La destrucción de todas las cosas

Babel
La destrucción de todas las cosas
Javier Hernández Alpízar
Dicen que los adultos pensamos la historia como nos enseñaron a imaginarla desde niños. A los inocentes niños que fuimos educados en las escuelas públicas bajo el nacionalismo “revolucionario” del PRI (en las escuelas privadas enseñaban otros dogmas, por ejemplo “historia de la salvación”) nos decían que el concepto de Estado implicaba tres nociones sin las cuales un Estado no puede existir: territorio, población y gobierno. Es decir, un país, una nación y el poder político que los “ordena”.
Si revisamos lo que de México queda, a partir de esos conceptos, podríamos decir que “nuestra herencia es una red de agujeros”, como dicen que describieron los aztecas cuando su Estado murió, conquistado su territorio por la Corona española, casi extinguida su población por las epidemias que llegaron de Europa, donde ya los habitantes eran sobrevivientes e inmunes a esas pestes, y su gobierno y orden fueron avasallados con el “nuevo orden mundial” en donde les tocó ser la “Nueva España”.
Congruentemente, un Estado que nació conquistado, avasallado y sobrexplotado por la ambición de oro europea, estaría a punto de desaparecer por una segunda y más letal “fiebre del oro”, como nos explicó en entrevista Mario Martínez Ramos, del Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier (FAO), y también de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), ya que la cuarta parte (25%) del territorio de México está concesionado a diferentes empresas transnacionales mineras (el 88% de capital canadiense).
Es decir, la vocación del territorio mexicano que fue aportar el oro que permitiera el desarrollo capitalista en Europa (el oro no es el capital, no produce valor, pero el dinero es necesario al capitalismo para separar al trabajo del productor, expropiarlo, enajenarlo, y luego acumularse en un polo opuesto, autónomo y opresor. Sin oro serían más difíciles la usura, los bancos y el sistema financiero) sería nuevamente la vocación de ser destruido para aportar algunos últimos gramos de oro que permitan prolongar la agonía a un sistema que muere, aplastando a todo lo que queda debajo suyo.
De acuerdo con la descripción que hizo el representante del FAO, las transnacionales mineras destruyen los tres elementos que los libros de primaria nos enseñaron que formaban al Estado mexicano:
Destruyen su territorio, al desmontar, despalmar, dinamitar, triturar y revolcar las montañas para separar la tierra que tiene sulfuros de la que tiene óxidos, abandonando la primera, como jales, y cinaurizando (envenenando, Cf los efectos del cianuro en la salud humana en http://www.atsdr.cdc.gov/es/toxfaqs/es_tfacts8.html) la segunda para extraer unos gramos de oro y plata por tonelada destruida. Terrenos inservibles para todo proceso productivo o vital, un daño irreversible y perenne, aires contaminados con polvos y nubes de ácido cianhídrico, y debajo, las aguas y los mantos freáticos convertidos en drenajes ácidos. Imágenes dantescas, sin duda. Sería un piropo llamarlas un paisaje lunar, más bien un cadáver del territorio. A esto sumemos otros megaproyectos como la extracción petrolera –que en Coatzacoalcos (http://fotos.eluniversal.com.mx/coleccion/muestra_fotogaleria.html?idgal=12250) y Campeche muestra ahora sus “bondades”–, las presas hidroeléctricas, los transgénicos, y las avanzadas del desastre inducido que son inundaciones deliberadas en Tabasco (http://zapateando.wordpress.com/2011/10/24/tabasco-inundado-el-desastre-organizado-no-es-el-cambio-climatico-es-la-corrupcion/ ) y sequías e incendios forestales en el norte y otros lugares del país.
Además, como también explicó con detalle el vocero del FAO, desmembran, desplazan, despojan, dividen y confrontan a la población. Abusan de la miseria y de la falta de escrúpulos de algunos para convertirlos en mercenarios contra su país y su pueblo, sea el campesino o el lumpen que se vuelve parte de un grupo de choque, o el magistrado, el político y el académico universitario venales, que se vuelven mercenarios contra su nación.
Además, la corrupción le permite disolver a un Estado de suyo bastante soluble en dinero, y lo deja así inutilizados, o mejor dicho refuncionalizados para sus intereses a comisariados ejidales, presidentes municipales, gobernadores, funcionarios del gobierno federal, presidentes como Fox e incluso curas y rectores, al grado que esas empresas se erigen en un poder metalegal por encima del gobierno y el Estado mexicanos.
Si duda, todo esto nos recuerda lo que expresaba el difunto Carlos Montemayor –quien conoció la minería tradicional en su tierra natal y la noveló en Minas del retorno–, el gobierno y el Estado mexicanos no entienden qué es la “seguridad nacional”:
No tienen idea de qué puede pasar cuando la desregulación a ultranza promovida por los Tratados de Libre Comercio los vuelve impotentes ante cualquier corporación privada.
No tienen idea de qué puede pasar cuando sus cuerpos armados militares y policiacos quedan atados y subordinados a las políticas de seguridad nacional, contrainsurgencia, antiterrorismo y sobre todo administración y control tanto del flujo migratorio como de mercancías, lícitas y no, del gobierno de Washington.
No tiene idea de qué puede pasar cuando la educación de los mexicanos ya no está a cargo de la escuela, sino de televisoras privadas, extranjerizantes y promotoras de contenidos chatarras, todas, o casi.
No tiene ni idea de qué puede pasar cuando permiten que se instalen más y más industrias peligrosas, como lo es Pemex (y la mayor parte de sus usufructuarios impunes son empresas privadas), lo es Laguna Verde, lo son las presas grandes y “mini” y lo que comentamos hoy: las minas a tajo abierto. (Sobre la desregulación que vuelve a México paraíso de las industrias más tóxicas: http://zapateando.wordpress.com/2011/08/03/organizarnos-ante-la-barbarie-septima-anaa/ )
Asuntos que deberían ser de atención inmediata para la seguridad de la nación (de la población, el pueblo, la gente, las personas, los habitantes, el “tejido social”) como la energía nuclear, las minas, la destrucción, sobreexplotación y contaminación del agua, el uso de transgénicos… son desregulados, permitidos con todas las facilidades, e incluso dejados en manos de los gobiernos municipales, el eslabón más débil de la burocracia, mientras el Estado hace… ¿Alguien sabe qué hace?
Luego, nos enseñan, a través de los medios de masas, a pensar las cosas desde conceptos falsos, incorrectos e inútiles (para nosotros, muy útiles para quienes ganan con nuestra ignorancia y confusión) como “Estado fallido”, “globalización”, “libre comercio”.
De hecho, la conclusión que deberíamos obtener de observar que el Estado mexicano se dedica a permitir, promover, acompañar, favorecer y coadyuvar en la destrucción de nuestro territorio (desde los gobiernos de todos los colores electorales), el despojo, la esclavización y la dominación sobre la población, y la cuidadosa destrucción del aparato político (demolición cuya teoría se llama “neoliberalismo”) deberíamos saber que no es que el Estado esté “fallando”, sino que su verdadero objetivo jamás fue nuestro bien.
En tanto, los mexicanos repartimos nuestras neuronas entre los chistes de Platanito y los de Chespirito. ¿La “nación fallida”?
Si la cobardía y la impotencia moral y política prevalecen, quienes cuenten esto tendrán que describirlo como “nuestra herencia es una red de agujeros tóxicos”.
Cuando estamos a punto de cerrar este texto, recibimos, con la urgencia de las redes sociales, esta denuncia: “Los compañeros de la Coordinadora de Pueblos Unidos del Valle de Ocotlán informan que fueron reprimidos en la comunidad de San José del Progreso, hay 2 heridos con arma de fuego: Bernardo Vázquez Gómez y Abigail Vázquez, por un grupo de pistoleros al servicio de Fortuna Silver–Minera Cuzcatlán, en San José del Progreso, Ocotlán, Oaxaca; en complicidad con el presidente municipal. Esto cuando buscaban impedir obras hidráulicas en su comunidad para que la minera consuma el agua de la región. Ambos compañeros se encuentran muy graves.” En Ocotlán fue la Sexta Asamblea Nacional de Afectados Ambientales, en donde nos dio la entrevista citada el FAO. http://zapateando.wordpress.com/2012/01/18/dos-heridos-por-pistoleros-de-minera-canadiense-en-ocotlan-oaxaca/

Anuncios

1 comentario

  1. abundio parra said,

    18 enero, 2012 a 21:20 pm

    No savia que oaxca tuviese minerales disculpen mi ignorancia


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: