La escuelita y el poder civil zapatista

http://www.jornada.unam.mx/2014/01/14/opinion/018a1pol
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Magdalena Gómez
Fui alumna en la escuelita zapatista del 3 al 7 de enero. Lo de alumna no es retórico; realmente los zapatistas se toman muy en serio su propósito de enseñar las lecciones que les han dejado los 19 años del proyecto que hoy conocemos como juntas de buen gobierno y que se inició con la declaración de municipios autónomos a partir de las tierras recuperadas en diciembre de 1994. El empeño y la organización de maestras y maestros, así como las y los votanes (guardianes), dan cuenta de la convicción del zapatismo sobre el sentido del diseño de un proyecto que aspira a compartir con amplios sectores sociales su experiencia de construcción social de la autonomía, sus aciertos, pero también sus tropiezos. En la segunda y tercera vueltas, diciembre y enero, participamos alrededor de 4 mil personas de diversas regiones del país y fuera de él. Jóvenes en su gran mayoría. Sólo imaginemos el esfuerzo que significó para las comunidades zapatistas.

Mostraron cómo han organizado sus tres niveles de gobierno: la comunidad a la que llaman el pueblo, los municipios autónomos y las juntas de buen gobierno. Destaca el cuidado que han puesto en la expresión de nuevos valores o principios con el pueblo al mando. Enfatizan la libertad que han logrado mediante la resistencia autónoma. En ello se mostró la aplicación de la ley revolucionaria de mujeres zapatistas y los avances notorios en su participación en todos los niveles y tareas. El tema de la justicia autónoma fue ilustrado con casos emblemáticos que colocan de nueva cuenta un contrapunto a la justicia estatal. El capítulo más complejo es el relativo a la economía; sin embargo, lo enfrentan con proyectos para la autosubsistencia familiar, así como para los gastos de operación de los tres niveles de gobierno. En conjunto explicaron cómo se ejerce la democracia directa, evitando las desviaciones que conlleva la supuestamente representativa que se practica en el país. En cada uno de los temas evitaron las meras abstracciones y se remitieron a la prueba de los hechos. En las sesiones de preguntas y respuestas abordaron sus logros, errores y a la vez las provocaciones del Estado a través de indígenas partidistas. Todo este esfuerzo busca, como ellos dicen, sembrar la semilla de la autonomía de manera que cada quien la adapte a sus condiciones y contexto. Ciertamente es difícil repetir en otras regiones un proyecto integral como el zapatista; sin embargo, hay avances en distintos ámbitos como el trabajo de las mujeres y la justicia y diversos proyectos de sustentabilidad. Pero, sobre todo, hay resistencia organizada frente a megaproyectos. Ojalá se encuentre un espacio en la escuelita para que se compartan también estas experiencias de forma más sistemática.

Queda claro que las juntas de buen gobierno o caracoles es el resultado de una decisión política del EZLN, cuya dimensión suele evadirse, en especial por sus eternos críticos. Quienes en 1994 cuestionaban alarmados la vía armada y después alimentaban la idea de que un ejército que se preparó para la guerra, ¿qué haría con sus milicias en la larga fase de cese al fuego?, jamás se acercaron a reconocer que se trataba de una organización con sólidas raíces en los pueblos. Este hecho explica que lograran dar la vuelta a lo militar y utilizar la base material de las tierras recuperadas para poner en práctica una nueva ética bajo el principio de mandar obedeciendo, que expresa una teoría del poder desde abajo y a la izquierda. Esta dimensión está presente en su decisión de construir un poder civil para lograr la autoeducación, la autosubsistencia, la salud, justicia y gobierno autónomos. Es un proyecto inédito para una guerrilla que, sin derrocar al poder nacional, ha construido su espacio autónomo. Los sectores oficiales y sus adherentes se preguntan si tiene aún fuerza el EZLN, siempre en lógica mediática, y omiten toda referencia al trabajo organizativo de 19 años. Al zapatismo no parece importarle convencer al Estado sobre su proyecto; en cambio se empeña en que sectores de los más diversos contextos y experiencias, en el país y fuera de él, lleguemos a su casa y con generosidad y mucha paciencia nos muestran el sentido profundo de su resistencia, con la esperanza de que algo de ello se convierta en semilla y que germine. La escuelita reafirma mi opinión de que el EZLN ha logrado apropiarse de una zona virtualmente liberada aun con territorios discontinuos y en convivencia no siempre tersa con lo que coloquialmente llaman los hermanos partidistas, que suelen ser los príistas. No se trata de una ocupación para seguir haciendo lo mismo; sus prácticas y valores son realmente contrahegemónicos y tienen plena conciencia de ello. Reafirmaron la vía pacífica y con insistencia anotaron: La resistencia es nuestra arma. No luchamos por la muerte, lo hacemos por la vida, por la libertad de todos los pueblos del mundo.

 

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Organización

http://www.jornada.unam.mx/2014/01/11/opinion/011o1pol
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Los de Abajo
Gloria Muñoz Ramírez
Ante el despojo acumulado de sus tierras, que los ha convertido en barrios dentro de la ciudad de México, los pueblos originarios asentados en el valle de México realizarán en la delegación de Milpa Alta, por vez primera, una reunión de comunidades, pueblos y barrios del Distrito Federal, convocados por el Congreso Nacional Indígena (CNI), red de pueblos que se teje desde 1996 por iniciativa del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

En momentos en que crece descomunalmente la mancha urbana sobre territorios antes habitados por estos pueblos, ya sea por la invasión inmobiliaria, la construcción de carreteras, la tala clandestina de los bosques, la imposición de representaciones institucionales que suplantan a las tradicionales y un largo etcétera de agravios, el CNI se fortalece en esta región y convoca debatir sobre una agenda sugerida: territorio, derechos colectivos, apropiación del espacio, tenencia de la tierra y conflictos agrarios.

Se trata de una reunión crucial para la organización de los pueblos (algunos de ellos ni siquiera reconocidos como originarios para facilitar el despojo), en la que se hablará también del problema ambiental y de las políticas gubernamentales que han contribuido al deterioro; así como de la organización y respuesta de los pueblos en la defensa de sus recursos naturales.

Uno de los grandes problemas para los pueblos indios dentro de la tercera ciudad más grande del mundo (además de los conflictos agrarios), es el tema del agua, pues se la están acabando tanto con la tala de los bosques como con los proyectos inmobiliarios. Y, en medio de una metrópoli que los trata de deglutir, se debatirán las formas para la defensa de su identidad cultural, su pasado, presente y futuro, su historia y el rescate de la misma.

Quizás el tema más apremiante es el de la organización. La autonomía, referente de lucha indiscutible de los pueblos indios de México desde que se firmaron los acuerdos de San Andrés será eje central del encuentro, así como las diferentes formas de resistencia y, por supuesto, las maneras de enfrentar la actual represión.

Se tocará la necesidad de crear medios de comunicación propios, de unos pueblos a los que, no obstante que han tratado de ridiculizar y desaparecer su cultura, son una presencia viva en esta ciudad.

No permitiremos, aseguran, “que los bienes comunes como el espacio, las ideas y los recursos naturales se vuelvan bienes privados (…) las palabras de los poderosos no nos dan miedo ni nos representan”, advierten en la convocatoria.

Descendientes directos de los zapatistas de 1910, reivindican el levantamiento de 1994 y aseguran que sólo organizados sobreviviremos.

losylasdeabajo@yahoo.com.mx

Los nuevos-nuevos movimientos sociales

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Raúl Zibechi
En un libro clásico y monumental, Theda Skocpol analiza las tres grandes revoluciones (francesa, rusa y china) desde una mirada centrada en los estados, su desintegración y la reconstrucción posrevolucionaria. En Los estados y las revoluciones sociales (Fondo de Cultura Económica, 1984), pone bajo la lupa cómo los procesos revolucionarios afectaron y modificaron las instituciones. Para quienes nos formamos en Marx, llega a conclusiones incómodas.

Luego de la comparación minuciosa de los tres procesos, concluye que el estado ha sido central en todos, pero que los cambios estatales no pueden explicarse en función de los conflictos de clase. Destaca el poder autónomo de los Estados, no reductible a ninguna de las clases sociales, aunque tampoco neutral respecto a ellas.

El aspecto más actual de su análisis estriba en tres conclusiones que destila al final de su trabajo. La primera es que las revoluciones no se producen por actividades deliberadas de las vanguardias; cita en su apoyo al militante antiesclavista Wendell Phillips: Las revoluciones no se hacen, ellas solas vienen (p. 41).

La segunda es que la desintegración de los estados del antiguo régimen activó la espoleta del conflicto social que se tradujo en la expropiación de las clases dominantes. La irrupción de los de abajo fue decisiva para modificar las relaciones entre las clases, evitar el triunfo de la contrarrevolución y neutralizar las estabilizaciones liberales.

La tercera es que de las tres revoluciones surgieron estados más centralizados, burocráticos y autónomamente poderosos en el interior y en el exterior (p. 441). En el interior, los campesinos y los obreros quedaron más directamente incorporados a la política nacional y a los proyectos apoyados por el Estado.

El análisis histórico es inobjetable, realista y contundente. Otra cosa es que resulte agradable, para quienes seguimos pensando que el Estado es una maquinaria opresiva y aspiramos –siguiendo a Marx y a Lenin– a su extinción.

Lo que no señala la autora es que las fuerzas antisistémicas estaban dispuestas de modo jerárquico, con una distribución del poder interno que era calco y copia de las instituciones estatales, y llevaban el saber desde fuera a los sujetos rebeldes. Tampoco señala que los estados nacidos de las revoluciones se convirtieron con el tiempo en maquinarias de dominación, muy similares a las que sustituyeron, al punto de que se pudo comparar el régimen de Stalin con el de Pedro el Grande, y a los funcionarios comunistas chinos con los mandarines imperiales.

El último ciclo de luchas en la región sudamericana parece confirmar la tesis de Scokpol: los estados fueron debilitados por las privatizaciones neoliberales, lo que disparó el conflicto social que llevó al gobierno a fuerzas progresistas que cerraron el ciclo con el fortalecimiento de los estados. En paralelo, los nuevos movimientos cumplieron su ciclo histórico: nacieron en la etapa final de las dictaduras, crecieron bajo el neoliberalismo, se institucionalizaron y entraron en lento declive.

Sin embargo, los movimientos que protagonizaron este ciclo eran distintos de aquellos que los precedieron, cuyo molde y modelo fueron los sindicatos tradicionales. No todos se plegaron a los nuevos modos de gobernar y algunos siguen caminos propios, mostrando que la historia no es un camino delineado por las lógicas estructurales. Aunque no pudieron romper completamente con las viejas culturas políticas estadocéntricas, fueron más lejos que la camada de movimientos anteriores y dejaron huellas potentes que siguen siendo referencias.

En los últimos años está naciendo una nueva camada de movimientos que se diferencian no sólo de los viejos, sino también de los nuevos. En varias ocasiones hemos mencionado al Movimiento Passe Livre (MPL), de Brasil, y a la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), de Chile. No son los únicos, aunque quizá sean los más conocidos. El movimiento contra la minería en Perú puede ser incluido en esta camada, así como el Movimiento Popular La Dignidad, de Argentina, y otros que no hay espacio para mencionar.

Algunos han nacido tiempo atrás, como el MPL, con características novedosas, tanto por su cultura política (autonomía, horizontalidad, federalismo, consenso, apartidismo) como por las formas de acción que emplea. Otros movimientos se han reinventado o refundado en procesos de resistencia. Los Guardianes de las Lagunas peruanos nacieron a partir de las Rondas Campesinas, organizaciones comunales de defensa creadas en los setenta.

Entre los nuevos y los más recientes, los nuevos-nuevos, existe una notable diferencia de cultura política: no se referencian en el Estado, con el que pueden mantener diálogos y negociaciones, ni reproducen en su interior las formas jerárquico-patriarcales. Los Guardianes de las Lagunas se inspiran en las comunidades andinas; los estudiantes chilenos y los jóvenes brasileños en sus formas de vida cotidiana en las periferias urbanas, en sus grupos de sociabilidad y afinidad, en el hip-hop, en las diversas culturas juveniles en resistencia.

No han formado estructuras-aparatos, ni han entronizado dirigentes permanentes por encima de los colectivos. Son movimientos que nacieron después de las dictaduras (los nuevos nacieron contra el autoritarismo) y reciben la influencia de dos movimientos que emergieron en el continente en las últimas décadas: el feminista y el indígena.

Se nutren de sus variantes más antisistémicas: los feminismos campesinos y populares, los feminismos comunitarios e indígenas; comparten con un sector del movimiento indio su vocación autonómica, su aspiración a cambiar el mundo por fuera del Estado y a crear instituciones posestatales, como las Juntas de Buen Gobierno. Se organizan para construir un mundo nuevo, no para incrustarse en las instituciones. Encarnan la posibilidad concreta de que florezca una nueva cultura política que trabaje para que los cambios vengan de abajo.

Los trolls cibernéticos

Escrito por César Iván Lozano Aguilar | publicado el Jue, 02/05/2013 – 22:15

Los trolls (o en su forma hispanizada, trol) en Internet se han convertido en una verdadera molestia, sus actos y actitudes pueden llegar a convertirse en una confrontación personal o grupal. En ocasiones puede hacerse una mezcla entre trolleo y bullying y, ¿qué diferencia existe entre uno y otro? En breves palabras hacer bullying es molestar y hacer trolleo, también, pero con el toque de desprestigio a los demás, a costa de difamaciones, creando controversia con supuestas pruebas prefabricadas para intentar fundamentar lo que dicen. A lo largo de este artículo trataremos de explicar el fenómeno del troll en Internet, con el fin de crear conciencia entre los usuarios.

Un caso particular, que bien vale la pena mencionar, es el caso de “Bebexito Emoxito”, en el que, a pesar de tratarse de un caso de ciberbullying, contiene señales de trolleo. Como bullying, reconocemos el hecho de molestar a la víctima de una manera denigrante y, por el lado del trolleo, se reconoce crear discusión entre la gente que opina a favor o en contra del victimario por desprestigiar a la víctima con fuertes declaraciones, como tacharlo de violador.

El victimario mismo declara en un video, sin el más mínimo remordimiento, el por qué de sus acciones: él dice hacerlo por gusto y porque así llama la atención de la gente.

¿Qué es un troll cibernético?

El término troll proviene del nórdico troll, un ser que se comporta de una manera violenta. En Internet, un troll es un usuario que se sienta frente a una computadora y busca llamar la atención, la cual consigue al publicar (de manera textual o gráfica, es decir con imágenes) temas polémicos, ideas o contenido sensible para otros usuarios.

Troll, seguridad de la información

¿Cuál es el lugar perfecto para que un troll ocasione problemas?

Los trolls se inmiscuyen en foros, comunidades de usuarios y en algunos otros servicios de comunicaciones públicas de Internet y redes sociales, los cuales son los lugares perfectos para provocar e incitar peleas entre los usuarios de esos servicios. Los trolls pueden confrontarse directamente con los usuarios o crear confrontación entre los mismos.

¿Por qué lo hacen?

Según varias investigaciones[1] los trolls tienen sed de atención, ya sea positiva o negativa. Ellos no tienen cargo de conciencia ni remordimientos, no sienten vergüenza al exponer una situación o compasión contra una víctima. Es inútil razonar e interactuar con ellos, pues crean una atmósfera de tensión con ideas negativas, al grado de generar un ambiente totalmente paranoico en el que nuevos usuarios suscritos a estos servicios de comunicaciones pueden obtener respuestas demasiado agresivas al tratar de hacer entrar en razón al troll.

Los trolls más hábiles llegan a suplantar a moderadores de blogs y foros, e inclusive a personas, de los cuales los usuarios troll imitan su manera de escribir o expresarse en las publicaciones y en los mensajes de los foros. Esta táctica es un camuflaje útil que primero detona como una incitación y, después, termina en una discusión entre los usuarios.

¿Tienen un nombre los mensajes que envían los trolls?

Sí, esos mensajes se denominan mensajes Flame. Son mensajes deliberadamente hostiles o insultantes que se envían en respuesta a un mensaje provocativo.

Por ejemplo, veamos el siguiente intercambio de mensajes:

Mensaje o post inicial por un usuario:

“Me parece que el mejor equipo de la temporada de la liga mexicana de fútbol fueron los Pumas, bien hecho Pumas!! Sigan así!!”

