burocrático- militar no parece ceder un ápice.
Hoy, se diría, la diferencia es que las palabras, imágenes, provocaciones de los movimientos corren por todo el orbe al instante por la internet. Quizás, pero el sistema hasta el momento parece suficientemente apto para asimilar el golpe de esa protesta. No es que no la tema, la teme y por eso la reprime, pero también es cierto que la protesta no rebasa el nivel de la denuncia, la indignación moral y la impugnación política. Quizá en el nivel de propuesta no hemos avanzado mucho. En 1968 Fromm proponía: democracia directa, asamblearia, tal que impida la inercia maquinal de la tecnología a secas y la tecnología hecha con seres humanos como chips (la burocracia).
Hoy nuestros ejemplos siguen siendo aproximadamente iguales. El modelo que ven con entusiasmo muchos en los Okupas en Estados Unidos son las Juntas de Buen Gobierno y los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas.
Ojalá tuviéramos más que eso, y sobre todo en más lugares del planeta, pero también recordemos que tenemos esos referentes. No tiremos el agua sucia con todo y niño. En breve, en la Unitierra de San Cristóbal de las Casas, pensadores de hoy (Pablo González Casanova, Sylvia Marcos, Boaventura de Souza, Fernanda Navarro, Javier Sicilia, Julieta Paredes, Jean Robert, Anselm Jappe, Mercedes Olivera, Gustavo Esteva, Luis Villoro, Carlos Marentes, Paulina Fernández C., Luis Andrango, Xóchitl Leyva, Nelson Maldonado T., Jérôme Baschet) siguen con esa especie de gran asamblea post 68. No podemos regatearles el mérito a estos movimientos y a estos escritores, herederos de la tarea inconclusa del 68. Cf. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2011/12/08/ii%C2%BA-seminario-internacional-de-reflexion-y-analisis-planeta-tierra-movimientos-antisistemicos-cideci-dic-30-a-ene-02/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: