México bifrontismos, Polifemos y utopías

Javier Hernández Alpízar

México me recuerda a esa famosa imagen que puede verse de dos maneras, según la disposición de quien la mira. Una mujer joven con un sombrero o una viejecita. Ambas mujeres están ahí, la joven y la vieja, y es el cerebro, ¿o el corazón?, de quien la mira el que le hace ver a una omitiendo a la otra. Normalmente las personas terminan por poder verlas a ambas, después de que quien les mostró la imagen les explica que son dos imágenes.

México es como la canción de Serrat, Españolito, basada en un poema de Antonio Machado: “una de las dos Españas, ha de helarte el corazón”. Es un México de bifrontismo que genera discusiones semánticas entre quienes ven sólo una faz del país.

Es un caso especial de la relatividad general de las percepciones (el cristal con que se mira) y como en la fábula oriental, unos describimos las orejas como las alas de un ave en vuelo, otros la cola como una serpiente, otros las patas como un tranco de árbol y algunos el cuerpo como un muro infranqueable.

Incluso la misma persona puede verlo diferente. Unos días nos levantamos sin ánimos, salimos al día nublado y vemos el México viejo y decrépito, y nos parece que nunca volverá a ser joven ni vigoroso, que se pudrirá en su corrupción incorregible; pero otros días nos levantamos y vemos la savia joven correr y hacer reverdecer el tronco y la fronda de un México que agarra su segundo aire, con la experiencia de lo vivido y una juventud renovada.

En términos políticos, México hereda a los sistemas más viejos y rancios del autoritarismo, el despotismo oriental que decían los marxistas, con sus esclavitudes como única tecnología y la violencia como único recurso “político”: el autoritarismo de los grandes imperios precolombinos, el autoritarismo del virreinato, el de conservadores y liberales, ambos metiendo a México con calzadores en modelos impuestos de capitalismos en competencia, un México de decadencia infinita que se volvió partidos y burocracias, mediocracias, corporativismos, mediocridades y crimen: todo zurcido con el hilo conductor militarista y violento. Siempre que algo se tiene que llamar “neo” es que algo viejo es.

Pero hereda también México la línea siempre (y en el siempre está que no es meramente nueva, a su manera ha estado ahí) joven (y quizá siempre e irremediablemente ingenua) de los ilusos utopistas que decía Flores Magón. La de los indios que siempre se rebelaron contra el imperio, la de los patriotas que siempre se opusieron a cuanta invasión vino por sus pasteles o por sus fueros. Un México que parece siempre condenado a morir joven como Zapata, pero también a rebelarse siempre como los zapatistas.

Los dos Méxicos son uno mismo. Están simbióticamente unidos como mellizos y si los separan se mueren ambos, pero hay quizá una forma en que uno derrote al otro sin morir. No eliminándolo sino transformándolo. Hoy el México viejo, el del abuso, está a punto de matar a los dos: matar al México explotado y con él a la gallina de los huevos de oro. Las minas tóxicas son uno de esos instrumentos homicidas- suicidas.

El México siempre oprimido y despojado tiene que destruir al México predador para salvarse, pero destruirlo sin destruirse, destruirlo transformando a México no en una sola imagen, ni la joven ni la vieja, sino un México con muchas imágenes posibles y necesarias.

Los jóvenes se van contra Polifemo, le reprochan su imagen unidimensional con la cual pretende sin éxito (pero con victorias importantes) engañarnos y someternos a todos. Pero hay también en ese México joven la tentación de una imagen única, en aras de la unidad y de la fuerza. Porque el Polifemo mayor no es el único, el México viejo es varios Méxicos, todos tratando de aparecer como nuevos siendo ya pasado, fardo pesado.

El enemigo no es, o el menos no es solamente, el ojo único de Polifemo, ni siquiera los ojos miopes de los dos o tres Polifemos vociferantes. El enemigo es el hilo con el que se ha zurcido esta historia de bifrontismos que nos confunden: la violencia. El primer punto es derrotar la violencia como forma de ordenar la sociedad y dirimir los conflictos. Porque la violencia, la cual siempre tendrá una buena excusa para no retirarse del escenario, siempre se adjudicará una misión noble que está inconclusa, es la que hace renacer y permanecer a lo viejo, lo autoritario, lo impuesto.

Ante ella, un regreso a la raíz de la política, el consenso (que tiene sus disensos para no esclerotizarse y volverse otro Polifemo), el diálogo, el cuestionamiento.

Como todo bifrontismo, es cuestión de miradas, pero si bien quizá no haya manera de arrancar para siempre y de raíz esa imagen horrenda que aparece en el espejo, apenas con moverse un poco para apreciar mejor la imagen bella, tal vez haya una manera de ir subordinando el lado predador, el lado que siempre exige el sacrificio de los otros.

El México esclavista, atávico, machista, violento, mesmerizado por el dinero, solamente puede dominar porque el otro le obedece y la ayuda a reproducirse. Romper con las obediencias, hasta un grado mayor del que ahora el México joven se atreve a imaginar. Y hacer de manera no violenta, como le corresponde por ética a la parte más fuerte y sobre todo a la que aspira a transformar y no meramente a destruir.

No se trata solamente de cercar al ojo de Polifemo o negarse a verlo o a ser visto por él, se trata de refuncionalizarlo (lo que no puede hacerse sin apropiárselo) para que se vuelva un ojo múltiple y más inteligente como los ojos de las moscas.

¿Y la violencia? Solamente puede oponérsele una utopía. Nadie podrá ordenar que masacren o inmovilicen a los jóvenes cuando no haya nadie dispuesto a obedecer órdenes inhumanas. Ya ha pasado en la historia, momentos de excepción, pero sin los cuales, la historia es solamente uno de esos días sin buenos augurios en que todo se ve viejo y sin esperanzas.

Pensar que cambiaremos el país es utópico, pero es peor que utópico, supersticioso e imposible en el fondo, creer que sin cambios sobrevivirá de todo esto algo digno de seguirse llamando humano.

1 comentario

  1. F VILLA2 said,

    27 julio, 2012 a 19:48 pm

    Eres grandioso e inteligente necesito personas con ese tipo de vision para planear el ,regreso de el mas grande de todos los tiempos siempre abra algien dispuesto a hacerlo [F VILLA2]


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