Mensaje flame posteado por un troll:

Parece ser que no sabes lo que dices y creo que eres poco competente para tratar sobre temas de futbol, a leguas se nota que no sabes nada y además la liga mexicana de futbol es una basura

El mensaje flame anterior, es un ejemplo de un “mensaje anzuelo”. Éste sirve para ver si el usuario cae en el juego del troll, en el que se espera que el usuario que inició el post responda con un mensaje como el que se muestra:

De seguro haz de ser argentino, todos ustedes son una bola de …”

El usuario convierte en argentino al troll, aunque sea mexicano, pero el troll solo lo hizo para generar esta controversia. A partir de ahí el troll continúa su juego, en el que usuarios argentinos puedan sentirse ofendidos y desencadenen mensajes ofensivos y agresivos. En este caso, el Troll ganó y cumplió su objetivo al desatar una guerra de mensajes en la publicación. A este tipo de guerra también se le denomina flamewar.

Cada quien es libre de publicar lo que quiera en el momento que quiera

Un punto importante acerca de este tipo de mensajes es la libre expresión. Un troll, al verse censurado por sus comentarios por los administradores del servicio o moderadores de foros, puede incitar a otros usuarios para que se unan a la causa y aboguen por la libre expresión. En este caso, el troll puede argumentar que algunos de sus mensajes están siendo censurados. Al ver esta actitud del troll, los demás usuarios de la comunidad pueden exigir que no se censure a nadie, argumentando la libertad de pensamiento y expresión. Lo que no saben los usuarios, es que los mensajes flame están siendo detectados por los administradores y moderadores de los foros, quienes saben que no deben liberarlos, porque conocen las consecuencias. De esta manera, el troll gana al poner a los usuarios en contra de los administradores, aunque algunos de sus mensajes o publicaciones hayan sido censurados.

¿Qué hago si me encuentro con un Troll?

Los trolls son inevitables, invaden cualquier foro, blog, comunidad o red social. La única manera de tratar con trolls es limitar nuestra reacción y recordar a otros que no se debe responder a sus provocaciones. Cuando tratas de razonar con un troll, él gana. Cuando le gritas a un troll, él gana. Cuando insultas a un troll, él gana. Lo único que un troll no soporta es que lo ignoren.

Troll, Internet, Seguridad de la Información

Puedes tomar en cuenta estas recomendaciones cuando te encuentres frente a un troll:

Notifica a los administradores o moderadores de los servicios que utilices, si has notado o detectado a un troll.

Evita a toda costa publicar de manera deliberada información personal tuya o de gente que conoces, fotos o imágenes en foros o comunidades públicas, en los que tú no poseas el control total sobre lo que estás publicando. Un troll con ingenio puede utilizar esos recursos para ocasionar daño sobre ti o la gente que estimas.

Cuando un troll se siente ignorado, busca con más esmero endurecer sus ataques, tratando de llamar la atención, es lo que le interesa. Ignorarlo constituye el mejor remedio para que se canse y se vaya.

Evita caer en el mismo juego del troll, es decir, no te unas a él defendiéndolo para que siga incomodando o agrediendo a los demás usuarios.

Consulta en la siguiente liga, las normas de comportamiento para una mejor convivencia y un fructífero intercambio de información entre la gente que participa en foros públicos.

http://www.comunidadelectronicos.com/listas/netiquette.htm

Referencias:

“Definición de troll”,[en línea],URL: http://definicion.de/troll/, [consulta: 18 de abril de 2013]

Slattery, Brennon, “Internet Trolls: The Psychology Behind the Rants”, PCWorld,[en línea], octubre de 2011, URL: http://www.pcworld.com/article/242526/internet_trolls_the_psychology_behind_the_rants.html, [consulta: 18 de abril de 2013]

Don’t flame me, bro”, [en línea], noviembre de 2007, New Scientist,

URL: http://www.newscientist.com/blog/technology/2007/11/dont-flame-me-bro.html, [consulta: 18 de abril de 2013]

[1] Gardner, Amanda, “Troll Psychology: Why People Are So Mean on the Internet”, Healt, [en línea], agosto de 2012,

URL: http://news.health.com/2012/08/02/troll-psychology-mean-internet/, [consulta: 18 de abril de 2013]