Racismo ambiental en Veracruz

Babel
Racismo ambiental en Veracruz
Javier Hernández Alpízar
Nomás llegar a la entrada del salón social del palacio municipal de Alto Lucero, formarse en la fila de registro, y ver la presencia de dos policías con almas de alto poder y lentes oscuros. Son el síntoma de la “seguridad” en estos municipios.
La seguridad aquí se parece a la estrategia de “disuasión nuclear”. –Cápsula de pre historia para los jóvenes de la era mediática: Cuando existió una segunda potencia mundial llamada Unión Soviética, capaz de disputarle a los Estados Unidos una tajada grande del pastel planetario, ambas potencias acumularon armas nucleares capaces de destruir decenas de veces el planeta. El argumento detrás de ese absurdo (las armas aún existen, diseminadas entre varias banana republic como USA) es que mientras más miedo tuvieran los gobiernos de ambas potencias de disparar la primera bomba atómica, menos posible era que lo hicieran. Varias veces, hasta un error humano o una falla de una computadora pudo haber desatado el Armagedón, pero eso era precisamente la “garantía de paz”: El miedo.
Llegando a la reunión informativa sobre el proyecto minero “Caballo Blanco” en territorio de éste y del vecino municipio de Actopan, se aprecia que, como señaló una de las participantes, los funcionarios de la Semarnat y de la minera canadiense se parecen mucho, y visten casi igual, de modo que si se cambiaran de sillas como en una escena de Alicia en el País de las Maravillas, igual se vería la escenografía.
Aquí también la “seguridad” consiste en la alta vigilancia armada. Llegó un camión de la Sedena, una docena de militares uniformados y armados vigilaron afuera del palacio. Un soldado entró a grabar video, pero algunos ciudadanos protestaron ante el “moderador” de la Semarnat, o al menos uno de esos hombres de camisola blanca que eran de la Semarnat o de la minera, de alguna de ambas (¿o de ambas?).
El soldado se fue. Pero la “seguridad” en los municipios de Alto Lucero siguió siendo tipo “disuasión nuclear”. Parece que aquí la ley dice que ningún peligro está demostrado hasta no ver el hongo atómico en colores. Y les quedaría el recurso de “no hay pruebas”…
Por una parte, los argumentos para que la mina no sea permitida. Los integrantes de organizaciones como la Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental, la Asamblea Estudiantil Xalapeña, las Madres Veracruzanas Antinucleares, el Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier y la Red Mexicana de Afectados por la Minería, incluso de Pro Natura (que fue a hablar por seres mudos pero presentes, las aves); de Bernardo Salas Mar, ex trabajador der Laguna Verde despedido por denunciar serias deficiencias en medidas de seguridad nuclear; de Hipólito Rodríguez, investigador en ciencias sociales, y pocos pobladores, porque nadie les dijo que había una consulta. En la región casi la única que propala su versión Disney de la minería tóxica –al estilo de Mundo Minero, cuyo director además de “periodista” se reclama activista de la minería–, es la GoldGroup, mediante su junior: Minera Cardel.
La negativa a la mina fue respaldada por el Consejo Consultivo de Desarrollo Sustentable Núcleo Veracruz, formado por decenas de expertos de diferentes instituciones públicas, universidades, independientes, no gubernamentales a incluso del gobierno, quien leyó un resumen del estudio en que señalan que el Manifiesto de Impacto Ambiental hace agua por todos lados: inconsistencias, irregularidades, carencias, insuficiencias, incoherencias, pero sobre todo omisiones, de manera que pidieron a la Semarnat no autorizarlo.
Por otro lado, los empleados de la empresa usaron su hora y media en repetir los argumentos de la MIA que minimizan, relativizan e intentan ocultar los riesgos de un método peligroso de extracción minera: explosivos, cianuro, sobreexplotación de agua, generación de polvos tóxicos con metales pesados, nubes de ácido cianhídrico, drenajes ácidos y luego el abandono de desechos tóxicos y una tierra inservible por miles de años. El secreto del negocio es dejar sin pago los daños ambientales. Pagarlos valdría muchos más que el oro extraído.
Trataron de engañar al público con argumentos como “una pelota lanzada contra la pared no va a tirarla” (dicho por un investigador del Sismológico de la UNAM que desafortunadamente es parte del equipo fiel de la minera), pero la gente les respondió con argumentos y cuestionamientos que los “expertos” de la minera no pudieron contestar. Los evadieron con circunloquios o echándole la pelota a Semarnat que, al igual que la pared, seguía incólume.
Lo más grave es el daño social que están causando en una región con población que padece una especie de “síndrome de Estocolmo” respecto a la CFE, los gobiernos federal y estatal y la nucleoeléctrica de Laguna Verde: Escotomizan el daño que ha causado la planta, apenas reclaman el incumplimiento de sus promesas, porque no “detonó” el desarrollo de la región, no llevó progreso, ni empleos que los aliviaran de su “pobreza”, la prueba es que hoy el alcalde de Alto Lucero limosnea recursos a la minera (más de trescientos cincuenta mil pesos “para reparar carreteras”, que para la minera son como los gastos para una bebida gaseosa, es decir, le dieron pa´ su refresco) y, el colmo del abuso, permiten el acarreo de decenas de empleados que solamente pedían una cosa, un empleo; cerrando los ojos a las imágenes, historias, datos reales que les decían: Nada puede compensar el despojo, el saqueo y la destrucción de su casa.
Así, tal como en la guerra fría mientras peor fuera la tensión nuclear la paz era mejor, en esta región empresas como Laguna Verde y ahora la mina Caballo Blanco se empeñan en hacerle creer a la gente que las industrias altamente peligrosas son la única forma de “perseguir la chuleta”. Es como si al lector le dijeran que le van a quitar su casa, la van a rematar en pedazos, pero, generosos, le van a a permitir vivir con su familia en el cuarto de servicios, y le van a dar Empleo, palabra mágica, para que trapee los pisos durante los meses o años que tardan en saquearla, llevársela en pedazos y destruirla. ¿Quién no acepta esa propuesta de gran progreso y desarrollo? Esa es la genialidad de los gobiernos de Fox, Calderón, y de sus funcionarios de Semarnat, Profepa, Conagua, Conafor, CFE y demás genios del desarrollo económico.
Si los argumentos técnicos sirvieran en estas lides, no habría ninguna mina a tajo abierto, ninguna mina que usara cianuro, ninguna mina tóxica, metálica o similar en México. Pero somos víctimas del “racismo ambiental”, como dijo Hipólito Rodríguez a los empleados de la minera, porque los procesos que no se permiten en Europa, en Canadá (matriz de la media docena de empresas que colonizan nuestros suelos como GoldGroup Mining, GoldCorp, Fortune Silver, Barrick Gold, Blackfire) y en otros pocos países blancos, ricos, del norte –por ser altamente tóxicos y destructores de medio ambiente– sí son llevados a África, donde desencadenaron guerras tribales; y traídos ahora a América Latina, donde destruyen comunidades, han generado cientos de conflictos ambientales y corrompido gobiernos de varios niveles en México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Ecuador, Perú, Argentina, República Dominicana.
Han pagado elecciones municipales en San Luis Potosí y en Oaxaca, y hasta financiaron la campaña de la “izquierdista” Cristina Kirchner en Argentina.
Esta nueva guerra de conquista tuvo un episodio en Alto Lucero. Afuera, militares armados cuidando los intereses de Canadá, pero adentro una señora de la región que le gritó a los empleados de la transnacional: “Somos zapatistas, no daremos nuestra tierra por espejitos.”
Cada vez que los empleados de la mina se paraban delante de la bandera canadiense con la hoja de maple decorada con una calavera y dos tibias, el retrato era el mensaje que LaVida denunció: “El juego es la ganancia… ”
*** El 25 de febrero, festival en Xallitic del Pacto por un Veracruz Libre de Minería Tóxica, con grupos como los Aguas Aguas, Banda Guelaguetza, Soflama, Trío Tlacuatzin, Pati Ivison, Rolando Alarcón Trío… además de videos, talleres y charlas sobre la minería tóxica.

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2 comentarios

  1. Vania Macias said,

    23 febrero, 2012 a 18:51 pm

    Estar atentos, participar y proponer… cual es la vida que queremos? y que culpa tienen nuestros niños??…

  2. RALP said,

    23 febrero, 2012 a 19:01 pm

    Forza


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